El rey y el poema en asturiano

F. S.

ASTURIAS

01 nov 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

La puesta de largo constitucional de la princesa de Asturias se cumplió ayer con el juramento a la Carta Magna celebrado en Madrid, en las Cortes Generales, en cuya representación actuaba la presidenta del Congreso, Francina Armengol, quien en su discurso quiso destacar que Leonor era heredera del trono de un país diverso y plural, por lo que, entre otros mensajes, introdujo en su discurso un saludo en catalán, gallego, castellano y euskera.

No el asturiano, la princesa de Asturias ni oyó ni habló el asturiano. Es fácil concluir que porque no se trata de una lengua oficial, pero esto que podría resultar hoy tan vanguardista resulta que ya se hacía tiempo atrás y no demasiado. El hoy rey de España con el titulo de Felipe VI, fue antes príncipe de Asturias y sí leyó eb público versos en lengua asturiana.

Fue en 1991, en el acto de entrega del Premio al Pueblo Ejemplar, que aquel año fue para la Asociación de Amigos del Paisaje de Villaviciosa Cubera y al término de su discurso se refirió a un «bellísimo romance, que circuló anónimamente por Asturias hace más de cien años», y cuya autoría corresponde a José Caveda y Nava, historiador y político del siglo XIX. El entonces Príncipe Felipe recordó que el texto hacía referencia a una visita a Asturias de su antepasado Alfonso XII y en el romance una campesina se lamentaba su marcha. Así leyó: ««Si ansí ye, ¿pa qué veniste? / ¿A facenos enaguar, / y conocéte y marcháte, / y quiciás non véte más?». 

Felipe VI en el año 2004 también  leyó unos versos de un poema de Berta Piñán, que fue consejera de Cultura la pasada legislatura, aunque los recitó traducidos al castellano al final de su intervención en al ceremonia del Campoamor. Recién casados los hoy reyes, aquella era la primera ocasión en la que doña Letizia participaba en la entrega de los galardones y el rey se dirigió a ella para manifestar su deseo de «levantar una casa que sea como un árbol». Los versos originales de Piñán en lengua asturiana son: «Llevantar una casa que seya como / un árbol, como Dafne crecer peles / sos rames, sentir les estaciones,la fueya / nuevo depués de la ivernera, les frutes primeres / del veranu. Una casa que seya como un árbo l/ qu’aguante los rellampos, qu’escample / la pedrisca, qu’espante lloñe la ventolera xélido / del tiempu».

Los estudios de 'bable' del pretendiente carlista

No es tampoco la única relación cordial de un monarca, o al menos el pretendiente al trono de España, con la lengua asturiana, aunque en esta ocasión haya que remontarse algo más en el tiempo, hasta el siglo XIX.

El relato fue recogido en la cuenta de Twitter, El asturiano, lengua histórica, con un documentado hilo sobre Jaime de Borbón en 1888:

La historia narra que un periodista viajó a Roma para entrevistar a Margarita de Borbón-Parma, la esposa de Carlos María de Borbón, el pretendiente carlista al trono español, y que, al interesarse por la educación del joven príncipe, se le cuenta que «Jaime sería, tras la muerte de su padre, pretendiente al trono, y está siendo educado para ello. Por ello aprende idiomas que le permitan relacionarse en las cancillerías europeas, y también los de la ciudadanía sobre la que aspira a reinar. Su madre se preocupa (nos dice el periodista) porque, además del vascuence, del que ya tiene nociones, estudie catalán, gallego y bable (asturiano)».

Hay en esta historia un vínculo familiar asturiano, según se narra en el hilo. «Margarita de Borbón había tenido como secretario personal a Guillermo Estrada Villaverde, ministro carlista y profesor, que había encabezado en 1870 la delegación asturiana que había 'reconocido9 en Vevey (Suiza) a Jaime como príncipe con la entrega de la Cruz de la Victoria»; y resulta que Estrada era yerno de «Xuan María Acebal, el 'príncipe de los poetas asturianos', una de las figuras más importantes de la literatura en lengua asturiana del siglo XIX» ya que estaba casado con Marcelina Acebal, hija de Xuan Acebal, que fue también dama de honor de Margarita de Borbón.