El recuerdo para Aníbal y el «me gusta la fruta» en la sesión de investidura

F. S.

ASTURIAS

El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, escucha, desde la tribuna de invitados, la intervención del líder socialista, Pedro Sánchez, en el primer día de su debate de investidura
El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, escucha, desde la tribuna de invitados, la intervención del líder socialista, Pedro Sánchez, en el primer día de su debate de investidura Juan Carlos Hidalgo | EFE

Una sesión de investidura da para muchas anécdotas y más aún en una edición tan polarizada e intensa como la que se ha celebrado este miércoles en el Congreso de los Diputados y que se cerrará este jueves con la votación que, previsiblemente, permitirá el segundo mandato de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno.

Fueron muchos los cruces y reproches en esta sesión, de toda clase y precisamente por ser un tiempo de más improperios que argumentos, la vicepresidenta en funciones y candidata de Sumar, Yolanda Díaz, reivindicó la figura del fallecido alcalde de Mieres, Aníbal Vázquez, como ejemplo de la buena política

«Más que nunca necesitamos políticos y políticas con el espíritu de Aníbal Vázquez», lo que despertó un gran aplauso en el hemiciclo porque en estos días fueron muchas las personas, también fuera de Asturias, que se emocionaron con las imágenes de la masiva despedida, llena de cariño, de Mieres al que fuera su alcalde.

El ¡madre de dios! de Barbón con Ayuso

En la tribuna de invitados asistió al debate el presidente asturiano, Adrián Barbón, junto otros dirigentes autonómicos y también responsables socialistas de los diferentes territorios. A todos los llamaron «barones socialistas» pero, en rigor, barones ya sólo hay dos: el propio Barbón y Emiliano García-Page, el presidente de Castilla-La Mancha que no acudió al debate, disgustado, dicen, por la amnistía.

Barbón comentó todas las jugadas y no dejo escapar su asombro por una de las polémicas más comentadas del día: el exabrupto de la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.

A la presidenta madrileña la cámara la enfocó en un momento del debate en el que Sánchez cargaba contra los presidentes autonómicos del PP y tampoco hacía falta ser un experto en leer los labios para deducir lo que Ayuso estaba llamado al candidato a presidente del Gobierno.

«Madre de Dios… ¡Que es la Presidenta de una Comunidad Autónoma hablando del Presidente del Gobierno de España! Un poco de respeto institucional, de saber estar, que no está en el chigre, ¡sino en el Congreso de los Diputados! ¿No sería mejor pedir disculpas?»; se preguntaba Barbón.

El caso es que en un inicio el gabinete de Ayuso aseguró que lo que había dicho la presidenta era «me gusta la fruta», una apreciación gastronómica harto extraña en medio del debate. Luego ya sí, decidió tirar para adelante y reconocer el insulto, pero sin disculpas. Qué lejos del ejemplo de Aníbal Vázquez.