Familiares de usuarios reclaman por la baja calidad de la comida tras varias bajas en la cocina y la contratación de un cátering, mientras que la entidad gestora asegura que es una situación «puntual» y que requirió de «decisiones urgentes»
01 ago 2024 . Actualizado a las 21:44 h.Familiares de usuarios de la residencia de mayores Villamil-Serantes de Tapia de Casariego se pusieron en contacto con La Voz de Galicia para quejarse por la alimentación en el geriátrico, gestionado por Edad Dorada Mensajeros de la Paz. Una pariente de una de las personas residentes formalizó por este motivo el pasado 2 de julio una reclamación administrativa que fue remitida al Servicio de Inspección y Calidad de la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar Social del Principado de Asturias.
La reclamante argumenta que desde hace un mes el servicio ha empeorado mucho. «Las cocineras están de baja y se contrató un cátering que el primer día llevó 72 menús, malos, para 97 personas», denuncia, para afirmar que, por esta baja calidad, los mayores «pasan hambre».
Desde Edad Dorada Mensajeros de la Paz admiten problemas con el servicio, que atribuye a dificultades para encontrar personal, tal y como ocurre con sectores como el hostelero. «En el mes de junio, dos de las tres que estaban en cocina se quedaron de baja con un día de diferencia», indican. Tras realizar sin éxito «muchas entrevistas» para cubrir esos puestos, se tomó «la decisión urgente y extraordinaria, que guste o no había que tomar para ganar tiempo, de optar por un cátering, que tiene experiencia en el sector», alegan.
La entidad que gestiona la residencia resalta que la situación es «puntual y temporal», ya que continúa «trabajando intensamente» para cubrir los puestos vacantes y volver a la normalidad «lo antes posible». Además, resalta la entrega del personal que se «volcó» para intentar minimizar las bajas.