Eduardo Abad, presidente de UPTA: «Para ser autónomo hay que desear ser autónomo. Serlo a la fuerza es una equivocación»

Carmen Liedo
Carmen Liedo REDACCIÓN

ASTURIAS

Eduardo Abad, presidente de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos
Eduardo Abad, presidente de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos

El representante de los trabajadores por cuenta propia considera que «Asturias necesita autónomos de calidad frente a la cantidad» y anima a emprender basándose en los pilares de formación y digitalización

05 feb 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Eduardo Abad, presidente de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), visitaba Asturias hace unos días para mantener diferentes encuentros con representantes del Gobierno del Principado y analizar la situación del colectivo de trabajadores por cuenta propia de la región, un colectivo que considera que no está en mala situación respecto al de otras comunidades autónomas, aunque siempre matizando que dentro de los autónomos, depende «del sector del que hablemos». Y es que no obvia que el comercio, por ejemplo, es uno de los sectores más castigados, cifrando en 4.500 las tiendas perdidas en la región en la última década. Para revitalizar al colectivo de los autónomos en el Principado, Abad plantea medidas como un plan de relevo generacional que frene el deterioro de este colectivo en la zona rural, así como iniciativas para formar y digitalizar a los trabajadores por cuenta propia, ya que más que en cantidad, estima que «Asturias necesita autónomos de calidad». Para ello, parte de la base de que «para ser autónomo, hay que desear ser autónomo» y que serlo a la fuerza o fomentar el tejido autónomo por el hecho de tener un número es una «absoluta equivocación». Otro matiz que hace en la entrevista concedida a La Voz de Asturias es que «en UPTA estamos hartos del desafortunado sambenito del pobre autónomo.

—¿Cómo dirías que es la situación de los autónomos de Asturias?

—La situación de los autónomos de Asturias no es una mala situación. Es una situación que obedece más a una estabilidad que a una inestabilidad. Es una situación que dependiendo el sector del que hablemos, pues tiene una determinada situación o la contraria. Por ejemplo, si hablamos de autónomos en general, los datos son datos de solidez, de crecimiento pequeño pero un crecimiento al fin y al cabo, pero si hablamos de autónomos en el ámbito del sector del comercio, tenemos que decir que los datos distan mucho de la situación que nos gustaría. Esto viene precedido por dos cuestiones: la primera de ellas, porque se han perdido cientos de pequeños comercios en los últimos en los últimos años, pero no es menos cierto que ha crecido el empleo. lo que ha salido del comercio tradicional y del mercado del autoempleo, el comercio tradicional parte lo ha absorbido el mercado de trabajo por cuenta ajena. Por lo tanto, ahí podemos decir que hay una compensación desde el punto de vista de personas que salen y personas que entran en un sistema o en el otro. Pero lo que tenemos luego es un fenómeno que creemos que va a hacer que el comercio en este 2024 va a seguir perdiendo activos. En UPTA hemos calculado que se va superar otra vez la barrera de los 200 comercios cerrados. Es por ello que reclamamos al Gobierno de Asturias que se pongan en marcha de forma urgente un programa que relevo generacional.

—¿Por qué razón dices que es urgente poner en marcha un programa de relevo generacional?

—La razón concreta es que hemos caído en la cuenta de que las localidades que pierden autónomos en el sector del comercio, fundamentalmente, son localidades de tamaño medio y pequeño. Es decir, pueblos o localidades de menos de 15.000 habitantes. De todos modos, los últimos años no han sido unos buenos años tampoco para el comercio de Oviedo y Gijón puesto que también han perdido comercio de forma muy acentuada. Estamos hablando que la referencia que nosotros manejamos es que Gijón anda por la pérdida de 600 pequeños comercios y Oviedo 570 aproximadamente. El análisis en profundidad que hemos hecho en los últimos años indica que el total de los comercios que se han perdido en el conjunto del Principado está por encima de los 4.500, y de esa cifra hablamos que Oviedo y Gijón también tienen una situación de pérdida importante. Pero insisto en que donde tenemos el problema es en el ámbito rural, y tenemos un problema, no solamente de pérdida de comercio porque deja de ser un comercio competitivo y porque deja de tener consumidores, sino que deja de haber en el ámbito rural estabilidad empresarial y laboral. Con lo cual, si tenemos una pérdida del sector primario en el ámbito rural, eso automáticamente es un vaso comunicante para el sector servicios, que es donde mayoritariamente están alojados los autónomos en el ámbito rural: hablamos de pequeñas tiendas, pequeños establecimientos de hostelería... hablamos de todo lo que tiene que ver con los servicios de la ciudadanía. Entonces, es ahí donde tenemos que centrar las políticas, tanto de la Consejería de Comercio y de la Consejería de Empresas, para que esos negocios sean negocios sólidos y los negocios que se implanten sean negocios que de verdad puedan responder a la demanda y producir bienes o servicios. Por otro lado, como decía, tenemos el fenómeno del envejecimiento sobre el tejido productivo del trabajo autónomo. Estamos hablando de que más de 45% de los autónomos del ámbito rural son personas que superan los 60 años de edad. Hay que revitalizar y darle una un nuevo enfoque para que resurjan poniendo en marcha un programa de relevo generacional. Y eso se basa en darle la capacidad profesional necesaria a aquel que quiere emprender en esa actividad que va a ser abandonada. El emprendimiento necesita de profesionalización de personas que de verdad estén dispuestas a poner o a continuar una actividad económica que sea sólida, y esto solamente se alcanza a través de la experiencia profesional del conocimiento de la actividad de un proyecto de negocio que sea solvente. Porque cuando hablando de relevo generacional, no sólo hablamos de transferir la cartera comercial al que entra, sino también transferir el conocimiento. Creemos que es vital para encarar el futuro del trabajo autónomo con garantías.

—Y en comparación con otras comunidades autónomas, la situación de Asturias es ¿mejor o peor?

—No está peor que otras comunidades autónomas porque hay comunidades limítrofes a Asturias en las que el número de autónomos ha bajado estrepitosamente en los últimos años. Entonces, en líneas generales, Asturias va en la misma dinámica que el conjunto del Estado es decir, creciendo de forma pausada, tranquila el número de autónomos y también creciendo del mismo modo el número de trabajadores. Y es que cuando el mercado de trabajo por cuenta propia crece excesivamente es porque el mercado de trabajo por cuenta ajena disminuye. Por tanto, en este momento el trabajo autónomo en Asturias se está comportando de forma cíclica.

—¿Y el colectivo autónomo de España respecto al de otros países de Europa?

—Con el colectivo del trabajo autónomo en España respecto al de otros europeos sucede exactamente lo mismo que te he dicho para lo que sucede en España en comparando las comunidades autónomas. Es decir, el número de autónomos europeos en los países que podemos decir de comparación, que son Francia, Italia o Alemania, tienen grandes problemas porque se fomentan autónomos a la fuerza porque hay menos trabajadores o crece muy poco el número de trabajadores. Por tanto, en el momento que pasa eso, el comportamiento del trabajo autónomo es anticíclico. Si lo comparamos, en España los autónomos están sustancialmente mucho mejor en el resto de Europa, pero no lo digo yo, lo dicen los estudios que hemos llevado a cabo nosotros, los estudios que hace la Unión Europea, los estudios que nos hacen los indicadores de la protección social, o los indicadores de las  cotizaciones a la Seguridad Social. Europa, es curioso, mira a España para ver cuál es el modelo de trabajo autónomo español. Lo que sí es cierto es que Alemania o Francia tienen una diferencia con nosotros, y es que ellos han crecido en el número de autónomos a base de autónomos profesionales y nosotros hemos tenido un crecimiento exponencial en sectores que están sobredimensionados ya de por sí. Es decir, el ratio de comercio y de hostelería en España es mucho más alto que el ratio que tiene Alemania y Francia. Lo que pasa es que aquí la principal empresa, vamos a decirlo así, es el sector turístico, que es el que más autónomos tiene.

Formación y digitalización

—¿Qué iniciativas, fórmulas o medidas se necesitan para hacer atractivo el emprender y el ser autónomo?

—Como decía antes, nosotros estamos convencidos de que lo que necesita Asturias son autónomos de calidad frente a la cantidad de autónomos. La comunidad de Madrid o la andaluza son los que más autónomos tiene pero, a su vez, son las comunidades autónomas que más autónomos destruye. Por tanto, el secreto no está en la cantidad, si no la calidad. Lo que queremos desde UPTA son autónomos que transformen el tejido productivo, autónomos que den valor añadido a la economía, que sean capaces de prestar servicios a las empresas auxiliares, que sean capaces de prestar servicios profesionales a los ciudadanos, que sean capaces de prestar servicios a las administraciones, que sean capaces de dotar al consumidor de lo que el consumidor nos está pidiendo... Eso se llama transformación del tejido productivo. Para ello, hay dos elementos que son absolutamente indiscutibles, indispensables: el primero de ellos es la formación y, el segundo, es la digitalización. Porque sin formación y sin digitalización no vamos a ser capaces de transformar el tejido productivo. Y digitalizarse no es tener una página web para tratar de vender por internet, no estamos diciendo eso. Lo que estamos diciendo es que si tenemos mecanismos de producción y de control de nuestra actividad adaptados a nuestras necesidades, vamos a ser muchísimo más eficaces en el tiempo de trabajo, vamos a ser mucho más eficaces desde el punto de vista del ahorro de costes y vamos a tener más recursos temporales para vender. Eso se llama digitalizarse. No podemos seguir llevando los negocios con libreta y bolígrafo.

—A tu entender, ¿tiene mala fama lo de ser autónomo?

—No, lo que pasa es que determinados posicionamientos están continuamente vendiendo la falsa idea de que ser autónomo es un sufrimiento. Ser autónomo no es ningún sufrimiento. Es un sufrimiento ser autónomo no queriendo serlo. Es decir, aquellas personas que han emprendido una actividad, porque era la única fórmula para poder estar en el mercado de trabajo y han tenido que emprender una actividad sin desear ser propietarios de una actividad, para ellos, lógicamente, tiene que ser un sufrimiento porque están haciendo algo que no deseaban y, claro, aquí se trata de comer todos los meses, que nuestras familias tengan saciadas las necesidades y poder pagar las facturas. Pero el autónomo que es un autónomo porque realmente tiene una idea de negocio, que quiere desarrollarla, que quiere emprender un pequeño negocio con la idea de que cada día sea un negocio un poquito más mayor, ese es un autónomo que, pasando las dificultades que se pasan, es un autónomo feliz. Porque para ser autónomo insisto hay que desear ser autónomo, no hay que ser autónomo a la fuerza es una absoluta equivocación. Permíteme que recuerde que en el año 2017, y hago referencia a las palabras de una ministra de Empleo, decía que si no eres trabajador, te tienes que buscar tu propio puesto de trabajo siendo autónomo. Es uno de los peores errores que se ha cometido en nuestro país en los últimos años, fomentar los autónomos por el simple hecho de tener número. No creemos en ese modelo, creemos en otro modelo. Pero es esa equivocación han caído en los últimos años muchas comunidades autónomas. No obstante, matizar que no ha sido el caso del Principado.

—El Estado establece los criterios generales para los autónomos y después las comunidades tienen autonomía para poner en marcha incentivos ¿cuáles serían interesantes que se desarrollaran aquí en Asturias para frenar la pérdida de trabajadores por cuenta propia que ha habido en los últimos años?

—Han de ser ayudas que, de verdad, permitan un cambio sustancial en el ser autónomo en una determinada zona geográfica. En general, lo que hay que hacer hacer son modificaciones para tener una fiscalidad adecuada a la situación de los autónomos. Para eso, ya se está desarrollando un nuevo modelo, que es el modelo de IVA franquiciado, y todos aquellos autónomos que facturan menos 85.000 euros van a quedar exentos de hacer la declaración del IVA, lo cual quiere decir que van a quedar exentos también de emitir facturas y se podrán acoger de forma voluntaria.

Brecha de las pensiones

—¿Va a ser posible equiparar las pensiones de los trabajadores autónomos a la de los trabajadores por cuenta ajena?

—Hoy por hoy hay una brecha en las pensiones que tenemos que tratar de cerrar. Un pensionista que fue trabajador por cuenta ajena, de media en Asturias, tiene una pensión de 1.350 euros. Eso es una auténtica barbaridad desde el punto de vista de la brecha de las pensiones. Lo que sabemos también es la que pensión se alcanza por la cotización y nosotros lo que tenemos es que fomentar es un sistema que haga que aquellos que menos pueden coticen menos y que sus carreras profesionales y las pensiones del futuro estén garantizadas siendo pensiones dignas. Y aquellos que tienen una cotización muy pequeñita, o que tenían una cotización muy pequeña teniendo grandes capitales y tienen fondos de pensiones privados, tengan que hacer un esfuerzo contributivo mayor. Este es el nuevo sistema de cotización en función de los ingresos y, evidentemente, tiene que llevar consigo rebajar bastante la brecha entre las pensiones. Otro tema que nosotros también hemos trasladado al Ministerio es que la subida que debieran haber tenido los pensionistas con las pensiones más bajas, que por cierto son los autónomos, se tendrían que haber incrementado en un porcentaje mayor que las pensiones de quienes las tienen más altas. Es decir, un mayor incremento para esas pensiones más bajas para romper la brecha de las pensiones.

—Y lo de extender el subsidio del paro a los mayores de 52 años ¿cómo lo ve?

—Es un cambio importantísimo para los autónomos que ya estamos negociando con el Gobierno central, que los autónomos mayores de 52 años que han tenido que cerrar su negocio y que además se han agotado el cese de actividad puedan tener un subsidio similar al que tienen los trabajadores que han agotado la prestación por desempleo. Te puedo garantizar que una de las principales preocupaciones que tienen nuestra organización, y por eso estamos en conversaciones con el gobierno central, ver como encarar las posibles soluciones para este tema. Nosotros el otro día ya dijimos que tenemos una solución muy pragmática y sencilla y ya la tiene sobre la mesa el Ministerio de Seguridad Social. La solución es sencilla, es una cotización adicional del 0,5% sobre la base mínima de cotización, que vienen siendo cuatro euros mensuales para que se pongan marcha un subsidio especial para autónomos que han agotado el cese de actividad y que están en búsqueda activa de empleo.

Eduardo Abad, presidente de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos
Eduardo Abad, presidente de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos

«A los autónomos no nos han regalado nada»

—¿Por qué cuesta tanto mejorar la protección social de los autónomos?

-Se ha mejorado muchísimo, no obstante, hay que tener en cuenta cuántos años llevan organizados los trabajadores por cuenta ajena y cuantos llevan organizados los trabajadores por cuenta propia. Los sindicatos de clase, como UGT, tiene 130 años. Y resulta paradójico, porque los primeros que fundaron sindicatos fueron las personas que desarrollaban oficios en Inglaterra. Es curioso, pero es así, que quienes fueron los fundadores de la lucha obrera fueron personas que eran trabajadores por cuenta propia. En España, los autónomos llevamos organizados aproximadamente 20 años en dos grandes organizaciones: ATA y UPTA. En 20 años, el avance que ha tenido la protección social de los autónomos ha sido enorme. Nada, tiene que ver la protección social de un autónomo de hace 20 años con la que tiene hoy. En estos 20 años, grandes avances han sido: las prestaciones por accidente de trabajo o enfermedad profesional; el cese de actividad; o los derechos a que las mujeres tuvieran tener una baja por maternidad, entre otros… Pero a los autónomos no nos han regalado nada, ningún gobierno nos ha regalado nada. Hay gobiernos que han sido más sensibles a la protección social y, por ejemplo, el gobierno que tenemos hoy, es mucho más sensible a la protección social y se ve, y otros gobiernos han sido más liberalizadores haciendo políticas neoliberales desde el punto de vista económico que en su momento fueron buenas, pero que, lógicamente, se olvidaron de lo esencial que es proteger a la persona física al autónomo.

—Un informe reciente del Laboratorio-Observatorio de Riesgos Psicosociales alerta sobre el aumento de los problemas de salud mental entre los autónomos como consecuencia del trastorno conocido como sisifemia (consiste en un cansancio mental extremo derivado de trabajar durante un tiempo prolongado bajo presión) ¿Qué opina al respecto?

—Nosotros le hemos exigido al Ministerio de Trabajo que el trabajo autónomo entre dentro del sistema de protección desde el punto de vista de las enfermedades catalogadas como de tipo psicológico. Las dolencias de ese tipo de enfermedades se incrementaron para los autónomos en época de Covid. Hemos sido el colectivo que más hemos sufrido todo lo que tiene que ver con dolencias relacionadas con la ansiedad, con el estrés, con la depresión, con las dolencias que son esa muerte silenciosa, que te mata poco a poco y que los que tenemos negocio sabemos de lo que hablamos. Y hay que destacar que para que un autónomo coja una baja de este tipo, tiene que estar en una situación realmente muy deteriorada psicológicamente, tiene que estar en un límite extremo en el que no es capaz de desarrollar ni un 20% de su capacidad de trabajo en su negocio. Esto es un tema que nos preocupa de verdad y nos ocupa nos preocupa.

—¿Tiene constancia de que ese trastorno va a más?

—Dentro de unos días sacaremos un estudio completo que es una radiografía de la situación de los autónomos en los tiempos de trabajo y yo creo que ese estudio va a dejar muchas cosas claras, y una de ellas es que los autónomos de media trabajamos 12 horas. Y si eres mujer, de media, trabajas 12 horas más el trabajo añadido que te llevas a casa por las situaciones personales de cada una. Evidentemente hay que reforzar la sanidad pública y lo pedimos encarecidamente a los gobiernos autonómicos, que es de quién depende, de que necesitamos urgentemente mejorar la atención psicológica de los autónomos y de las autónomas. Necesitamos que las Mutuas de Accidentes de Trabajo empiecen a tomar buena nota de la situación que están atravesando miles de autónomos en estos momentos, porque no nos olvidemos al final podemos ser autónomos con un negocio abierto al público, podemos ser autónomos profesionales, pero en estos momentos el nivel de competitividad y de competencia es tan grande que muchísimas personas tienen auténticos quebraderos de cabeza para poder solventarlos y que sus negocios sigan funcionando de forma adecuada. Al final todo me lleva lo mismo, para poder acabar con esto necesitamos tener políticas de tiempo de trabajo. Y las políticas de tiempo de trabajo no solamente pueden ser desarrolladas para los trabajadores por cuenta ajena. El tiempo de trabajo es un elemento fundamental para acabar con gran parte de las enfermedades psicológicas que sufren los autónomos.

—¿Y que hay del mito de que los autónomos nunca se ponen enfermos?

—Es el chascarreo y el chiste fácil de que el autónomo nunca se pone enfermo. Antes los trabajadores parece que no se ponían enfermos porque no teníamos derecho a percibir una baja. Pero ya estamos en un sociedad muy avanzada en la que hay que dejar de estar pensando en el pobre autónomo. Hay autónomos a los que les puede ir peor, a otros a los que les va regular y a otros a los que les va muy bien. Pero lo mismo que pasa con los trabajadores, que los hay que tienen salarios de cientos de miles de euros, otros trabajadores que tienen salarios que son decentes y otros que tienen salarios completamente indecentes. Por eso nosotros también nos posicionamos con el tema de la subida del salario mínimo y decimos que los autónomos sí que cumplimos con nuestros trabajadores, porque les pagamos conforme lo que marcan los convenios colectivos por el total de las horas.

«Hartos del sambenito del pobre autónomo»

—Para no hablar solo de desventajas y problemas de los autónomos ¿cuáles destacarías como ventajas de ser trabajador por cuenta propia?

—La mayor ventaja es que eres dueño de tu tiempo, que eres dueño de tu sueño y,evidentemente, si tu sueño es desarrollar un negocio fructífero económicamente, no hay nada más satisfactorio que algo que has planificado para que se lleve a cabo, vea la luz y salga bien. La mayor de la satisfacciones desde el punto de vista profesional que puede tener una persona. Yo animo a emprender justa anima a emprender, UPTA anima a emprender, pero con cabeza, con sentido común, animamos a emprender con los elementos que son fundamentales: es fundamental conocer el sector; tener formación en el sector; lógicamente, tener experiencia en el sector. Si se cumplen esos tres requisitos, el que emprende, normalmente, es un emprendedor que va a tener seguramente muchas más opciones de éxito que aquel que no lo sea. Tiene muchas ventajas ser autónomo, muchísimas... Desde UPTA estamos hartos del desafortunado sambenito que llevamos del pobre autónomo. Hay autónomos que trabajan muchas horas, que ganan y facturan mucho dinero y por desgracia, tenemos autónomos que trabajan muchas horas y se siguen endeudando. Pero si de verdad queremos ser sinceros con lo que pasa en el mundo del trabajo autónomo, aquellos que son profesionales en su sector, aquellos que tienen muy buena formación, que están digitalizados, que son competitivos y que saben lo que el público quiere, normalmente tienen éxito. Aquí siempre hay que hacer una separación con el comercio, que los del comercio son los que lo están pasando peor porque se tomaron decisiones muy malas por parte de las administraciones: liberalizar los horarios comerciales, liberalizar las rebajas, liberalizar los periodos de liquidación, ha sido el caldo de cultivo para perder en 10 años 100.000 pequeños comercios en España. En Asturias casi 5.000. Por tanto, hay que dejar claro que depende también del sector, porque, por lo general, los autónomos con cualificación no tienen grandes problemas.

—Para terminar, ¿cómo dirías que es la relación de UPTA con la administración del Principado y con el Gobierno central?

—Hay que destacar que una organización como UPTA en Asturias y en España es una organización que tiene una clarísima vocación de servicio público, que tenemos que ser parte del diálogo entre las administraciones y los autónomos, vamos a llamarle el diálogo social del trabajo autónomo. Debe de existir tanto en las comunidades autónomas como en el conjunto del Estado un sitio donde nos podamos sentar, donde podamos poner encima de la mesa conclusiones y poder resolverlas entre todos. Aquí los primeros interesados en resolver la situación de los autónomos somos los propios autónomos. Creo que esta organización tiene el conocimiento suficiente y la capacidad técnica suficiente como para poder ser una ayuda para cualquier administración. Aquí todos nos estamos jugando mucho, nos jugamos la economía de los pueblos y de las ciudades. Y quiero matizar que cuando hablo de protección social para los autónomos y de empleo autónomo de calidad, que son elementos fundamentales, nuestro principal aliado es UGT.