Primer día con mascarilla obligatoria en Asturias: del «nunca se debería haber quitado» al «ahora es un poco tarde»
ASTURIAS
El cubrebocas debe utilizarse en centros sanitarios y farmacias durante los próximos quice días
09 ene 2024 . Actualizado a las 21:57 h.La obligatoriedad de poner mascarilla en los centros médicos, ambulatorios y farmacias es una realidad en Asturias desde este martes. Acostumbrados a llevar el cubrebocas durante la pandemia del coronavirus, la medida no ha supuesto ninguna novedad para los asturianos, que se han adaptado sin dificultad al nuevo escenario. Sin embargo, sí que existe disparidad de opiniones. Desde los que defienden la decisión sin fisuras a los que la critican o los que consideran que llega tarde. Esta se la opinión de alguno de los ciudadanos que hoy ya paseaba con el elemento protector bien colocado.
La farmaceútica de la Farmacia Óptica Garzo, situada en la avenida Hermanos Felgueroso de Gijón, lo tiene claro: «Ahora es un poco tarde. Tendrían que haberla puesto antes, cuando estaba el pico», asevera, dejando clara su opinión respecto a la obligatoriedad de la mascarilla. Además, añade que «ahora la cosa va a menos y no hay una justificación real para poner mascarilla obligatoria».
Desde el punto de vista de ciertos pacientes de centros de salud y hospitales, la mascarilla parece ser una medida de protección necesaria para la salud. Así lo asegura Josefa Jiménez Núñez, una usuaria del Hospital Universitario de Cabueñes, que considera que «la medida de la mascarilla es un diez porque evita muchos problemas», puntualizando que «el invierno anterior, que se llevaban hasta dos mascarillas, no hubo lo que ha habido este invierno por haberla quitado». Una opinión similar les merece a Ainhoa y Ruben, pacientes del hospital, que sostienen que con la mascarilla se nota una mayor seguridad. «Los datos de los contagios están ahí y si no la pones es más fácil contagiarse», explican.
«La medida de establecer la obligatoriedad de las mascarillas me parece muy correcta», afirma Pilar, otra usuaria asidua del Hospital Universitario debido al ingreso de su marido en el inicio de las navidades. «Aunque no haya obligación, yo llevo la mascarilla puesta desde que entro hasta que salgo del hospital», asegura destacando que «se debería haber impuesto antes, pero cuando se obliga a algo, somos un poco reacios».
Otros pacientes apoyan el hecho de establecer la mascarilla obligatoria pero en casos concretos o específicos. Maria Teresa asegura que «la mascarilla debería ser obligatoria en sitios donde haya mucha aglomeración, como en los ambulatorios y en los autobuses». A colación del transporte público, la usuaria Maria Luisa García Díaz coincide con Maria Teresa. «Hoy, por ejemplo, iba en el autobus y un hombre a mi lado empezó a toser sin mascarilla y creo que por eso, en el transporte público también deberían ponerla obligatoria», señala, haciendo hincapié en el hecho de ampliar la mascarilla en los sitios con grandes concentraciones de personas y no en centros médicos exclusivamente.
Otras enfermedades
Las enfermedades de riesgo son otro factor importante a tener en cuenta en el debate de la obligatoriedad de las mascarillas. Así lo expone Carmen Luis, una paciente que señala que no llevar mascarilla si se sufre una afección de salud grave puede ser extremadamente peligroso: «La gente mayor tenemos más riesgo y más si tenemos una patología, así que hay que tener mucho cuidado». Además, añade su experiencia personal con el covid, la vacuna y la mascarilla. «Desde que me vacunaron, me contagié dos veces y fue por quitarme la mascarilla», apunta. «No es solo por la gripe o el covid, sino para otras enfermedades más peligrosas», explica Olegario, otro usuario del mismo hospital. A su vez, García Díaz relata su testimonio como persona con una enfermedad pulmonar de la que tiene que protegerse y tomar cautela. «Si cojo el covid o la gripe A, puede que no lo superare y por eso, tengo que llevar la mascarilla porque tengo que protegerme», asegura preocupada.
Otros usuarios afirman no sentirse desprotegidos sin la mascarilla, pero siguen defendiendo esta medida. «Sé que no es una situación alarmante, pero en estos sitios es donde más virus hay y tiene que haber un control siempre y por ello, creo que no se debería haber quitado la mascarilla nunca», apunta Olegario.
Por último, hay que resaltar el colectivo de la ciudadanía al que esta medida le ha pillado totalmente desprevenido. Este es el caso de Manuel Ángel, un usuario del Hospital Universitario de Gijón que califica esta medida como «rara y algo drástica». «No veo que establecer las mascarillas obligatorias este mal, pero sí me sorprende que sea algo tan repentino de la noche a la mañana», añade. Su acompañante Tina Prieto discrepa con su apreciación y apunta: «A mi me parece bien porque hay una epidemia muy grande de gripe». Aun así, Manuel Angel lo tiene claro y señala que «la mascarilla no debería ser obligatoria». «Quien la quiera poner que la ponga y quien no, está en todo su derecho también», concluye.