La venta del pulpo del Cantábrico de El Viejo Pescador, premiado como el mejor del mundo, se dispara
ASTURIAS
De los 25.000 kilos del cefalópodo que facturaba cocido en su jugo ha pasado este año a 53.000, y la previsión es seguir creciendo
12 dic 2023 . Actualizado a las 16:57 h.El año pasado, la conservera El Viejo Pescador, de Tapia de Casariego, lograba la mayor distinción de los Great Taste Awards para su pulpo del Cantábrico, el que se captura en el Occidente asturiano. Conseguía tres estrellas, algo que solo alcanzaron el 1,5 % de los casi 15.000 productos de empresas de todo el mundo que optaron a los galardones. Elegido el mejor pulpo del mundo en este prestigioso certamen internacional de la alta gastronomía que se celebra anualmente en el Reino Unido, la repercusión fue inmediata y un espaldarazo más a un crecimiento metódico que están llevando a cabo el matrimonio que forman Ángela Donato y Carlos Díaz, desde hace seis años están al frente de El Viejo Pescador. Si el 2021 lo cerraron con unas ventas de 25.000 kilos de pulpo cocido, en el 2022 elevaron la cifra hasta en torno a 40.000. Y este año lo harán hasta 53.000. Pero no van a parar ahí. Su objetivo es seguir creciendo con el pulpo del Cantábrico como estilete de su producción de conservas y productos elaborados gourmet, que abarca desde bonito del norte a la caballa, mejillones, sardinillas, patés, anchoas... en diferentes formatos y elaboraciones.
Su principal mercado sigue siendo el nacional, aunque también exportan: «La mayor parte de nuestro negocio se queda aquí, en Asturias, Galicia, Madrid, Valencia... Movemos mucho para la hostelería, que es a lo que nos dedicamos en gran medida. Pero también cada vez más producción se va fuera. Exportamos a Reino Unido, Italia, Holanda...», explica Ángela Donato.
El Viejo Pescador adquiere el pulpo con la certificación MSC, un sello internacional que se concede al pescado o marisco procedente de pesquerías sostenibles. El que se captura en cuatro cofradías del Occidente asturiano, con 29 barcos pesqueros que usan nasas artesanales (los puertos certificados son Tapia de Casariego, Viavélez, Ortiguera, Puerto de Vega, Oviñana, Figueras y Luarca), fue la primera pesquería de pulpo del mundo en obtener la certificación MSC: «Ahora compramos prácticamente toda la producción posible y así logramos un beneficio mutuo, para nuestra empresa y también para las lonjas y pescadores locales. Ahora ya estamos llegando a Cudillero, San Juan, Avilés... y queremos ampliar, para atender la demanda y a nuestro plan de crecimiento. El Cantábrico no es solo Asturias, está Cantabria, el País Vasco».
Nuevas propuestas
La receta de pulpo del Cantábrico cocido a baja temperatura en su jugo triunfa en restaurantes de toda España. «Cuando decidimos presentar nuestro pulpo a los Great Taste Award, que premia los mejores productos del mundo, teníamos claro que era una apuesta difícil de ganar. Lograr una o dos estrellas sería para nosotros un resultado más que satisfactorio. Conseguir tres era algo impensable», dicen. Con el reconocimiento en vigor, lo aconsejable para ellos era no optar este año de nuevo al galardón. Y así lo hicieron. Pero volverán en el 2024, avanza Ángela Donato. Y probablemente también con alguna propuesta a mayores en el ya trabajan.
Un empleado de banca de éxito y una pedagoga que lo dejaron todo para reflotar la conservera tapiega
«Se consume muchísimo pulpo y ahora estamos ya en plena campaña», comenta Ángela Donato. En Asturias, la temporada del pulpo va del 15 de diciembre al 15 de marzo: «El procedimiento que seguimos, por seguridad alimentaria, es recoger el pulpo, limpiarlo y congelarlo como mínimo un mes y medio. Ahora, en campaña, nos abastecemos, lo guardamos en cámaras y después a lo largo del año lo iremos facturando cocido. Hacemos cocido de pulpo en fábrica todos los días, para atender los pedidos de hostelería de toda España. Tenemos, por ejemplo, algunos clientes muy importantes en Madrid».
«Somos 18 personas trabajando, si bien nuestra idea es seguir creciendo. Si un proyecto va bien y mantienes la ilusión, lo que deseas es seguir adelante, creciendo. Pero poco a poco, sin prisa», explica Ángela Donato. Y añade: «Nuestro producto prioritario es el pulpo, pero estamos trabajando también con el mejillón gallego. Y luego, la sardina, bonito..., pero el pulpo es lo que más se vende, sin duda».
La historia de Carlos Díaz y de Ángela Donato en El Viejo Pescador es inspiradora. Carlos, ovetense de nacimiento, trabajaba en banca. Con 25 años llegó a director de sucursal y pasó a ocupar puestos de alta responsabilidad en España y Argentina. Con 33 años, decidió renunciar para embarcarse en el proyecto de Tapia, comprando la conservera. Ángela, ligada familiarmente a la villa tapiega, le acompañó en esta aventura, dejando a su vez su empleo de pedagoga en un colegio. En el 2017 se lanzaron al reto de hacer de una vieja y modesta conservera un referente. Su éxito está a la vista.