El Ministerio plantea que las pequeñas empresas puedan coordinarse para el transporte a alta velocidad ferroviaria
26 ene 2023 . Actualizado a las 05:00 h.La mayoría de los ojos esta puestos sobre los tiempos, fechas y frecuencias para la movilidad de pasajeros en el momento en que abra la Variante de Pajares, pero no se tiene tanto en cuanta que la infraestructura es un doble proyecto, para viajeros y para mercancías, que está destinado a multiplicar la capacidad exportadora de la economía asturiana por vía férrea a la meseta. Desde luego, para la gran industria pero también para las pequeñas y medianas empresas. Una vieja aspiración de la patronal asturiana es que pymes del Principado puedan aprovechar la infraestructura para plantarse en el mercado de la capital y la secretaria de Estado, Isabel Pardo de Vera, abrió esa puerta en su comparecencia en Oviedo este martes.
«Una gran empresa puede permitirse montar un tren, hacer un tren largo para desplazar toda su mercancía; pero cuando hablamos de pymes probablemente su carga la tenga limitada a un solo vagón. Por lo tanto es nuestro deber coordinar a todos los agentes de la operación para sumarse a trenes largos que sean competitivos», destacó Pardo de Vera quien afirmó que los acuerdos firmados en la Unión Europea permiten «nuevo co incentivos» para promocionar el transporte por ferrocarril entre pequeñas y medianas empresas. Añadió que en el Ministerio tienen una oficina específica para este asunto y que «los proyectos de movilidad son transversales a la actividad económica».
La secretaria de Estado llamó también a entender la movilidad, toda la «conectividad» en un sentido amplio, desde las infraestructuras de hormigón y acero hasta la fibra óptica en los hogares. Pensado en el turismo, en la transición «industrial de toda la fachada cantábrica» pero también que un pequeño negocio de Asturias pueda plantar en Madrid su producto en una mañana.
La melodía es la misma que meses atrás ya entonaba la Federación Asturiana de Empresarios, FADE, en declaraciones a La Voz. Así su director general, Alberto González, recalcó que «la UE está dejando claro sus líneas prioritarias de transporte, por las que está apostando que son el ferrocarril y el mar», dijo González, quien añadió que «debemos tomar conciencia de lo que nos estamos jugando, en un mundo que cada vez más global estar bien conectado es algo crítico y es un hecho que en Asturias no lo estamos». Todo ello pensado en las carencias que todavía tiene la esquina noroeste de la península en su enlace con los grandes corredores europeos.
Pero además, los empresarios de Asturias hace tiempo que han reiterado su interés en aprovechar de forma más completa las posibilidades del transporte comercial por tren. La red asturiana ya cuenta con paradas de tren en algunas de las principales compañías de la comunidad como la misma CAPSA, Duro Felguera; hay paradas de tren en los polígonos industriales de Silvota (Llanera) y Tremañes (Gijón) y, por supuesto, hay conexión ferroviaria en Arcelor para el tráfico a otras comunidades. De hecho, la línea que lleva la producción de acero desde Gijón a Sagunto, en Valencia, es la que mayor tonelaje mueve de todo el país.
Las previsiones una vez que empiecen a correr los trenes de alta velocidad son que Asturias pueda duplicar el tráfico de mercancías desde sus puertos a la meseta con lo que se podía pasar de la media de 30 trenes diarios que hoy cruzan la decimonónica rampa de Pajares, a unos 60. En el Plan Director de Infraestructuras y Movilidad para Asturias (PIMA), con una vigencia que abarcaría los años 2015-2030, elaborado por el Principado, se señalaba ya que en 2024 la siderurgia podría ahorrar 4 millones de euros con la nueva y rápida vía y subiendo hasta 5 millones en el 2030. Los cálculos también recogían ahorro en tráfico de carbón (más de un millón a finales de la década) y de cereal, contenedores y material para la industria del automóvil hasta sumar un acumulado de 118 millones de euros en el año 2030.
El Ministerio de transporte dedica toda una serie de documentos al tráfico ferroviario de mercancías y a las posibilidades que ofrece de cara al futuro. Así destaca que el uso en España es muy minoritario frente a otros países comunitarios, con una cuota que ronda entre el 4% y 6% «sólo por delante de Grecia e Irlanda y significativamente más baja que la media europea (UE-28) situada en un 17%».
Además resalta el predominio público de manera que «la aportación de Renfe Operadora al transporte ferroviario de mercancías en el año 2019 fue de 17 millones de toneladas (un 65% del total), mientras que las empresas ferroviarias privadas aportan 8,6 millones de toneladas (un 33%)».