Menores de 16 años con adicción al juego: «Chavales de instituto dicen que entran en las casas de juego porque por 50 euros consiguen un carné falso»
ASTURIAS
Desde su creación hace 5 años, la Asociación Caer y Levantarse ha registrado un aumento significativo del número de adolescentes que acuden con sus padres en busca de apoyo y orientación
09 feb 2025 . Actualizado a las 05:00 h.La adicción al juego es, hoy por hoy, una preocupante realidad que va en aumento entre los jóvenes asturianos de entre 14 y 18 años. Es decir, entre menores de edad que, por ley, no deberían poder apostar ni de forma presencial ni online. El caso es que cada vez más adolescentes se ven atrapados en un ciclo de apuestas que llega a afectar a su bienestar emocional, académico y social. La Asociación Caer y Levantarse (CAYLE) se ha convertido en un referente en la lucha contra esta problemática desde que nació hace algo más de cinco años, tiempo en el que ha registrado un aumento significativo en el número de jóvenes que acuden con sus padres en busca de apoyo y orientación, jóvenes de 14, 15 y 16 años con adicción al juego y en riesgo de ludopatía. «Me lo dicen chavales de instituto, que entran en las casas de juego porque por 50 euros consiguen un carné falso», traslada Salomé García Aguirre, presidenta de este colectivo que, con un enfoque integral, ofrece herramientas y recursos para ayudar a estos jóvenes a superar sus adicciones y recuperar el control de sus vidas.
La misma identifica varios factores que están contribuyendo a que cada vez haya adicción al juego a una edad más temprana. Por un lado, que el juego online es «más accesible que nunca», ya que se puede jugar en cualquier momento y lugar a través de dispositivos móviles. Por otro, que la publicidad y promoción del juego online y de apuestas, como las deportivas, de caballos, juegos de cartas (póquer, blackjack, punto y banca…) o máquinas de azar, son «muy agresivas», especialmente en plataformas digitales y eventos deportivos.
No obstante, la presidenta de CAYLE apostilla que «hay muchos jóvenes empezando a jugar a tragaperras, y eso nos llama mucho la atención», ya que entiende que «las máquinas de azar son el juego más problemático, tanto online como presencial». Y, si bien considera que cuando se juega online hay poca seguridad cuando los menores pueden utilizar el carné de un adulto para abrir una cuenta falsa, también hay poca seguridad cuando en establecimientos físicos también pueden jugar a tragaperras o máquinas de apuestas. Una falta de seguridad que repercute, dice, no sólo en que puedan jugar los jóvenes menores de edad, sino que también puedan hacerlo personas que están autoprohibidas.
«Conozco el caso de varios chicos que se iban a un bar a jugar porque cuando se iba la dueña, los camareros les permitían jugar. Pero es que en las casas de juego también entran a jugar. Me lo han dicho chavales de instituto, que por 50 euros consiguen un carné falso», manifiesta Salomé García Aguirre, que añade que después dentro de ese establecimiento tienen ganchos como que «los invitan a la consumición, de forma que el dinero no lo gastan en el refresco, sino que lo gastan en apuestas».
No pasa por alto la presidenta de CAYLE el riesgo que suponen también los juegos online, incluso los videojuegos, ya que señala que «muchos jóvenes empiezan así: «los videojuegos pueden ser la antesala de la ludopatía, porque en ellos ya gastas dinero y a través de ellos ya enlazas con casas de apuestas», afirma la misma, que también alerta de que «algunas plataformas de juego online ofrecen crédito fácil a los jugadores» o «las redes sociales te empujan a jugar porque te enseñan técnicas para ganar», lo que puede derivar en deudas importantes y problemas de juego.
Entonces, ¿cómo se puede prevenir el desarrollo de juego problemático en jóvenes y estudiantes, especialmente en el contexto del juego online? Desde la Asociación Caer y Levantarse entienden que la prevención del juego problemático, en general, y en ese sector de la población en particular, requiere «un enfoque multifactorial que incluya educación, apoyo familiar y social, alternativas de ocio y una mayor regulación», una regulación, precisan desde el colectivo, que vaya desde el acceso de los jóvenes a plataformas de juego online, hasta limitar la publicidad y promoción del juego dirigida a ellos. Y es que tras analizar la Asociación Caer y Levantarse el Informe sobre adicciones comportamentales y otros trastornos adictivos 2024, que recientemente ha publicado el Ministerio de Sanidad, el colectivo coincide en que, entre los jóvenes, si bien «hay una preferencia por juegos de bajo riesgo, el mayor gasto se concentra en los juegos más adictivos».
Juego accesible y adicción
Y ¿dónde consiguen el dinero los jóvenes para jugar? La presidenta de la asociación asturiana CAYLE señala que «se buscan la vida para conseguir dinero para jugar» porque, si bien empiezan con «el dinero que les dan sus padres para salir», después lo hacen, «si tienen suerte, con lo que les toca de jugar; de vender el móvil y dicen que lo han perdido; de vender colecciones que tienen; con lo que van cogiendo en casa de la cartera de los padres; o, incluso, llegan a pedir microcréditos a nombre de un adulto para jugar», precisa Salomé García, que sentencia que «hoy en día el juego está muy accesible y es más fácil desarrollar una adicción».
Por ello, la misma pide «lo mismo que se hizo en su día con el tabaco o con el alcohol, campañas agresivas», además de «controles exhaustivos y filtros» que garanticen que los jóvenes menores de edad tengan acceso al juego. «Y cada vez que un menor habrá una cuenta o acceda a una casa de juegos, multas millonarias», demanda Salomé García, que, en general, considera insuficientes campañas informativas como la que dice «juega con responsabilidad» porque, apostilla, «un ludópata es todo menos responsable».
«No se trata de demonizar el juego y erradicarlo, pero hay que entenderlo como algo divertido y de ocio. Si se entra en otra dinámica, pasa a ser un problema y controla tu vida, entonces hay que pedir ayuda», traslada la presidenta de CAYLE, que añade que en la Asociación además de ayudar, apoyar y acompañar en la rehabilitación a las personas que tengan un problema de adicción al juego, también están haciendo una labor divulgativa en centros educativos o colaborando con otras asociaciones para «ayudar y prevenir a base de concienciación».