Un estudio de Regiolab subraya el potencial de la región para producir hidrógeno verde con energía eólica, que generaría 399 empleos por cada millón de euros invertido
13 ago 2023 . Actualizado a las 05:00 h.Asturias está en muy buena posición para realizar la transición energética hacia las energías renovables, y una de sus opciones con más futuro es la producción del llamado hidrógeno verde a partir de la energía eólica, una fuente limpia con un extraordinario potencial en la región.
Un estudio del laboratorio de análisis económico regional de Asturias, Regiolab, sobre el hidrógeno verde, realizado por Carmen Ramos Carbajal y Blanca Moreno Cuartas —que analiza los efectos sobre la producción y el empleo de la producción de este combustible en Asturias para el periodo 2020-2030 y el impacto económico estimado de la inversión en energía eólica e infraestructuras en el sector eléctrico— sostiene que «por cada millón de euros invertido, se generará un aumento de la producción total anual de la economía de 1,6 millones».
La mayoría de esta inversión repercutiría en el sector de energía eólica y en el del material eléctrico. Eso se traduciría en un aumento del empleo total anual por cada millón invertido en 399 personas. De ese máximo, un 38 por ciento se produciría en el sector de energía eólica y un 34 por ciento en el de material eléctrico. ¿Por qué asociar la generación del hidrógeno verde a la energía eólica? Como explica Blanca Moreno, una de las limitaciones de las energías renovables es la dificultad para su almacenamiento. El hidrógeno verde ayudaría a aprovechar la energía sobrante en los generadores. Con esa energía se genera por electrólisis el hidrógeno, que se puede acumular en pilas de combustible que servirán para el transporte, para procesos industriales y para los hogares.
Las investigadoras creen que «Asturias debe impulsar su papel como generador de hidrógeno a través de sus energías renovables», bien sea para atender la demanda de la propia región como la externa, y las pilas de hidrógeno son un vehículo muy eficaz de aprovechamiento de este potencial.
Según Blanca Moreno, Asturias esta «bien situada» para la transición energética porque cuenta con infraestructuras como el puerto de El Musel o varias plantas que están transformándose en productoras de energía limpia, y también tiene «mucha cultura energética», que proporciona una base sólida. Asturias ha trabajado con carbón e industrias intensivas en electricidad, y toda esta experiencia puede trasladarse a la energía limpia.
Otro aspecto importante de este potencial es que la región cuenta con mucha industria básica. Algunas empresas asturianas se dedican a la fabricación de aerogeneradores. Y no solo hay impulso público sino también empresas privadas en torno a la generación de energía. Asimismo, Asturias es uno de los puntos privilegiados de España para la construcción de generadores marinos de energía eólica. Las inversiones parecen ir encaminadas a que este tipo de plantas tenga un especial peso en el futuro en la región.
La evolución de la potencia instalada en renovables en los últimos años refleja una apuesta inequívoca por la energía eólica, que es la que más crece. Las investigadoras señalan que «el papel de las energías renovables en nuestra región, y en particular de la eólica, puede hacerse aún más relevante con la optimización del aprovechamiento de los recursos autóctonos renovables». De continuar la tendencia actual, la energía eólica representaría un 34 por ciento del total de la potencia instalada en Asturias y en 2030 aumentaría al 45 por ciento.
El impulso regional de esta energía, así como la inclusión de Asturias en corredores de hidrógeno verde de mayor alcance, iniciativas que aprovechan los recursos de varias comunidades para producir y almacenar energía a mayor escala, hacen presagiar para Asturias un futuro energético prometedor.