Las dificultades para asentarse en el rural asturiano: «Hay gente que quiere venir a vivir y emprender, pero no hay casas de alquiler a largo plazo»
ASTURIAS
El Centro de Desarrollo Rural Asociación El Prial celebró hace unos días el I Encuentro de Nuevos Pobladores en Infiesto con la participación de más de una veintena de personas asentadas en el territorio por el programa «Volver al pueblo»
29 oct 2023 . Actualizado a las 05:00 h.En 1966, el mítico actor español Paco Martínez Soria protagonizaba la película La ciudad no es para mí, un largometraje basado en la obra de teatro homónima escrita por Fernando Ángel Lozano (pseudónimo de Fernando Lázaro Carreter) que ya entonces ponía de manifiesto el contraste de ambientes entre el estrés de la gran ciudad en contraposición a la tranquila vida rural. Más de medio siglo después, ya inmersos en el siglo XXI, el título de la popular película es algo que se plantean miles de personas cada año que buscan alternativas para instalarse en la zona rural y abandonar el ritmo vertiginoso de las urbes. Un gran apoyo para esas personas es la Confederación de Centros de Desarrollo Rural (COCEDER), que desde hace unos años tiene en marcha el programa «Volver al Pueblo» y que en Asturias ofrece la posibilidad de establecerse en dos zonas: en la del Eo-Navia o en la comarca de Piloña.
La Asociación El Prial, de Piloña, como Centro de Desarrollo Rural integrado en COCEDER desde el año 1991, desarrolla acciones frente a la despoblación y es partícipe del programa «Volver al Pueblo», programa con el que han conseguido asentar en los últimos años a más de dos decenas de personas en la zona, aunque Mario Rodríguez Polo, técnico del programa «Volver al Pueblo», explica que son muchísimas más las personas que querrían asentarse en la zona. El principal hándicap que en estos momentos se está encontrando El Prial como asociación que da acompañamiento y asesoramiento y quienes quieren vivir en la zona rural de Piloña u otros municipios del oriente de Asturias es la falta de vivienda que ofrecer a los nuevos pobladores. «Hay gente que quiere venir a vivir e, incluso, emprender, pero no hay casas de alquiler a largo plazo», manifiesta el técnico de «Volver al Pueblo», que explica que muchas casas se han destinado a alojamientos turísticos o se arrendan con la fórmula del alquiler del maestro «porque así son más rentables económicamente, pero eso no hace pueblo», por lo que considera «una pena para el territorio que se viva sólo del turismo».
Así, entre las acciones contra la despoblación que desarrolla El Prial, lleva a cabo iniciativas de sensibilización en los centros educativos de la zona «para generar identidad positiva» hacia la opción de vivir en la zona rural y realiza acompañamiento a las personas que quieren mantenerse en el pueblo pero que tienen inestabilidad laboral o dificultades con el alquiler de la vivienda o encontrar casa. «En el programa «Volver al Pueblo» tenemos un mapa para ofertar el mayor número de recursos, bien sean casas o negocios en traspaso para dar todas las posibilidades a la gente que quiere venir», señala Mario Rodríguez, que llama la atención sobre la necesidad de que los territorios mantengan actividades y empleos tradicionales porque se está dando la circunstancia de que «como impacto de la despoblación, hay empresas que no tienen relevo».
«No es un impacto tan visual, pero los territorios se están quedando sin recursos que antes tenían», comenta el técnico, que cita los oficios tradicionales, como puede ser el de fontanero, como una de las carencias que se está dando en la zona rural. El caso es que entiende que «esos empleos pueden ser una puerta para que se mantenga o vuelva población y, además, son emprendedores», apostilla el mismo.
Teniendo en cuenta esto, el técnico del programa ‘Volver al Pueblo’ hace un llamamiento a que quien tenga casas en la zona rural las ponga en alquiler para luchar contra la despoblación y «por el valor que da la gente que se asienta al territorio». En este sentido, destaca la importancia que tiene para la gente mayor de los pueblos que haya más vecinos y vecinos jóvenes en el pueblo. «La gente mayor no quiere estar sola, es la soledad no deseada, y les da otra seguridad saber que hay familias jóvenes, ver la luz encendida en otras casas… les da cierta calma. Así que asentar población tiene un impacto positivo y hay un beneficio social», traslada Mario Rodríguez, que se muestra satisfecho con los resultados que ha cosechado el programa desde que se puso en marcha.
I Encuentro de Nuevos Pobladores
El Centro de Desarrollo Rural El Prial ha ido más allá del acompañamiento y asesoramiento a quien han llegado recientemente al territorio. Mario Rodríguez explica que más allá de orientarles en los trámites de vivienda o de trabajo, en la asociación han visto que estas personas también podían tener necesidades de sociabilización. Para dar respuesta a las mismas, El Prial llevaba a cabo el pasado 21 de octubre el I Encuentro de Nuevos Pobladores en la localidad de Infiesto, una actividad dirigida a más de una veintena de personas asentadas en el territorio recientemente.
El encuentro se planteó, por tanto, como una oportunidad para poner en común experiencias y dudas sobre los comienzos de una nueva vida en el territorio. Además se les ofreció un recorrido informativo por la zona, mostrando la rica oferta cultural y de ocio que ofrece Piloña en la que, por supuesto, pueden participar. En concreto, visitaron las asociaciones El Espacio Cultural de la Benéfica y el Centro de Desarrollo Rural El Prial. «También se les mostró un mensaje de bienvenida del Ayuntamiento de Piloña, un mensaje integrador porque ahora son piloñeses», explica el técnico del programa «Volver al Pueblo», que ha destacado la «excelente» colaboración de la institución municipal con El Prial, apoyo que, señala, también reciben de otros ayuntamientos colaboradores, lo que hace que «el programa se haya consolidado».