Malenka Ramos, escritora: «Mayor que el miedo a lo que ves es el que sientes ante lo que imaginas»
ASTURIAS
La autora ovetense presenta su nueva novela «Los crímenes de Hamlet» (Contraluz, 2023), una obra ambientada en Asturias y en la que el terror y lo sobrenatural se mezclan
26 feb 2023 . Actualizado a las 05:00 h.Malenka Ramos (Oviedo, 1978) empezó desde muy joven escribiendo novelas de misterio y terror, sin embargo se dio a conocer por su trilogía erótica «Venganza», cuya primera novela saltó al papel después de tener más de un millón de lectores en la red. Ahora está plenamente centrada en los géneros del misterio y terror, con obras como «Lo que habita dentro», «La figura de arcilla» y «El que susurra», ganadora junto a otras dos novelas del certamen Tabook's del Festival de Sitges de Terror 2019, y que vio la luz en Rusia. Acaba de publicar «Los crímenes de Hamlet» (Contraluz, 2023), un estudio de la naturaleza humana ubicado en un pequeño pueblo situado en el norte de España, una especie de trasunto de Asturias, en el que el terror y lo sobrenatural se mezclan.
-¿Cómo surge la idea de escribir «Los Crímenes de Hamlet»?
-Fue hace dos años, más o menos. Siempre me ha gustado el terror y el cine de misterio, policiaco… se me ocurrió el hilo argumental de situarlo en un sitio conocido, en un lugar a medio camino entre Asturias y León. Empecé y hasta que salió la novela.
-La acción se sitúa en un trasunto de pueblo asturiano, ¿por qué?
-Me gusta mucho el paisaje asturiano para una novela, cuando hablamos de zonas boscosas, niebla, pueblecitos muchos de los cuales están hasta abandonados y entonces me resultaba un escenario llamativo. Siempre me gusta ambientar mucho las novelas de modo que la gente se sitúe y, ya que soy de aquí, qué menos que aparezca una parte de nosotros y lo voy desarrollando. Me parecía una idea agradable y algo que normalmente no suele hacerse.
-¿En qué lugares reales se ha inspirado?
-Lo situé en un valle ficticio que se llama el Valle de Caín. En realidad existe, cerca de León, pero en este caso yo tomé más que nada el nombre que me resultaba llamativo a la hora de crear una zona siniestra. Luego lo fui ambientando en torno a una zona muy conocida aquí que se llama la Garganta Divina, también dándole una pincelada siniestra de zona de desfiladeros, contando la historia de cómo se crearon los caminos antiguamente, la zona de molinos abandonada que existe, los túneles… fui mezclando un poco la realidad con la ficción.
-Leyendo partes de los «Los Crímenes de Hamlet» quien esto escribe no pudo evitar recordar algunos momentos de «Twin Peaks» ¿Cuáles fueron sus referentes a la hora de crear esta novela?
-Puede ser. Hace poco me preguntaron si se podía comparar con alguna otra historia sí se me ocurrió que podría ser parecida a una ambientación estilo «Twin Peaks», porque el lector nunca llega a saber dónde acaba la locura o lo paranormal y empieza la realidad. Esa combinación de escenas que tenía esa serie hace años puede que encaje con la atmósfera de la historia.
-¿Qué le llevó a aficionarse al terror y al misterio?
-La verdad es que me encantó desde siempre. Desde muy chiquitita he devorado muchas películas de miedo. Por ejemplo, me encanta el cine de terror asiático, que es muy psicológico, no sangriento, y en el que se desarrollan escenas que te hacen pensar. Cosas que se ven sutilmente, no como en el típico cine sangriento americano. La literatura de terror también me ha gustado de siempre, por eso acabas escribiendo de lo que llevas leyendo toda la vida.
-¿Da más miedo lo sugerido, lo que no vemos, que lo visceral?
-Sí, pero porque de lo que tú ves y tienes delante te puedes defender, hasta cierto punto. Si tienes frente a ti a una persona que quiere hacerte daño puedes defenderte o, al menos, tienes esa oportunidad. El problema es cuando lo que tienes delante no lo ves del todo o se insinúa. Un ruido, una sombra o una presencia es quizá más peligrosa o terrorífica para la mente humana.
-¿Nos hemos anestesiado ante el terror más psicológico?
-Depende de cada persona. Hay gente que llega un momento que no le tiene miedo a nada porque se ha acostumbrado a las historias o al cine de terror. Pero el miedo a lo desconocido está siempre en la cabeza de los seres humanos. Es algo muy atávico, cuando tú no puedes explicar las cosas. Mayor que el miedo a las cosas que ves, yo creo que es el que sientes ante las cosas que te llegas a imaginar. Si sitúas al lector en ese lector en ese lugar y le haces pensar, ahí es probablemente donde resida el miedo.
-Stephen King dijo en cierta ocasión que su método de trabajo pasa muchas veces por obligarse, entre comillas, a escribir cuatro horas diarias, ¿cuál es el suyo?
-No soy nada metódica. Soy muy impulsiva y si tengo una idea en la cabeza empiezo a desarrollarla. En el momento que entro en la historia, porque al principio son ideas y una especie de escaleta, tengo que escribir el tiempo que mi cabeza me permita y mantener el ritmo que me demande la historia. Cuando paro y dejo reposar ciertas partes sigo dándole vueltas a la cabeza a ciertas cosas y no salgo de la trama hasta que acabo la novela. Lo que pasa es que es un tiempo bastante más dilatado, porque también tienes que documentarte. En este caso y en otras novelas las historias están mezcladas con un asesino en serie o con un crimen real, y toda esa información y documentación lleva bastante tiempo. Pero sigues sin salir de la historia.
-¿Tiene pensado por dónde puede ir su próxima novela?
-Sigo con el misterio. De hecho estoy metida ya en otro proyecto y trabajando a tope. Siempre estoy con otro proyecto literario en cuanto termino una novela. Va a ir en la misma línea de misterio, terror psicológico y asesinos en serie.