Las grandes constructoras alertan del desequilibrio que soporta el noroeste por los peajes de las autopistas
ASTURIAS
Mientras se liberan de los pagos varías vías a lo largo de todo el país, se mantiene el cobro de la única conexión por autopista entre Asturias y León hasta el año 2050
11 mar 2025 . Actualizado a las 12:34 h.Las grandes constructoras de obras públicas de España consideran que el noroeste peninsular está resultando claramente perjudicado por la progresiva desaparición de peajes en las autopistas en otras zonas del país mientras se mantienen en el noroeste, principal escenario de las concesiones de autopistas de mayor duración de todas las existentes. Es singularmente sangrante el caso de la AP-66, la única conexión por autopista que existe entre Asturias y la meseta y que cuya concesión fue prorrogada por Francisco Álvarez-Cascos siendo ministro de Fomento hasta el año 2050. La Comisión Europea ha considerado además ilegal esta prórroga.
Además del caso asturiano, se encuentra en una situación muy similar algunas de las principales vías de la comunidad vecina de Galicia. La AP-9 y la AP-53, tienen también 75 años de cobro programada por su uso. «El mapa de la red de peaje en España se va modificando por la finalización de los contratos de concesión y su fecha de reversión a la Administración pública, y aunque existe la opción de volver a relicitarlos, por los anuncios que ha hecho, el Gobierno no parece que vaya a abordar esa vía», lamentó Julián Núñez, presidente de la Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras (Seopan), organización que defiende desde hace años el cobro de peajes a los usuarios de las carreteras de alta capacidad como vía para recaudar fondos para el mantenimiento viario y liberación de inversiones para otras necesidades públicas de la ciudadanía.
El representante de las empresas concesionarias, que se verían directamente beneficiadas por un cambio de modelo que dejase atrás la gratuidad viaria y encargase a dichas sociedades la explotación de las autovías, constata que la progresiva eliminación de los peajes que está viviendo todo el eje mediterráneo y que aumentará el año que viene con la liberalización de los 295 kilómetros de la AP-68 que une Aragón y Cataluña, «está generando un reparto del mapa geográfico de las autopistas de peaje en España que, conforme van desapareciendo itinerarios de pago en unas zonas, las que aún lo mantienen ganan cuota en toda la red viaria nacional».
Ante dicho desequilibrio, Núñez reclama en aras de «una armonización del territorio» una decisión en cuanto a un modelo único e igual para todo el país de financiación y gestión de infraestructuras viarias, que recuerda ya lo había integrado el Gobierno central en el plan de recuperación frente a la crisis económica comprometido con la Unión Europea, pero que se acabó retirando. «Si no toma ninguna decisión, el mapa de la distribución geográfica de la red de peaje en España cada vez va a ir focalizándose más en una determinada zona como es el noroeste, mientras que el arco mediterráneo va a quedar prácticamente libre de peajes». El presidente de las grandes constructoras alude también al desequilibrio que supone que España tenga el 69 % de las autovías y autopistas sin peaje de Europa, mientras que el 74 % de dichas infraestructuras en la UE señala que están gravadas con algún tipo de canon a sus usuarios. Seopan coloca solo a Finlandia y a Chipre por detrás de España en porcentaje de kilómetros de autopistas sometidos a peaje, un 13 % en el caso español y cero en los otros dos, por un 74 % de Francia y Portugal, un 87 en Italia y un 100 %, destaca, en otros 19 países europeos como Alemania, Países Bajos, Noruega o Polonia, si bien en algunos de ellos solo para vehículos pesados.
Seopan ultima un nuevo estudio sobre las necesidades y déficit de inversión y conservación que soporta la red viaria Española, en el que también prevé proponer un precio por kilómetro recorrido igual para todas las carreteras de alta capacidad. Pero en el análisis que hoy ha hecho del sector de la construcción civil y de obra pública, la asociación de grandes constructoras ha puesto como ejemplo de precio que podría convertirse en común para todas las autovías y autopistas el que resultaría del canon abonado por el Estado a las concesionarias de diez autovías cuyo contrato finaliza el año que viene tras veinte años en vigor. Este sería de 2,8 céntimos por kilómetro recorrido para los vehículos ligeros y algo más de 8,2 céntimos que sale ahora para los pesados como media en esa decena de carreteras, que sumadas tienen una extensión de 933 kilómetros. «No es el precio de nuestra propuesta, pero el peaje equivalente que resultaría de aplicación en los diez contratos de concesión de esas autovías de primera generación es una referencia que nos ha parecido interesante señalarlo, aunque en el informe que presentaremos tenemos una horquilla que se sitúa en esa línea», adelantó Julián Muñoz, que requiere que se abra de nuevo el debate sobre el modelo de mantenimiento y financiación de las infraestructuras en España.
Al margen de esa política viaria, Seopan advierte en el terreno de las obras civiles del incremento de precios que siguen registrando los materiales básicos (acero 36 %, aluminio 12, cemento 5,6, electricidad 56 %, gas 30), lo que llevó, según sus cálculos, a encarecerse los proyectos públicos el año pasado un 27 % respecto al 2020. Las grandes constructoras señalan una larga lista de proyectos que considera necesario que las Administraciones públicas lleven a cabo hasta el año 2039, con un valor aproximado de 349.000 millones de euros, a la vez que piden una modernización del sistema de contratación y más margen para modificar presupuestos de obra en situaciones extraordinarias.