La torre de refrigeración fue demolida mientras el Principado reclama a Naturgy que cumpla sus compromisos
20 dic 2023 . Actualizado a las 16:16 h.La localidad de Soto de la Barca, en Tineo, ha visto desaparecer hoy de su horizonte la silueta de la torre de refrigeración de la central térmica del Narcea, la única instalación dedicada a la quema de carbón para generar electricidad desde 1965 hasta 2020 en la comarca occidental asturiana, que reclama ahora planes alternativos a su propietaria, Naturgy.
En pocos segundos, la torre de 81 metros de altura se desplomó sobre los terrenos de la central tras su voladura, seguida por numeroso público desde los alrededores de la instalación industrial, donde la pasada semana se demolieron ya dos silos y dos chimeneas dentro de un proceso de desmantelamiento que se prolongará hasta 2025.
En el desmantelamiento de la central de Narcea, cuyo cierre fue solicitado por Naturgy en diciembre de 2018 enmarcada en el proceso de descarbonización de la economía española, está previsto reutilizar o reciclar al menos el 90 por ciento de los residuos generados en una central ubicada en una localidad de apenas 30 habitantes y que llegó a contar con 250 empleados.
El proceso se inició con el vaciado de edificios y la retirada de aislamientos y continúa con el achatarramiento y demolición de todas las estructuras de la planta, incluidos los tres grupos termoeléctricos y sus circuitos auxiliares, sus dos grandes chimeneas y su torre de refrigeración.
«Lo que queda es un paisaje desolado y sin las alternativas que se prometieron, es un día muy triste para la comarca y para el concejo», ha asegurado la alcaldesa de Tineo, la popular Montserrat Fernández, tras asistir al derribo de la parte más emblemática de la instalación.
Para Fernández, la rehabilitación de Soto de la Barca, para la que el Ayuntamiento dispone de una ayuda de tres millones de euros, no es la solución dado que lo que se necesita son «proyectos económicos concretos y empleos» para una comarca que sufre «un invierno demográfico» y un municipio, el de Tineo, que ha pasado de 20.000 habitantes a 9.000 desde la década de los ochenta.
Para el diputado autonómico del PP Rafael Alonso, cinco años después se ha constatado «con indignación» que los anuncios de que habría proyectos para la pérdida de actividad económica y de empleo fueron solo «otro engaño» que supone «un episodio más del desprecio con que los socialistas tratan al Suroccidente» desde el Gobierno central y con »el silencio cómplice« del Ejecutivo asturiano.
El Gobierno asturiano viene instando hace meses a Naturgy a asumir sus compromisos con el territorio y que apoye el desarrollo alternativo de Tineo tras el cierre de sus centrales térmicas y compensar así la actividad económica y el empleo perdido en ambas comarcas; informó EFE.