La asociación de estudiantes del programa europeo en Oviedo promueve desde hace años que alumnos de países extranjeros pasen la Nochebuena o la comida navideña en hogares locales
18 dic 2023 . Actualizado a las 05:00 h.Los estudiantes de Erasmus que pasan el curso en Asturias tienen estos días la oportunidad de sumergirse hasta el fondo en la sociedad y la cultura locales con una iniciativa organizada por la asociación Erasmus Student Network (ESN) Oviedo, la campaña Acoge un Erasmus por Navidad. Se trata de que familias locales le hagan sitio a los estudiantes venidos de otros países en algunas de las celebraciones más arraigadas: la cena de Nochebuena, la comida de Navidad, la fiesta de Fin de Año o el día de Reyes. De esta manera, los estudiantes conocerán de primera mano cómo se viven estas fiestas por aquí, y las familias tendrán la oportunidad de compartir estos días con gente de culturas distintas.
La presidenta de la asociación, Aaliyah Negrite, estudiante de Trabajo Social de Gijón, explica que la propuesta ya ha dado sus frutos, que hay 25 estudiantes inscritosy unas 15 familias dispuestas a acogerlos. Teniendo en cuenta que algunas familias acogerán a dos, tres o hasta cuatro estudiantes, la cobertura está garantizada. Negrite señala que las razones que mueven a los estudiantes a quedarse son, principalmente, dos: la primera, que vivan en países muy alejados y que el el viaje les pueda resultar difícil o costoso. La segunda, la voluntad de los jóvenes de aprovechar todo el tiempo que pasen en Asturias para conocer lo más posible la cultura y costumbres locales.
Ese es el caso del portugués Aurelio Bento, alumno de la Escuela Superior de Arte Dramático de Gijón, que a sus veinte años quiere aprovechar al máximo su estancia en Asturias . «Elegí España por el idioma, que sé hablar un poquito, pero las personas se van siempre a Madrid y Barcelona y yo quise probar algo nuevo; estoy muy contento en Asturias». Su estancia acabará en enero y aunque está relativamente cerca de su casa —en Leiria, en el centro del país vecino— prefiere quedarse.
«En Portugal ya sé cómo es la Navidad. Aquí es otra cultura, y dentro de España cada familia tiene sus tradiciones; quiero probar todo lo que España me puede dar». Él ha solicitado la comida de Navidad, pero no sabe todavía qué familia le asignarán. También tiene mucha curiosidad por el día de los Reyes Magos, una fiesta que no se celebra en su país. De hecho, son muchos los estudiantes del programa que han querido quedarse para conocer la fiesta, algo muy especial y novedoso para todos.
«En Portugal ya sé cómo es la Navidad. Aquí es otra cultura, y dentro de España cada familia tiene sus tradiciones; quiero probar todo lo que España me puede dar»
La gijonesa Paula Fernández, de 22 años, graduada en Filología Hispánica que está estudiando un máster en Formación del Profesorado y Educación, es una de las voluntarias que acogerá a estudiantes de Erasmus en Navidad. Para ello, ha tenido que superar algunas reticencias familiares, pero ha acabado por convencer a los suyos de que era una buena idea. Ya se había apuntado en otra edición anterior del programa de acogida pero, finalmente, la chica que iba a quedarse en su casa acabó marchándose a Alemania. Este año tiene la oportunidad de resarcirse, y lo hará acogiendo a dos amigas suyas: Zaneta Pawelec, llegada de Polonia, y Kim Nguyen, de Alemania.
En su caso, la acogida puede resultar muy natural porque celebra la Nochebuena y la Navidad en casa de su abuela, y son mucha gente. Estará toda la familia por la rama materna y paterna, y se reunirán unas 15 personas. Las jóvenes se encontrarána una familia muy unida y, al mismo tiempo, abierta a nuevas experiencias, y Paula Fernández está convencida de que todo el mundo va a estar muy a gusto.
Tanto la joven polaca como la alemana encontraron también cierta reticencia y preocupación en sus respectivas familias, que en un principio consideraban que era más normal regresar a casa a pasar la Navidad. Pero, finalmente, lograron convencerlas, porque la idea es aprovechar al máximo la oportunidad de estar en Asturias. Una de las razones más poderosas es que solo se quedan un cuatrimestre. Se van a finales de enero, y para ellas sería una pena regresar a casa durante dos semanas para volver a Asturias a principios de enero y volver a irse a finales del mes.
La propia Paula fue alumna de Erasmus y, cuando llegaron las vacaciones de Navidad, regresó a su casa. La diferencia está en que ella había ido a la capital irlandesa para quedarse todo el curso. Estuvo allí diez meses, y tuvo tiempo para aprovechar su estancia allí sin renunciar a la Navidad en Asturias. Volvió en diciembre a casa y cuando regresó a principios de enero le quedaba casi medio año de estancia en Dublín «Fue una experiencia muy buena», asegura.
La iniciativa está teniendo muy buena acogida. «A medida que pasa el tiempo, la gente se va interesando más», asegura la presidenta de la asociación. A su juicio, la razón del éxito es que se trata de «una iniciativa única; no suele ser normal cenar en casa de alguien, y es muy interesante fomentar la curiosidad de las personas locales y los estudiantes». Con el paso de los años, el programa ha ido ganando adeptos, gente a la que «les llama mucho la atención; al final si te apuntas es porque tienes curiosidad».
En algunos casos, las familias que acogen a los estudiantes tienen que saber defenderse en inglés, al menos de forma básica, porque hay estudiantes que no llegan a dominar el español y utilizan el inglés como lengua franca para comunicarse entre ellos y con todos los demás. Y aunque algunos de los miembros de esas familias de acogida son estudiantes, como el caso de Paula Fernández, no siempre es así. Hay familias sin hijos o sin relación con el Erasmus que participan en la iniciativa.
Asimismo, la asociación deja abierto al criterio de las familias y a los propios alumnos el grado de acogida que quieran. En muchos casos, se trata tan solo de compartir la comida o la cena. Los alumnos se sientan a la mesa con las familias, disfrutan con ellas de la celebración y, una vez que terminan, se van a sus casas. Pero no tiene siempre por qué ser así. En algunas casas tienen la oportunidad de quedarse a dormir. Incluso de celebrar la cena de Nochebuena y, después de pasar la noche en la casa familiar, disfrutar también de la comida de Navidad.
Formar parte de la iniciativa es muy fácil. A las familias interesadas les basta con entrar en la página esnoviedo.org, buscar Acoge un Erasmus en Navidad en las actividades, entrar, rellenar un formulario e inscribirse. Hay un formulario también para los alumnos. La asociación pone en contacto a unos a otros y contesta a cada una de las partes.
La intención de la asociación es hacer un encuentro entre todas las familias y los estudiantes para que tengan tiempo para conocerse y se intercambien contactos. Una forma distinta de pasar la Navidad, para unos asomándose a otra cultura y para otros, haciendo más anchos sus horizontes.