El corredor cantábrico: más de 10 toneladas de cocaína incautadas por mar desde aquel septiembre del 97 con 5.000 kilos descargados en Tapia

La Voz

ASTURIAS

PEPA LOSADA

La embarcación de Vigilancia Aduanera, que piden en el Congreso reemplazar,  realiza una labor eficaz y encomiable

10 feb 2025 . Actualizado a las 22:13 h.

En julio del pasado verano el diputado del BNG por Lugo, Néstor Rego, preguntaba en el Congreso cuándo se reemplazará la embarcación de Vigilancia Aduanera que lucha contra las operaciones de narcotráfico en esa franja del Cantábrico desde su base en Ribadeo. El Alcaraván II es de 1984, según exponía este diputado, y su vida de navegación debiera de estar agotada. Aún así, la labor de vigilancia realizada en estos años y aún ahora es eficaz y muy satisfactoria, pese a pelear contra la tecnología avanzada de los narcos.

Desde aquel septiembre de 1997 en que aparecieron 5 toneladas de cocaína en una cala de la zona de Salave, en Tapia de Casariego -y que fue entonces el mayor desembarco de droga en España- hasta hoy es cierto que no han cesado las operaciones antidroga en estas aguas. El Cantábrico se ha convertido en uno de los corredores marítimos elegido por los narcotraficantes. Detrás de aquella operación estaban importantes narcos gallegos que fueron procesados y sobre los que cayeron penas de 37 años de prisión. Contra ellos sigue operativa y vigilando la embarcación de Aduanas.

Esta misma semana, el miércoles de madrugada, se descubrieron 486 kilos de cocaína en una zódiac con cabina que naufragó en la costa astur de noche y quedaron flotando en el mar fardos con cocaína envueltos en bosas de deporte. De la importante cantidad de cocaína que llevaba la zódiac, que hacía de lanzadera, se supo después, gracias a que se descubrieron flotando en las aguas asturianas.  Detrás, como informó La Voz, estaba una nueva operación de tráfico de droga de envergadura.

Desde aquel septiembre de 1987 hasta esta semana se fueron sucediendo periódicamente importantes operaciones contra la droga en estas aguas del Cantábrico.  En 2018 aparecieron 180 kilos de cocaína flotando en fardos por aguas de la costa mariñana y asturiana; se desconoce de dónde procedían. En 2021 los narcos tras ser descubiertos hundían el buque Nehir frente a la costa mariñana con casi 2 toneladas de cocaína en su interior. El capitán del barco reveló que había en el interior dos toneladas más y, si recuerdan, el barco fue reflotado y el Gobierno destinó casi un millón de euros a esa tarea solo por descubrir esas otros toneladas de cocaína que nunca llegaron a aparecer.

En 2023 fue descubierto en aguas asturianas, en dirección a A Mariña, un velero con otras dos toneladas de cocaína a bordo. Y así se podría seguir con más operaciones abortadas en muchos casos con la participación de la embarcación de Vigilancia Aduanera con base en Ribadeo y con el apoyo de otras lanchas y equipos de vigilancia que suman más de 10 toneladas de cocaína incautadas.