El «triángulo maldito» de la droga que abastece y pasa por A Mariña lucense no deja de crecer

La Voz

ASTURIAS

XAIME RAMALLAL

Las vías desde Ferrol y Asturias parecen ganar cada vez más peso y movimiento buscando dinero fácil, mientras que la de Lugo tiene menor incidencia

24 nov 2024 . Actualizado a las 10:40 h.

Hay un «triángulo» que abastece a los pequeños y medianos distribuidores de droga en A Mariña lucense: por un lado está Ferrol, que lejos de disminuir amplía su red con el tiempo; en el centro se halla Lugo y al otro extremo Asturias (en particular Avilés), que con la Autovía del Cantábrico también parece que haya ganado en movimiento y sobre todo en rapidez por la A-8. A Mariña está en el centro de este importante tráfico que no deja de crecer por más que se intenta combatir, como se demuestra a diario con las incautaciones que realizan los diferentes cuerpos de seguridad y vigilancia, sobre todo la Guardia Civil. 

Conocidos de siempre son los campamentos o zonas concretas ahora de venta y distribución de droga en la ciudad departamental, en Ferrol: a día de hoy se cuentan 15 zonas de venta de droga en Ferrol sumando los campamentos. En años fue el principal «supermercado» de droga de toda la franja norte gallega.

Los quince campamentos y los puntos de venta en pisos o calles de Ferrol tienen diferentes proveedores. Los especialistas en la lucha contra el narcotráfico detallaban a La Voz de Ferrol que la coca arriba en barcos, casi siempre escondida en grandes contenedores, que se envían a los puertos donde hay más tráfico porque ahí también es menor la posibilidad de que los servicios de Aduanas lleguen a registrarlos ante el gran volumen de tráficos. La coca también llega en barcos de menor tamaño al sur de Galicia. De ahí se distribuye a todo el país. El hachís cruza el Estrecho en narcolanchas.

Hace tiempo que la Policía Nacional tiene un amplio dispositivo en los accesos a Ferrol y Narón, porque la mayor parte de las partidas las traen los denominados carteros o correos de la droga. Los investigadores cuentan que son personas que aceptan el trabajo de trasladar dos o tres kilos desde Madrid o Barcelona hasta Ferrol. Casi siempre por carretera; les pagan entre 500 y mil euros por cada viaje. Se arriesgan mucho. Aunque pueda parecer un negocio sencillo, con dinero fácil, lo cierto es que si los detienen se enfrentan a penas de cárcel altas y a multas que duplican el valor de las sustancias que trasladan en el mercado negro. Un correo de la droga que lleve tres kilos de cocaína y caiga en un control puede terminar sentenciado a más de seis años de prisión y a pagar una multa de más de 200.000 euros. Se arruina la vida por un ingreso que puede no llegar a los mil euros. La policía se ha encontrado distribuidores o correos de todo tipo: desde adictos a personas con un negocio, con una vida aparentemente alejada de la delincuencia, que se lanzan por un sobresueldo. Los agentes se dan cuenta de que es un encargo que engancha: «Un viaje por mil euros puede parecer poco y mucho riesgo, pero cuando les sale bien prueban y pueden hacer hasta diez, hay personas que lo han convertido en un modo de vida».

Otro punto central, aunque quizás el de menos tráfico y comercio de droga con A Mariña, es la conexión con Lugo, tanto de Lugo hacia A Mariña como de A Mariña hacia Lugo; suele ser más fuerte el enlace desde la capital con Vilalba y A Terra Chá. Más importante es la comunicación con Asturias, vía A-8, probablemente la principal conexión, como señalábamos en informaciones anteriores. No es de extrañar que sean constantes los controles de tráfico en la autovía y las detenciones entre Avilés y Ribadeo por parte de la Guardia Civil en el último tiempo. El Puente de Los Santos es un punto clave con controles periódicos. 

En A Mariña, tampoco es secreto, los principales puntos de venta están en Viveiro-Burela-Foz-Ribadeo. En Viveiro se logró anular tiempo atrás la recepción de mercancía (droga) de las Rías Baixas, que se distribuía por toda la zona norte, incluida Asturias. Hubo un detenido entonces que ingresó en prisión.

En Burela y Ribadeo también se vienen practicando detenciones periódicas. Ribadeo, por su ubicación, es un punto clave, tanto por tierra como por mar. Hay que recordar que policía de élite detuvo en Ribadeo a narcos importantes que habían alquilado una vivienda alejada en una parroquia ribadense. También por mar se anularon en los últimos años operaciones de cierta trascendencia. A 30 millas de la costa de Ribadeo los narcos hundieron un barco con al menos 4 toneladas de cocaína; fue reflotado después y trasladado al puerto de El Musel, en Gijón.