¿Qué hacer si se declara un incendio en tu edificio?

Manuel Noval Moro
Manuel Noval Moro REDACCION

ASTURIAS

Los bomberos durante las labores de extinción del incendio de un edificio en el barrio Campanar, en Valencia
Los bomberos durante las labores de extinción del incendio de un edificio en el barrio Campanar, en Valencia Eduardo Manzana | EUROPAPRESS

Alejandro Cuetos, sargento de Bomberos de Gijón, explica las pautas que evitan que las personas sufran daños graves en la mayoría de los siniestros. «El humo es responsable de la mayoría de las muertes», advierte

04 mar 2024 . Actualizado a las 11:17 h.

¿Qué es lo más sensato que podemos hacer cuando se declara un incendio en nuestro edificio? Esta pregunta, tristemente, ha cobrado actualidad tras el incendio ocurrido recientemente en dos bloques de viviendas de Valencia, en el que fallecieron 10 personas. En la mayoría de los casos, lo más seguro es encerrarse en el propio piso. Por mucho que el miedo nos incite a escapar, casi siempre es mejor el confinamiento que la evacuación.

Aunque la forma de actuar depende de las circunstancias y podrían darse excepciones, hay algunas pautas que en la inmensa mayoría de las situaciones evitarían que las personas sufrieran daños graves en un siniestro. Alejandro Cuetos del Valle, sargento del turno 2 del cuerpo de Bomberos de Gijón, explica estas pautas que —si bien advierte de que no pueden considerarse como una guía exhaustiva— sí pueden contribuir a aminorar el peligro.

Ante un incendio, debemos plantearnos dos supuestos principales. El primero, que se declare en nuestra propia vivienda. El segundo, que ocurra en otra vivienda o en la caja de las escaleras, «cosa especialmente peligrosa».

Cuando arde la propia vivienda

En caso de que el incendio se declare en el propio piso, lo primero es «intentar apagarlo si cuentas con un extintor, pero nunca exponiéndote a riesgos». Cuetos aboga por la instalación de detectores de incendios en todas las habitaciones, que pueden ser muy útiles, porque se dan casos de que hay un incendio en una habitación próxima y no lo notas hasta que ya se ha extendido.

En caso de que no se pueda apagar, el paso importante es confinar el incendio dentro de la habitación donde se está originado. Hay que cerrar la puerta, avisar a los servicios de emergencias y, si es posible, abandonar la vivienda. Es muy importante cerrar la puerta de la entrada para evitar que el humo salga a las zonas comunes, y coger las llaves para dárselas a los bomberos.

Si el incendio está en una habitación que te impide salir de casa, lo que hay que hacer siempre es cerrar la puerta y tratar de obturar las rendijas con una toalla humedecida. Hecho esto, ir a otra habitación lo más distante posible de la del incendio y cerrar la puerta. «Solo con meterte ahí y cerrar esa puerta, a ti no te va a pasar nada», asegura Cuetos. En España, los edificios son de ladrillo, que hace «imposible» la propagación del fuego a su través. No hay que olvidar que muchas de las chimeneas que hay en los edificios son, precisamente, de ladrillo. Hay algo muy importante a tener en cuenta. En la mayoría de los casos, el fuego no es el problema. «El humo es el responsable de la mayoría de las muertes de los incendios», señala Cueto. Si cerramos la puerta de la habitación y evitamos que entre el humo, lo más normal es que no nos ocurra nada.

Cuando arde una vivienda distinta a la nuestra

«Si el incendio no está en mi vivienda, no debo abandonarla». Cuetos sostiene que quedarse en casa es, la gran mayoría de las veces, la mejor opción. Puede darse el supuesto de que en la planta inmediatamente inferior a la nuestra suban las llamas por la fachada, que haya una propagación vertical que incendie las ventanas. En ese caso, según el sargento, «es preferible ponerse en una habitación que no esté en la fachada de donde provienen las llamas del piso inferior». Se trata de cerrar la puerta de la habitación a la que han alcanzado las llamas y ponerse en otra alejada. Si hay un pasillo y al otro lado una habitación, cierro las puertas de los dos cuartos y me quedo en la habitación más alejada. «Puede arder la fachada entera que a ti no te va a pasar nada, y mucho menos si en la habitación puedes abrir la ventana y tener aire fresco; el fuego, en vertical, es imposible que se propague ni por las paredes ni por los techos». Podemos sellar la puerta de la habitación con toallas húmedas para evitar la propagación del humo, y así estaremos a salvo.

La única situación complicada sería que no hubiera más habitaciones que las que dan a la fachada. En determinadas circunstancias podría ser más aconsejable evacuar que permanecer confinados, pero se trata de casos muy puntuales. En condiciones normales, «el piso de tu vecino puede tener un incendio y arder entero y tú no tienes que abandonar», subraya Cuetos. Dada la distribución de los huecos en los pisos y el material refractario del que están hechos, eso es lo más probable. Otra cosa es que se trate de edificios de oficinas u otros espacios muy diáfanos o con material inflamable, que podrían traer más problemas. En pisos, lo normal es que el fuego no pase de un lado a otro. Y hay que tener en cuenta, también, el tiempo de respuesta de los bomberos.. En la mayoría de los casos, son lo suficientemente rápidos, si no para evitar que el fuego destroce una vivienda, sí para impedir que el edificio colapse.

Así las cosas, el verdadero peligro es acceder a la caja de escalera. En primer lugar, muchas veces no podemos valorar ni la dimensión ni la ubicación del incendio. A veces no sabemos si está encima o debajo de nuestro piso. Y acceder a la caja de escalera puede ser una trampa mortal. En el momento en el que haya una salida de humo hacia la escalera, lo normal es que se forme un tiro por el que sube una cantidad ingente de humo, sobre todo si hay alguna ventana abierta en los pisos superiores. Meterse en la escalera puede implicar una intoxicación rápida por inhalación de humo y también una pérdida de visibilidad que puede hacer que nos desorientemos o, directamente, no podamos movernos debido a la oscuridad. Esto es mucho más peligroso que quedarse en casa.

Nadie está a salvo de sentir miedo ante un incendio próximo, y las reacciones de las personas, si no actúan conforme mandan las directrices de seguridad, pueden ir muchas veces en su contra. Por eso es necesario saber de antemano lo que podemos y no podemos hacer si se declara un incendio en nuestro entorno. Aunque todos deseamos que no nos pase nada, no está de más saber a qué atenernos si se da el caso. La respuesta es, en la mayoría de los casos, quedarse en casa, tratar de asegurar un espacio libre de humo y esperar a que los bomberos hagan su trabajo.