La salud mental en Asturias: alertan del aumento de problemas y pensamientos suicidas en niños y adolescentes

Marcos Gutiérrez REDACCION

ASTURIAS

Los problemas de salud mental aumentaron desde la pandemia. ¿Qué razones lo explican?
Los problemas de salud mental aumentaron desde la pandemia. ¿Qué razones lo explican? iStock

La Asociación de Familiares y Personas con Enfermedad Mental lamenta que no hay suficientes «psiquiatras y muy pocos psicólogos clínicos» para la atención de la población infantojuvenil en el Principado

07 sep 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Con motivo del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se celebra cada 10 de septiembre, la Asociación de Familiares y Personas con Enfermedad Mental de Asturias (Afesa Salud Mental) quiere incidir en la creación de conciencia alrededor de este problema. La entidad insiste en que Asturias, donde la tasa de mortalidad por suicidio suele ser más elevada que la media nacional, ha visto cómo últimamente se ha incrementado este dato sobre todo entre los más jóvenes. Se trata de un fenómeno muy complejo y multicausal en el que aspectos como la crisis sanitaria de la covid o las crisis económicas tienden a empeorar las cifras.

Daniel Rodríguez, presidente de Afesa Salud Mental Asturias, destaca que antes llegaban a la asociación personas de «entre 20 y 24 años», mientras que ahora ya ven como acuden a ellos «familias con miembros en edad de ir a la ESO y la escuela». Rodríguez destaca que «fue sobre todo a partir de la pandemia de coronavirus» cuando empezó a apreciarse esta situación, no porque la emergencia sanitaria global incrementase necesariamente este tipo de problemas, sino porque con la pandemia y el confinamiento «comenzó a verse y hablarse más de salud mental».

También explica que desde Afesa se está «hablando con la Consejería de Educación para poder visitar los centros educativos» de primaria y secundaria en la región. «Antes era muy difícil y ahora nos abren las puertas, porque se necesita personal preparado», explica. Y es que «el orientador de un centro está preparado para lidiar con cuestiones académicas, no de salud mental o de pensamientos suicidas».

Afesa Salud Mental Asturias resalta que es necesario visibilizar, concienciar e informar siempre de manera responsable, hablando abiertamente sobre el suicidio, sobre la salud mental y sobre los autocuidados físicos y psicológicos para que la población perciba que es algo que se puede tratar teniendo una atención profesional adecuada.

La importancia de la prevención

El presidente de la entidad reconoce que «nadie encuentra los motivos» por los que el Principado tiene una tasa de suicidios tan elevada. Lo que tiene muy claro es que cualquier instrumento de prevención y actuación ante este tipo de casos es bienvenido. Es por eso que pone en valor la implementación hace un año del teléfono 024 de atención a la conducta suicida, un recurso que «no pretende ser alternativa al trabajo de los profesionales sanitarios», pero al que consideran un avance importante en la atención. «El teléfono 024 no es la solución, pero es un primer paso, sobre todo si está gestionado por profesionales preparados y que sepan escuchar», asevera.

Y es que Daniel Rodríguez no duda en afirmar que «en salud mental el primer paso es la prevención,... y en eso fallamos». Lamenta que en Asturias no hay suficientes profesionales de salud mental infantojuvenil. «No tenemos psiquiatras y hay pocos psicólogos clínicos», abunda. Considera que, «si no hay prevención ni atención previa», los resultados no pueden ser mucho mejores de los que, por desgracia, se están dando en la región.

En efecto, Asturias encabeza una de las estadísticas más dramáticas y preocupantes del panorama nacional: la tasa de mortalidad por suicidio. El último dato del Sistema Nacional de Salud, correspondiente al 2020, la sitúa en 10,12 suicidios por cada 100.000 habitantes, el dato más elevado del país, cuando la media estatal se situaba en el citado año en 7,93 fallecimientos por cada 100.000 habitantes.

 El presidente de Afesa Salud Mental en el Principado apunta que «la gente que está atendida por su especialista, con su diagnóstico, su medicación,... tiene menos problemas». En este sentido considera que el riesgo se encuentra, especialmente, «en las personas que están solas ante el peligro». Y es que, a su juicio, «un enfermo mental en la mayoría de los casos no se encuentra enfermo y si no se siente enfermo no quiere sanar».

En Asturias, dentro del último Plan de Salud Mental aprobado hace pocos meses, se espera una inversión en profesionales y equipamientos que mejore la prevención y la atención en el sistema público. Daniel Rodríguez desea «que se cumpla el plan», si bien ve un «problema» en las diferentes áreas sanitarias de la región.

Desde su punto de vista «cada una tiene un diseño especial», cuando «todos los asturianos tendrían que tener cerca de ellos los recursos necesarios», independientemente de la zona en la que vivan. Cree que si se da el caso de que «en el área de Oviedo y de Gijón se concentran todos los recursos», un buen número de asturianos pueden quedar desatendidos. Añade a esto el hecho de que hay «un problema ya de mano, y es que tenemos pocos profesionales», algo que «hay que tener en cuenta a la hora de diseñar ese plan de salud mental», ya que a un profesional «se le tarda cinco años en formar, no sale de la noche a la mañana».