Guardias civiles, tras la agresión a un agente en Cangas de Onís: «Llevamos mucho tiempo pidiendo métodos no letales para situaciones como esa»

Carmen Liedo

ASTURIAS

Un agente con una pistola táser
Un agente con una pistola táser Contacto / Cecilia Fa | EUROPAPRESS

El secretario provincial de la Asociación Unificada de la Guardia Civil reivindica que los agentes porten pistolas táser para el servicio, «menos lesivas y más eficaces» que las porras extensibles

22 ago 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

La «brutal agresión» que la pasada tarde del domingo sufrió un agente de la Guardia Civil en Cangas de Onís por parte de un hombre que presentaba una actitud muy agresiva ha reabierto el debate de si los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y, en concreto, los agentes de la Benemérita cuentan con suficientes medios para hacer frente a situaciones así que, en este caso, derivó en que un agente resultara herido y requiriera atención sanitaria en el hospital de Arriondas.

Pues bien, para la Asociación unificada de la Guardia Civil, este hecho muestra «la indefensión que asimilan los agentes a la hora de defenderse de agresiones y las dificultades para reducir y detener a una persona en estas circunstancias», traslada este colectivo en un escrito que ha publicado en su página web y expresa el secretario general provincial AUGC-Asturias, Alberto García Llana, quien manifiesta que en el cuerpo «llevamos mucho tiempo pidiendo métodos no letales para situaciones como esa».

Él mismo reivindica «que se doten a los agentes de alternativas como las pistolas táser», armas de electrochoque «no letal» cuyo uso resulta menos lesivo que las porras extensibles y, a su vez, las pistolas táser son «más eficaces» facilitando así las intervenciones. García Llana explica que «la porra extensible puede causar mucho daño» a la persona contra la que se usa y, añade, que de hecho «se necesita hacer un cursillo y tener un título para su utilización porque la porra puede ser muy letal» si no se utiliza bien.

En el caso de la pistola táser, señala que también requiere que los agentes se formen y tengan un título acreditativo que les habilite a usar dicho método. Además, la AUGC indica que su utilización, en caso de ser necesario, «permite la realización de un uso más gradual de uso de la fuerza al ser una herramienta intermedia al arma de fuego».

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Es más, el secretario general provincial AUGC-Asturias comenta que ya hay modelos avanzados que cuentan con cámara que graba imagen y audio «para saber si la actuación del agente fue la correcta y si la situación requería su uso», explica Alberto García Llana, que reprocha que la Dirección General de la Guardia Civil tenga un contrato para dotarse de 400 pistolas táser para los guardias civiles que realizan servicio en toda España y que los modelos adquiridos sean los más básicos, sin tecnología para grabar lo sucedido.

Así, tras la agresión de ayer, la AUGC  ha reiterado su reivindicación: «ante las continuas evidencias y necesidades que tienen los agentes en su servicio continuamos reclamando al ministro del Interior Grande Marlaska que aumente urgentemente el numero de pistolas taser disponibles para los guardias civiles y que se lleve a cabo una mayor licitación para adquirirlas», ya que la Asociación incide en que «los guardias civiles no pueden servir de escudos humanos ante estas agresiones» .

Alberto García Llana ha considerado en la valoración que ha realizado a La Voz de Asturias respecto a la agresión del pasado domingo por la tarde en Cangas de Onís que considera «paradójico» que, en cambio, otros cuerpos de seguridad, como la Policía Local, sí dispongan de pistolas táser. Según dice, aunque en este caso uno de los municipales portaba una, «decidió no hacer uso de ella y nosotros no estábamos habilitados para ello».

Otra consideración que ha querido trasladar el secretario general provincial AUGC-Asturias respecto a dicha agresión es que es «un ejemplo visual de la pérdida de autoridad que está viviendo el cuerpo y que propician algunas leyes» ya que percibe que hubo «miedo a actuar» porque ante unos hechos como los que estaban sucediendo «había que neutralizar sí o sí a esa persona» y «no dialogar tanto».

El agente agredido, con puntos pero de alta hospitalaria

Alberto García Llana ha contado que el agente que fue agredido requirió puntos de sutura en una herida que se hizo al caer como consecuencia de un puñetazo y que si bien en este caso las consecuencias fueron leves, «las patadas, como la que posteriormente le propinó en el suelo, pueden ser peores», advierte el mismo, que informa que el compañero herido recibió el alta hospitalaria el mismo domingo antes de la media noche y pudo irse a su casa, eso sí, «con los puntos y el golpe».