El peregrinaje del ganadero que denunció el ataque de un oso llevando la res muerta a Oviedo

La Voz

ASTURIAS

El remolque con el ternero muerto, que tiene un desgarro en el costado, aparcado delante de la consejería, en una imagen compartida por el ganadero
El remolque con el ternero muerto, que tiene un desgarro en el costado, aparcado delante de la consejería, en una imagen compartida por el ganadero

«No fue atendido», dicen en la Unión de Campesinos Asturianos, que solicita que se efectúe una visita rutinaria a las explotaciones en las que se den estos casos para determinar las causas de la muerte y evitar posibles riesgos epidemiológicos

21 jul 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

La Unión de Campesinos Asturianos (UCA) ha denunciado en la Consejería de Medio Rural y Cohesión Territorial el caso de la ganadera de Quirós a la que le denegó por parte de la Guardería de Medio Natural un daño producido por un oso a un ternero de Asturiana de los Valles, tipo culón y de 3 meses, «pese a mostrar claros indicios» como la marca de las garras y aplastamiento en la zona lumbar.

El hijo de la ganadera se personaba este pasado miércoles en Oviedo, en la consejería, llevando al ternero muerto en un remolque que aparcó delante de la sede administrativa, reclamando ser atendido tras la negativa de la guardería a reconocer la muerte del animal como provocada por un oso. Según explica el secretario general de UCA, José Ramón García, en su escrito de denuncia a la consejería, quería que se realizara una necropsia al animal para dejar claras las causas de la muerte. Sin embargo, «no fue atendido, pese a que se le indicó verbalmente que esperase y que le atenderían veterinarios de la Administración».

El ganadero acabó acudiendo al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre, en Sobrescobio, «por si hubiese alguna enfermedad transmitida por el oso al ternero que debiese ser conocida por las autoridades, a fin de prevenir o controlar cualquier posible riesgo, tanto para la fauna salvaje como doméstica», indican en UCA, que también mostraron apoyo al ganadero acudiendo al centro, en el que, según añaden, constataron que «por el personal allí presente se negó cualquier posible intervención».

Estos hechos podrían constituir, consideran en UCA, una dejación de funciones en la obligación que tienen las administraciones públicas de llevar a cabo cuantas acciones sean precisas para detectar a tiempo cualquier situación de riesgo para la fauna, en clara contradicción con los fines perseguidos por la Ley 8/2003, de 24 de abril, de sanidad animal,

UCA, por todo ello, solicita a la consejería que adopte las medidas oportunas para que, ante la muerte de un animal, ya sea a petición o no del ganadero pero siempre que quepa la posibilidad de que en la muerte haya estado involucrado un animal salvaje, se efectúe una visita rutinaria a la explotación con la debida celeridad, a fin de determinar las causas de la muerte y evitar cualquier posible riesgo epidemiológico.