Un ganadero y un operario de riega se enfrentan a pena de cárcel y multa de 5.400 euros por un vertido de purines en Arriondas

La Voz OVIEDO

ASTURIAS

Juzgados en Oviedo
Juzgados en Oviedo

Los hechos ocurrieron en septiembre de 2018, cuando uno de los acusados, propietario de una ganadería ubicada en Parres, contrató para su abono un camión con cuba

16 sep 2024 . Actualizado a las 16:43 h.

El Juzgado de lo Penal número 1 de Oviedo acogerá este martes la vista oral contra un ganadero y un operario de riega por un vertido de purines en Parres (Arriondas).

Los hechos ocurrieron en septiembre de 2018, cuando uno de los acusados, propietario de una ganadería ubicada en Parres, contrató para su abono un camión con cuba. Según relata la Fiscalía del Principado de Asturias, el procesado ya había causado con anterioridad un vertido que alcanzó a las aguas del arroyo próximo y por ello era conocedor de que la pendiente del terreno favorecía el desplazamiento de elementos líquidos. Sin embargo, no adoptó ninguna medida de precaución, sin establecer zona de seguridad para la riega.

Así, los purines alcanzaron la Riega de la Cascona (afluente del río Piloña), en las proximidades del barrio de Castañera en la localidad de Arriondas, en donde se produjo una gran sedimentación que afectó a la calidad de las aguas y causó la muerte de fauna de truchas y anguilas. 

El otro acusado, operario de una empresa que efectuó la riega, tampoco adoptó ninguna medida de seguridad y empleó «una cantidad muy superior a la capacidad de absorción del terreno». Según el Ministerio Público, los purines tenían un gran componente sólido dada la sedimentación en la riega, que alcanzó los quince centímetros en la zona del foco y origen del vertido.

Todo este material depositado, en la loma y en la ladera, es un potencial de riesgo en caso de fuertes lluvias, no solo para la riega ya contaminada, sino también para la salubridad de los ríos Piloña y Sella, donde vierten sus aguas.

La Fiscalía, que califica los hechos de un delito contra los recursos naturales y el medio ambiente causado por imprudencia grave, solita que se condene a cada acusado a cinco meses de prisión y al pago de una multa de 5.400 euros. Además, pide la inhabilitación especial durante nueve meses para la profesión de ganadero respecto al primer acusado y de la de operario de riega para el segundo, informa Efe.