¿Qué pierden los viajeros en el aeropuerto de Asturias?: una moto y una tabla de surf entre 13.698 objetos

Nel Oliveira
Nel Oliveira PIEDRAS BLANCAS

ASTURIAS

Parte de los objetos perdidos del aeropuerto de Asturias que custodia el Ayuntamiento de Castrillón
Parte de los objetos perdidos del aeropuerto de Asturias que custodia el Ayuntamiento de Castrillón N.O.

El Ayuntamiento de Castrillón custodia enseres extraviados desde 1988, entre ellos 40.000 pesetas y 1.900 euros que ya han pasado a la tesorería municipal

05 abr 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Perder un objeto le puede pasar a cualquiera y más en un aeropuerto, donde en ocasiones las prisas no son las mejores compañeras de viaje. En el de Asturias se han perdido durante décadas miles y miles de objetos. Algunos han encontrado a su dueño con el paso del tiempo. Otros muchos, los que han tenido menos suerte, siguen esperando a que alguien los rescate del sótano del Ayuntamiento de Castrillón, en Piedras Blancas, donde a día de hoy la mayoría se encuentran almacenados y custodiados. «Ahora, con casi dos millones de pasajeros ya nos estamos quedando sin espacio», asegura Jesús Carbajal, jefe de la Policía Local de Castrillón, mientras enseña algunos de los enseres más curiosos que se han extraviado en las últimas décadas.

Los pasos en caso de perder algún objeto en el aeropuerto son sencillos. La lógica dice que el punto donde habría que reclamarlo en un primer momento es el propio aeropuerto. Y así es, pero solo durante los dos primeros meses desde la desaparición. Según explica Carbajal, es el tiempo que AENA guarda los objetos hasta trasladarlos al ayuntamiento del término municipal al que pertenezcan las instalaciones, en el caso de Asturias el de Castrillón. Desde que hay registros, más o menos desde el año 2010, hasta el consistorio castrillonense se han transportado un total de 13.698 objetos, el último de todos una chaqueta azul fina. «Es muy inusual que alguien venga reclamando algo del aeropuerto aquí. Como mucho una o dos personas al año», explica el agente.

Jesús Carbajal, jefe de la Policía Local de Castrillón, revisa el inventario de objetos perdidos
Jesús Carbajal, jefe de la Policía Local de Castrillón, revisa el inventario de objetos perdidos N.O.

Los objetos llegan desde el aeropuerto en cajas. La última, con 92 objetos, fue recibida en noviembre del año pasado. Adjunto al paquete viene un informe en el que se detallan los enseres que vienen en el interior, que posteriormente deben ser catalogados e inventariados por la Policía Local, que es quien lleva el registro de todo lo que a día de hoy permanece almacenado en el sótano del ayuntamiento. Ahora bien, ¿hasta cuándo se puede reclamar un objeto? Pasados los dos meses de custodia por parte de AENA, el propietario sigue siendo propietario durante los dos primeros años tras la pérdida. De ahí en adelante el objeto pasa a ser de propiedad municipal. Es decir, en este caso todo lo que se haya perdido en el aeropuerto de Asturias y nadie lo haya reclamado antes de agosto de 2019 —fecha hasta la que está publicado el listado de objetos en la web municipal— ya es del Ayuntamiento de Castrillón.

¿Qué es lo más extraño que se ha perdido?

En el Ayuntamiento de Castrillón hay dos tipos de objetos perdidos guardados: los del aeropuerto y los que se pierden en el concejo, como en cualquier otro. Los del aeropuerto datan, más o menos, desde 2010. Sin embargo, de los perdidos en el municipio hay hasta de 1988, muchos de ellos de valor sin que figure el dato exacto en los registros. En dependencias municipales hay anillos de oro y plata, dispositivos electrónicos, relojes y hasta significativas cantidades de dinero, concretamente 40.000 pesetas y 1.900 euros que ya han sido transferidos a la tesorería municipal. El único dato que sí figura son los perdidos este 2025: ya van 131 con 73 devoluciones, la mayoría llaves y carteras.

En lo que respecta a los perdidos en el aeropuerto sí hay alguno que puede chocar, tanto por su envergadura como por extrañeza. En el almacén hay sobre todo cajas precintadas, maletas sin abrir, paraguas y alguna que otra muleta. Sin embargo, entre los bultos se ve una pequeña moto que en su momento alguien perdió  —o más bien abandonó en el aeropuerto hará cerca de 25 años—, varios carricoches y sillitas de bebé —que posiblemente en su día no se pudieron facturar— y hasta una tabla de surf, que a simple vista parece estar en perfectas condiciones.