Diez músicos profesionales sacan un cero en las oposiciones de la OSPA: «Si tan malos somos podrían habernos echado hace años»

Nel Oliveira
Nel Oliveira REDACCIÓN

ASTURIAS

OSPA

Al proceso de estabilización, para el que había tres plazas de violín y una de trompa, se presentaron 14 aspirantes de los que varios llevan casi una década tocando para la sinfónica asturiana

07 jun 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

La polémica sobrevuela las oposiciones de la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias (OSPA). Hasta diez músicos profesionales —seis trompistas y cuatro violinistas— recibieron una calificación de cero puntos sobre el total de 30 en sus respectivos exámenes prácticos. Se trata de un proceso de estabilización al que se presentaron un total de 14 aspirantes en busca de cuatro plazas: tres de violín y una de trompa. Varios de los profesionales que recibieron la mínima puntuación posible llevan casi una década tocando como interinos para la sinfónica asturiana. «Si tan malos somos podrían habernos echado hace años», claman.

En total ha habido tres exámenes. El primero de ellos se celebró el pasado 27 de mayo. A la prueba se presentaron cinco violinistas profesionales en busca de tres plazas de la categoría de profesor instrumentista «tutti». De los cinco músicos cuatro sacaron un 0,00 sobre 30 y uno de ellos logró un 6,81, que vendría a ser un 2 sobre 10. Según comentan los aspirantes, quienes prefieren mantenerse en el anonimato, la organización de la prueba no fue de su agrado. Tal y como denuncia el sindicato CSIF en un escrito en el que piden la nulidad de las pruebas al Instituto Adolfo Posada, «no se hizo ninguna grabación oficial de las pruebas por parte de la administración». Una situación que impide visualizar de nuevo las pruebas para valorar si los aspirantes eran o no merecedores de esas bajas calificaciones.

La segunda prueba tuvo lugar el 29 de mayo. Se presentaron un total de nueve aspirantes en busca de una plaza en la categoría de trompista coprincipal. Pues bien, seis de ellos recibieron por parte del tribunal una calificación de 0,00 sobre 30 mientras que los tres restantes obtuvieron un 15,75, un 15,63 y un 13,03. Cabe incidir en que si bien se trata de pruebas con alto nivel, desde CSIF y los propios aspirantes denuncian que «ni presentándote borracho sacas esa nota». «Estamos hablando de gente con un currículum y una extensa formación que, además, tenía que tocar sinfonías que llevan años tocando», claman.

La tercera prueba fue la correspondiente a una segunda fase selectiva de violín. Un examen en el que, según señalan los aspirantes, «se repitieron hasta tres sinfonías que ya habían caído en la primera prueba». Ahora bien, el resultado fue diferente. Si en el primer examen cuatro de cinco sacaron un cero en la segunda las calificaciones fueron algo más altas, llegando incluso a cubrirse una de las plazas. El que más sacó fue un 23,65 sobre 30 mientras que el resto obtuvieron un 12,81, un 6,67, un 5,31 y un 2,50.

La postura de la OSPA

Por su parte, la gerente de la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias, Ana Mateo, se desmarca de las bajas calificaciones y se remite a la soberanía de los tribunales de las pruebas selectivas. «El nivel de exigencia es muy alto y los examinadores pueden justificar las notas», indica Mateo, quien confirma que efectivamente las pruebas no fueron grabadas por parte de la administración: «Los integrantes del tribunal no se cruzan con los aspirantes y tienen los teléfonos en una caja al igual que los examinados».