Expresidentes iberomericanos alertan frente a populismos y falta de dirigentes competentes
ASTURIAS
Junto a una veintena de expertos internacionales en política, economía y seguridad, han analizadado el escenario de guerra comercial, la evolución de la ciberseguridad y los riesgos que conlleva la inteligencia artificial
22 may 2025 . Actualizado a las 22:13 h.Seis expresidentes de gobierno iberoamericanos y el exjefe del Ejecutivo español José María Aznar han alertado en Oviedo de la expansión del populismo por todo el mundo en un momento en el que la democracia se devalúa a diario, atrae cada vez menos a los más jóvenes y no cuenta con élites y dirigentes competentes.
El colombiano Andrés Pastrana (1998-2002), el mexicano Felipe Calderón (2006-2012), el argentino Mauricio Macri (2015-2019), la costarricense Laura Chinchilla (2010-2014), el uruguayo Luis Lacalle (2020-2025) y el ecuatoriano Jamil Mahuad (1998-2000) se han dado cita junto a Aznar en el Teatro Campoamor, escenario de la entrega de los Premios Princesa de Asturias.
Junto a una veintena de expertos internacionales en política, economía y seguridad, los expresidentes han analizadado el escenario de guerra comercial, la evolución de la ciberseguridad y los riesgos que conlleva la inteligencia artificial. Organizado por la Fundación Libertad y Desarrollo, entidad que preside el empresario guatemalteco de origen asturiano Dionisio Gutiérrez, el encuentro ha propiciado la protesta de asociaciones y partidos de izquierdas, que han reunido a un centenar de simpatizantes a las puertas del Campoamor con silbatos y pancartas.
Nieto de asturianos «muy pobres», Gutiérrez ha asegurado que sigue llevando a «Asturias en el corazón» en un momento en el que se asiste al retorno de la «creciente seducción del populismo», una regresión que no es un accidente marginal, sino reflejo de una crisis de la civilización en el que las democracias se convierten en espectáculos vacíos. En su opinión, la democracia está huérfana y la libertad en peligro por la retirada de la élite y la falta de dirigentes competentes, por lo que es preciso reconquistar y reformular la libertad, dejar atrás la nostalgia y apostar por los valores, la imaginación y una política de esperanza y de libertad económica.
Pastrana ha reconocido que se vive un momento de policrisis en el que se cuestiona la democracia y los niveles de desarrollo y bienestar, y en el que está clarísimo que hay una crisis de la política por la falta de confianza en un modelo que se encuentra en su momento más bajo y en el que la ciudadanía observa con indiferencia los sistemas políticos y en el que los autoritarismos ganan terreno. Para el expresidente colombiano, que ha mostrado su preocupación por la creciente participación militar en la vida civil de algunos países, América Latina tiene que avanzar y conseguir una mayor transparencia, luchar contra la corrupción, fortalecer su política y crecer para frenar las grandes diferencias existentes.
Calderón también ha advertido de que por la vía democrática se han puesto los peores autoritarismos que se han visto en América Latina, como son los casos de Daniel Ortega o Hugo Chaves. «Por la vía democrática coronaron a los peones, les hicieron reinas y no piensan salir, y ese puede ser, y ojalá me equivoque el camino de México», ha subrayado tras advertir de que si se pensaba antes que la democracia había llegado para quedarse, ésta ha agotado la capacidad de atraer a la gente.
Macri, por su parte, ha mostrado su esperanza de que Argentina sea el primer país en librarse del virus del populismo que hace 70 años empezó a exportar a todo el mundo, y ha llamado la atención de que a pesar de este movimiento o de la incertidumbre que ha generado la vuelta de Donald Trump «el mundo está cada vez mejor porque la revolución tecnológica supera la crisis de la política».
Ahora la gente es millonaria en información, pero también en expectativas por lo que, según Macri, la gente al final sale a la calle y la invade porque «todos dicen que quieren más» y aparecen «magos» que dicen que lo tendrán si les dan todo el poder, y casos como el de Venezuela «que ha quedado atrapada en una destrucción sin límite».
Chinchilla, por su parte, se ha mostrado convencida de que lo malo no son las nuevas tecnologías que viralizan las falsas noticias y la desinformación, pero sí cree necesario que se aborde con urgencia una nueva ética que ante la revolución tecnológica y la inteligencia artificial «genera más bienesatr digital y enaltezca la dignidad humana», informa Efe.