El anciano se encontraba tirado en un portal con la tez pálida, los ojos cerrados y sin pulso
12 mar 2024 . Actualizado a las 12:48 h.Tras finalizar la jornada laboral a las 14.45 horas de ayer, 11 de marzo, un Guardia Civil que trabaja en el Puesto de Cancienes, en Corvera, se dirigía a su casa cuando escuchó a una persona gritar: «Se muere mi padre». Tras llegar al interior del portal al que siguió a la mujer, observó que un nonagenario se encontraba tirado en la escalera de la vivienda.
El Guardia Civil vió que estaba muy pálido, con los ojos cerrados y comprobó que no tenía pulso, por lo que inmediatamente comenzó a realizarle una RCP mientras se ponía en contacto con el comandante de su unidad y el servicio de emergencias. Su superior llegó rápidamente para ayudarle con la técnica de reanimación cardiopulmonar mientras desde el 112 un médico del SAMUR les daba indicaciones.
Cuando llegó la ambulancia, ambos Guardias Civil habían conseguido recuperar el pulso del anciano, que fue trasladado al Hospital San Agustín de Avilés. Durante la mañana del día de hoy, 12 de marzo, se pusieron en contacto desde el Puesto de Cancienes con la familia del enfermo para conocer su estado. El hombre se encuentra estable y agradecido por la rápida intervención, informan desde la Guardia Civil.