El colectivo advierte de que las inspecciones «no son suficientes» y que incluso se llega a avisar de ellas con 72 horas de antelación
06 may 2025 . Actualizado a las 11:20 h.La Fundación Igualdad Animal ha denunciado que la industria láctea incurre en «abusos constantes» hacia las vacas para intensificar la producción de leche.
Según ha informado en un comunicado, la entidad ha llegado a esta conclusión tras una investigación llevada a cabo en once explotaciones lácteas de Asturias, entre noviembre de 2023 y febrero de 2024. Igualdad Animal sostiene que las vacas «son golpeadas, encadenadas, sometidas a incesantes ciclos de reproducción para que produzcan leche y separadas de sus crías tras cada parto». Además, de acuerdo a su denuncia, las vacas son enviadas al matadero «en cuanto desciende su producción, con alrededor de 6 años».
Igualdad Animal también afirma en algunas de las instalaciones las vacas viven constantemente atadas y bajo sistemas de electrificación para impedir sus movimientos. Otro de los sistemas para inmovilizar a las vacas documentado en la investigación es colocarles un anillo en la nariz atado a una cadena, método destinado a facilitar el manejo y control de las vacas que «es sumamente doloroso» para el animal.
Igualdad Animal ha advertido de que las inspecciones «no son suficientes» y que incluso se llega a avisar de ellas con 72 horas de antelación, «convirtiéndose muchas veces en un trámite meramente burocrático». En las granjas investigadas, explotaciones familiares que han ido aumentando el número de animales y la mayoría se han tecnificado para resultar más competitivas, las vacas «son sometidas a inseminación artificial con semen sexado» para incrementar el nacimiento de hembras, «a las que utilizan como sustitutas de sus madres».
La entidad explica que la selección del semen pretende, además, «perpetuar líneas genéticas específicas que producen más leche y benefician a los productores», al tiempo que, durante la gestación, «se sigue explotando a las vacas mediante el ordeño».
Según los testimonios de los ganaderos de las explotaciones investigadas, la producción por vaca y día ha aumentado a más del doble en comparación con 30 años atrás, principalmente debido a la selección genética. Asimismo, en la mayoría de las explotaciones separan al ternero recién nacido de la madre inmediatamente después del parto «impidiendo incluso que beban el calostro», la primera leche producida por la vaca, de gran importancia para impulsar su sistema inmunológico.
El número de ordeños difiere entre las granjas investigadas, y en algunas se realiza hasta tres veces al día. Tras el parto y después de más de dos meses de ordeño, las vacas vuelven a ser inseminadas y el ciclo empieza de nuevo, sostiene Igualdad Animal, informa Efe.