El protocolo recuerda que nunca se debe lavar la zona afectada con agua dulce
28 ago 2024 . Actualizado a las 05:00 h.Al igual que el verano pasado, los meses estivales del litoral asturiano han estado marcados en más de una jornada por la aparición de las temidas carabelas portuguesas, lo que llevó a suspender la posibilidad de meterse en el agua en varios arenales del Principado semanas atrás.
La carabela portuguesa tiene forma de globo o vejiga y puede alcanzar los 30 centímetros de diámetro. El color azul o púrpura las distingue. Sus tentáculos pueden llegar a medir más de 30 metros y contienen más de un millón de células urticantes por centímetro, que se disparan y se clavan en su presa con un simple contacto. El dolor que provoca es mucho mayor que el de otras medusas. ¿Qué debemos hacer si nos ocurre?
1. Salir del agua
En primer lugar, recomiendan a la persona alcanzada por una medusa que salga del agua para «eliminar los posibles restos de tentáculos que tenga en el cuerpo». Para realizar esta extracción deberá evitar el contacto directo con las manos, de forma que se deberá usar pinzas o guantes, o en su ausencia, con el borde de un objeto rígido y plano. En esta primera actuación, es muy importante que en ningún momento se rasque la zona afectada, ni que se empleen toallas o arena para limpiar la herida, ya que esta presión podría aumentar la liberación de veneno.
2. Lavar la zona afectada
El segundo paso a seguir será lavar la zona afectada con agua de mar limpia, comprobando previamente que ese agua no tenga fragmentos de tentáculos. En este punto, se subraya que «jamás se debe lavar la zona afectada con agua dulce» pues, el cambio de salinidad provoca una mayor liberación de veneno. Tampoco se debe utilizar amoníaco, vinagre u orina.
3. Aplicar frío
Acto seguido, se deberá aplicar frío sobre la zona de la picadura mediante una bolsa de plástico con hielo, y por un espacio de tiempo de 15 minutos. De este modo, se evitará que el veneno pase al riego sanguíneo.
4. Desinfectar
El cuarto y último paso será desinfectar la herida con tintura de yodo para evitar posibles infecciones. Así, se cuidará la herida hasta que cicatrice y se intentará evitar otra posible picadura durante el resto del verano, pues sus consecuencias pueden ser mucho peores al quedar el cuerpo sensibilizado al veneno.
Con todo, en el caso de que la playa cuente con servicio de socorrismo se deberá acudir al mismo y si se padecen síntomas generales como náuseas, vómitos, mareos, calambres musculares, dolor de cabeza, o dificultad para respirar, se deberá acudir al centro sanitario más próximo.