Radiografía a la eutanasia en Asturias: 1 de cada 3 fallece durante el trámite, de 46 días

Nel Oliveira
Nel Oliveira REDACCIÓN

ASTURIAS

Acompañar a una persona en la etapa final de su vida es un desafío.
Acompañar a una persona en la etapa final de su vida es un desafío. iStock

En Asturias se autorizaron 9 de 35 eutanasias el año pasado en las que todas fueron hombres

06 may 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Uno de cada tres solicitantes de eutanasia fallece en Asturias antes de completar el proceso. Una situación que se explica, en parte, a la demora que existe en la tramitación, que asciende hasta los 46 días, diez más que lo que se tardó en las tramitaciones de 2023 y uno por encima del marco legal. La asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD) Asturias ha expresado su preocupación por los datos que se desgranan del informe anual sobre la aplicación de la ley de eutanasia en el Principado, al considerar que aún persisten graves obstáculos que dificultan el acceso real y efectivo al derecho de la eutanasia. Aunque la asociación reconoce avances en la normalización del derecho, desde DMD se denuncian importantes limitaciones que, a su juicio, están «comprometiendo la equidad, la celeridad y el respeto» al sufrimiento de los pacientes.

En 2024, se registraron 35 solicitudes de eutanasia en Asturias. De ellas, solo nueve fueron finalmente autorizadas, lo que representa el 26% del total, la tasa más baja desde la entrada en vigor de la ley en 2021. Además, más de un tercio de las personas solicitantes fallecieron antes de completar el procedimiento, una cifra que se mantiene constante desde 2022. DMD alerta de que esta situación evidencia dificultades estructurales en el sistema para garantizar el derecho en tiempo y forma, especialmente en situaciones de sufrimiento irreversible.

El proceso completo ha pasado a durar de media 46 días, frente a los 36 del año anterior. Solo el primer paso —la asignación del médico responsable— tarda una media de 17 días, cuando la recomendación es que no supere la semana. La segunda solicitud, cuyo plazo estimado se encuentra en 15 días, tarda unos 28 en el Principado. El resto de pasos, salvo la resolución de la CGyE que aumentó en 10 días, se encuentran por debajo de los plazos recomendados legalmente. En todo caso, la suma de todos los pasos se traduce en una espera total de 46 días en 2024, diez más que en 2023 y uno por encima del tiempo estimado por ley. «Si el promedio total se alarga hasta 46 días, y más del 34% de los solicitantes mueren antes de completar el proceso, esto debilita la protección del principio bioético de autonomía y del derecho a morir sin sufrimiento», apuntan desde DMD.

El 100% de las autorizaciones son para hombres

Otro dato que llama la atención es que todas las prestaciones autorizadas en 2024 fueron para varones, a pesar de que el 34% de las solicitudes procedían de mujeres. DMD incide al respecto en la necesidad de «realizar un análisis con perspectiva de género que ayude a entender esta disparidad». También exige mayor transparencia en los casos de denegación, especialmente cuando se deben a causas psiquiátricas, y propone que se incluya información anonimizada sobre estos procesos deliberativos en los informes anuales.

Entre sus propuestas, DMD también plantea además incorporar profesionales de salud mental a la red de evaluadores y garantizar vías abreviadas de tramitación para los casos más urgentes. En este sentido, la organización reclama la creación de circuitos clínico-administrativos urgentes que permitan acelerar el proceso en casos de pacientes con un pronóstico de vida inferior a 15 o 20 días. «La LORE establece un procedimiento garantista, pero la falta de mecanismos de urgencia para pacientes en situación terminal grave, puede dejar el derecho a la PAM vacío de facto de contenido práctico en muchos casos», apunta la entidad, que considera esencial contar con un registro activo de profesionales disponibles.