Asturias, la única comunidad donde no avanzó la desertización

L.O.

ASTURIAS

F. Sotomonte

La Estación Experimental de Zonas Áridas del CSIC ultima un informe que alerta de la situación grave en el sur de la península

15 feb 2024 . Actualizado a las 07:16 h.

El informe de la Estación Experimental de Zonas Áridas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) es demoledor. El organismo, con sede en Almería, ha tomado como referencia datos de un década (del bloque de años entre 2000-2009 al de entre 2010-2019) recabados por la Agencia Estatal de Meteorología. El avance de la desertificación en la península ibérica es rápido y profundo, la aridez de los terrenos se ha incrementado en más de 80.000 kilómetros cuadrados, lo que supone el 15% de la superficie del país. Afecta de forma grave a Murcia, Andalucía y Valencia, y algún grado al resto de comunidades salvo una: Asturias, es el único territorio que no ha sufrido variación en el período del estudio.

Las cifras en detalle del pormenorizado informe se darán a conocer en público el próximo mes de junio cuando los investigadores entreguen sus conclusiones al Ministerio de Transición Ecológica, sin embargo, el diario El País publicó este lunes un avance del estudio. En la comparativa entre comunidades, Asturias es la única en la que no se ha registrado una variación en el nivel de aridez del territorio, que sigue considerándose húmedo. No hay cambio entre los datos de 2019 y 2009. Otras comunidades del norte registran también variaciones muy pequeñas, Galicia, País Vasco y Cantabria, pero aún en ellas el estudio confirma un avance de la aridez.

Las peores cifras del país, y en comarcas en los que la desaparición del agua es ya un problema completamente actual, presente y definitivo, se concentran en el sur, en Murcia, Valencia y Almería, no por casualidad zonas de intensa agricultura de regadío. Los autores apuntan a que hay una relación causa efecto entre el uso de regadío en tierras que son de por sí áridas o semiáridas, ya muy salinas, que con el agua y al cabo de un tiempo acaban siendo estériles para los cultivos porque las sales se disuelven y pasan a la superficie.

En concreto y según cita el diario «en la Comunidad Valenciana 7.209 kilómetros cuadrados pasaron de ser subhúmedos a semiáridos, en Castilla-La Mancha fueron 7.687, en Castilla y León 7.408, en Andalucía 5.874 y en Extremadura 4.373»; únicamente Asturias no registra ninguna variación.

En declaraciones recogidas por el diario, el biólogo jefe Gabriel del Barrio, responsable del centro en que se ha elaborado este estudio, señaló que «España está en una situación peligrosa, principalmente porque no gestiona bien el agua, aumenta la superficie de regadío y este puede degradar los suelos, todo ello bajo un entorno climático nada halagüeño. Las condiciones climáticas han evolucionado hacia mayor aridez en el último decenio».

Hay dos fenómenos reflejo de esa situación en el sur de la península que se han hecho evidentes para los ciudadanos en los últimos meses. La sequía está detrás, según los agentes del sector del desproporcionado incremento de los precios del aceite de oliva. La falta de agua ha causado, por segundo año consecutivo, una mala cosecha, pues la producción no ha alcanzado los niveles necesarios para satisfacer la demanda.

En Cataluña, en pleno mes de febrero, se ha declarado una alerta y restricciones en el uso del agua en el consumo industrial, comercial, hostelero y también doméstico, limitaciones en el riego del verde y el cierre de grifos en determinadas instalaciones públicas. Pero tampoco es que la sequía sea algo desconocido incluso en Asturias, el pasado verano en pleno mes de agosto se tuvo que establecer una limitación en el consumo de agua en concejos del Occidente; en Tineo, Pravia, Vegadeo y Candamo se publicaron bandos municipales con restricciones para lavar el coche, llenar las piscinas o regar el jardín.

Y es que además el año pasado fue uno de los más calurosos registrados en Asturias, no sólo en verano, hubo temperaturas anómalas y muy elevadas en pleno otoño, con récord inédito registrado el pasado mes de octubre superando los 30 grados en varios concejos. Los tres meses de junio, julio y agosto pasados fueron, junto con el mismo periodo de 2003, los más cálidos desde 1961. Y el día en que toda España fue un horno, el 23 de agosto, se superaron récords de temperatura máxima absoluta del mes en numerosas estaciones meteorológicas también en Asturias. La más alta de todas fueron los 41,7 grados que marcó el termómetro en la de Amieva.

Han sido tiempos en los que ha hecho más calor de lo habitual en Asturias, y también ha llovido con menos intensidad que en el pasado y, sin embargo, la situación del agua embalsada en la comunidad es positiva en agudo contraste con otros territorios en el sur de la península. Con los datos más recientes disponibles, los del pasado mes de enero, en la Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales, Sadei, se recoge que Alfilorios está al 65% de su capacidad, Arbón al 91%, La Barca al 56%, Doiras al 76%, Salime al 88% y Tanes al 83%.