Más de la mitad de la superficie quemada en España en lo que va de año está en Asturias

F. S.

ASTURIAS

Helicóptero de Sepa en un incendio en Asturias, en una imagen de archivo
Helicóptero de Sepa en un incendio en Asturias, en una imagen de archivo sepa

Desde 2019 han aumentado de forma considerable los fuegos en los primeros meses del año frente al verano

12 abr 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Con dos oleadas sucesivas (la primera apenas dos semanas atrás con centenares de desaolojados, y la segunda en el presente aún con grandes fuegos activos), Asturias está siendo la gran perjudicada de los incendios forestales en lo que va de año. Días atrás el Ejecutivo asturiano cifraba en más de 20.000 las hectáreas de terreno calcinadas por los incendios entre marzo y abril. Son números similares a los recogidos por Sistema Europeo de Información de Incendios Forestales, destacando además que esa extensión de 20.000 hectáreas ya supone más terreno quemado que el que se dio en toda España en el primer trimestre de 2022.

Los datos fueron recogidos por el verificador de noticias, Maldita.es quien cita también que desde el año 2019, los fuegos han aumentado especialmente en los primeros meses del año, no en el verano cuando se dan las temperaturas más altas; los datos del registro europeo revelan que la superficie quemada ha aumentado singularmente entre enero y marzo. En las últimas semanas distintos expertos, al hilo de los fuegos de Asturias, también han señalado que en el Principado son muy inusuales los incendios con un origen natural, la amplia mayoría son provocados, y además coinciden en crecer entre marzo y abril. A 31 de marzo, fecha de consulta de los datos en EFFIS, en 2023 se habían quemado 38.375 hectáreas, la mayoría en Asturias.

En el registro de la Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales (Sadei) se recoge que, hasta el presente, el peor año en cuanto a superficie calcinada en Asturias fue el 2017 con más de 28.000 hectáreas afectadas, poco antes, en 2015, se llegaron a las 22.000; el 2000 y el 2002 fueron especialmente negativos también con casi 20.000 hectáreas quemadas.

Según cita el verificador de noticias, en Asturias también se reproduce la tendencia general del aumento de superficie quemada en los primeros meses de cada año. En los últimos cinco años han ardido de media 7.217,2 hectáreas. La segunda región más afectada también está en el norte de España: en Cantabria han ardido 6.213 hectáreas desde el comienzo del año.

Polémica política

Con el ejecutivo asturiano señalando a «terroristas» como autores de los fuegos y los grupos de la oposición conservadora, especialmente PP y Foro, reclamando que no se «criminalice» a los ganadores, el debate político también ha subido de grados en ñas últimas jornadas.

Este martes, el presidente asturiano Adrián Barbón ha reiterado que los incendios son «provocados en un porcentaje altísimo», como reconocen los informes emitidos por la Fiscalía, y, en este sentido, ha recordado que se van a interponer denuncia contra cinco personas como presuntos responsables de algunos de los fuegos registrados en la comunidad. El presidente ha afirmado que es un «gravísimo error» que en este asunto de «tanta trascendencia para Asturias» y en el «que tanta gente lo ha pasado mal se dude de la intención» y se haga electoralismo, cuando en el Monte Naranco se prendió fuego «por diez o doce» puntos.

En términos similares, el cabeza de lista por el Occidente a las elecciones autonómicas por el PSOE, Marcelino Marcos Líndez, ha reprochado al PP su «deslealtad» con el Gobierno del Principado en la gestión de los incendios y que trate de «blanquear» a los incendiarios poniendo «la diana en un lugar equivocado».

Mientras tanto, en un tono marcado por la precampaña electoral, el portavoz del PP José Cuervas-Mons aseguró que «es cierto hay incendiarios», pero ha recalcado que «no es menos cierto» que el Gobierno regional «no ha hecho nada de lo que ha prometido» en materia de prevención de incendios.

Cuervas-Mons ha alertado de que los agentes del Seprona han desmentido las tesis de Barbón, al asegurar que «no hay ningún tipo de banda terrorista ni grupo organizado», sino que «hay indicios de provocación de incendios pero no organizados».