Jesse Urueña, fundadora de YOMEDE: «Hoy en día se considera un privilegio entrar en un estado de calma y serenidad»

Carmen Liedo REDACCIÓN

ASTURIAS

Jesse Urueña, fundadora de YOMEDE
Jesse Urueña, fundadora de YOMEDE

Con sede en Asturias, se trata de la primera asociación en España que aúne las disciplinas del yoga, la meditación y el desarrollo personal en un mismo espacio. Nace para proteger la profesión del intrusismo profesional y crear «un espacio de encuentro seguro» para las personas que necesite mejorar su vida utilizando sus técnicas

25 may 2025 . Actualizado a las 18:50 h.

Una mala experiencia como emprendedora y profesional del yoga, la meditación y el desarrollo personal ha llevado a la neurocoach Jesse Urueña a fundar la Asociación YOMEDE, un colectivo con sede en Asturias que será el primero en el ámbito nacional que aúne las disciplinas de yoga, meditación y desarrollo personal. Explica esta profesional, que tiene una amplia formación en Coaching ACTP Y ACSTH, en neurociencia o gestión emocional, en la entrevista concedida a La Voz de Asturias que la asociación nace, entre otras cosas, para proteger a su profesión del intrusismo profesional, además de para crear «un espacio de encuentro seguro» para las personas que necesiten mejorar su vida utilizando las técnicas y herramientas que ofrecen estas disciplinas. Jesse Urueña, que tiene un sistema de trabajo propio que está especializado en la gestión del estrés, la ansiedad y el cultivo y desarrollo de la Autoestima y el Bienestar, señala, además, que nuestra región tiene escenarios perfectos para trabajar estas disciplinas sus paisajes son elemento imprescindible en un retiro de yoga y meditación. Es por ello que otro de sus planteamientos es «colocar a Asturias en el mapa como un referente de práctica, disfrute y ética dentro de la profesión».

¿Qué te inspiró a crear la Asociación Española de Yoga, Meditación y Desarrollo Personal YOMEDE en Asturias?

—La iniciativa de crear la Asociación YOMEDE tiene varios vértices que, aunque son diferentes, todos giran en torno a acercar estas disciplinas desde la ética, la seguridad y transparencia a todas las personas que lo necesiten para mejorar su vida y su salud mental y física. El verano pasado viví una situación en la cual, una de las asistentes que acudió a un evento que organizaba desde mi emprendimiento Natura, decidió unas semanas después replicar el formato y contenido exacto del evento, sin formación ni experiencia previa. Esta situación no solo me preocupó como emprendedora, si no que también lo hizo como profesional, ya que es muy peligroso trabajar con personas desde la perspectiva de la salud que no tienen formación ni experiencia que avalen la práctica que guían. Las personas que nos eligen, lo hacen desde una vulnerabilidad y confianza casi ciega, y es necesario protegerlas. En mis redes comenté lo que estaba pasando y recibí bastantes mensajes de otras y otros profesionales que habían vivido situaciones similares y me contaban lo frustrante que resultaba atravesarlas. Ahí es donde comenzó a gestarse la idea de YOMEDE: necesitaba crear un espacio seguro que protegiera tanto a las usuarias y usuarios y sus necesidades como a la profesión y a los profesionales que la ejercemos con responsabilidad, creando un espacio de encuentro seguro; una asociación que, además, facilitara el acceso a cualquier persona que necesite mejorar su vida utilizando las herramientas del Yoga, la Meditación y el Desarrollo Personal. El ultimo vértice que me impulsó a crear la Asociación fue facilitar el acceso a cualquier persona que lo necesite. El sufrimiento no entiende de economía o presupuestos, pero las herramientas o recursos para gestionarlo sí. No todo el mundo se puede permitir el acceso a clases, talleres o formaciones de Yoga, Meditación o Desarrollo Personal, así que dentro del marco de la accesibilidad pretendo dar cabida a quienes lo necesiten y no tengan recursos para acceder a los precios regulares que rigen el mercado actualmente. La Asociación YOMEDE pretende ser un lugar de paz para todas aquellas personas que necesiten un refugio donde cobijarse y descansar del ruido exterior.

—¿Cuáles son los principales objetivos que persigue la asociación para sus primeros meses de andadura?

—El primer objetivo y más importante es dar a conocer la Asociación, su misión y propósito para que quien lo necesite nos pueda encontrar. Para eso hay que recorrer el camino de convertir YOMEDE en un referente en cuanto a ética, seguridad y buenas prácticas en Asturias y facilitar un espacio seguro de práctica de Yoga, Meditación y Desarrollo Personal. Para mí, que YOMEDE se convierta en un lugar de encuentro y desarrollo tanto para profesionales como para usuarias y usuarios es una de las metas más importantes. Para ello, estoy creando un espacio multidisciplinar para que por un lado las personas puedan venir a practicar y descubrir estas técnicas de bienestar con una oferta de clases y talleres para disfrutar de los beneficios de estas técnicas y, por otro, un espacio en el que poder formarse gracias a otros profesionales que puedan aportar nuevo conocimiento que nos haga crecer como profesoras y profesores y reforzar nuestras prácticas y ética de trabajo. Otro de los objetivos es que para poder llegar al mayor número de personas posible, desde la asociación se puedan concretar colaboraciones con entidades públicas y privadas que permitan divulgar los beneficios de los diferentes tipos de yoga, meditaciones y técnicas de desarrollo personal en ámbitos como la educación, la sanidad y otras instituciones relevantes. Dentro de este marco, una de mis metas es poder llevar un programa de yoga y meditación a las cárceles como parte de los programas de reinserción y crear un programa que acompañe a nuestros mayores en un envejecimiento saludable.

—¿Qué diferencia a esta asociación de otras organizaciones similares en España?

 —Hay asociaciones individuales de Yoga o de Meditación o de Desarrollo Personal, pero YOMEDE es la primera asociación en España que aúna estas tres disciplinas en un mismo espacio. Para mí el cuerpo y la mente son indivisibles: la salud mental no está encerrada solo en nuestra mente, viaja por todo nuestro cuerpo. No podemos trabajar nuestra salud mental sin bajar al cuerpo y darle salida a todo lo que contiene. Esta máxima en sí misma ya nos diferencia del resto de organizaciones de este tipo, creando un sistema global de trabajo. Además, YOMEDE está creada para acoger a quienes quieran practicar para hacerles partícipes de estas disciplinas e invitarles a que las introduzcan en su día a día como método de prevención de salud física y mental, no solo es un lugar para agrupar a las y los profesionales del sector que suele ser lo habitual en este tipo de organizaciones. Con el tiempo y la experiencia que vayamos adquiriendo, el consenso y la ayuda de los profesionales que se unan a la asociación, crearemos un sello que identifique y garantice que aquellos que lo tengan, estarán alineados con las bases de buenas prácticas que promueve la asociación.

—¿Qué tipo de actividades y talleres planeas ofrecer a partir de la inauguración de la sede en junio?

—La oferta de actividades va a ser variada y va a ir creciendo poco a poco para ir adaptándose a la demanda de las necesidades que vayan surgiendo. Dado el carácter de la asociación está prevista una buena acogida por parte de la comunidad asturiana y de los profesionales que ya ejercen aquí. En la agenda de actividades están previstas las clases de yoga para trabajar la movilidad, para regular el sistema nervioso y recuperar la salud del sueño profundo y reparador. También introduciremos el movimiento somático por primera vez en Asturias, que no solo trabaja el sistema nervioso para regularlo y llevarlo a un estado de calma, también trabaja la salud articular, rehabilita y repatronea la postura y un gran abanico de lesiones y algunas patologías como la escoliosis, hiperlordosis y/o dolor lumbar, ya que trabajar la postura y sus afecciones es fundamental para acceder a la salud mental, porque ésta influye directamente en nuestros estados de ánimo. Habrá clases y cursos de meditación para adentrarnos en nuestra mente con amabilidad y compasión y crear el hábito de forma fácil para encontrar paz mental. Igualmente, se impartirán talleres de Desarrollo Personal para aprender herramientas que sirvan para mejorar la autoestima, mejorar el diálogo interno y mejorar el autoconocimiento y otras habilidades y capacidades que se necesitan para fortalecer el autoconcepto y el equilibrio emocional. Para facilitar la conexión y crear comunidad, se organizarán eventos que ayuden a cultivar el bienestar y la conexión con otras personas desde un lugar de diversión y amabilidad. En definitiva, hay una programación extensa que sirve para ofrecer una oferta de actividades que abarque al máximo posible las necesidades de las asturianas y asturianos que nos necesiten. A partir de otoño, otros profesionales del sector nacionales e internacionales vendrán a la sede para ofrecer formaciones a aquellos profesionales que quieran aprender o profundizar más en algunas técnicas y enriquecer sus clases.

La calma, un privilegio de hoy en día

—¿Cómo cree que el yoga, la meditación y el desarrollo personal impactan en la comunidad asturiana?

—Desde hace unos años Asturias está sufriendo una transformación personal y colectiva acelerada para adaptarse a las tecnologías y nuevos ritmos de vida post-pandemia, que viene dada por el incremento del uso de las tecnologías, el aumento del turismo masivo que ha impactado en nuestra calidad de vida a la hora de encontrar trabajo o vivienda, por ejemplo. Este impacto está modificando el bienestar a muchos niveles de quienes vivimos aquí y contribuye a un deterioro, a veces sutil y silencioso, de la salud mental y física de las y los asturianos. En Asturias, como en el resto de España, estamos sometidos a unos ritmos de vida inasumibles en muchos casos, y creo que aquí  lo acusamos más porque nuestro estilo de vida era mucho más pausado y nos permitía estar más presentes en el día a día. Ahora, en el mundo post pandemia, es posible que sintamos como la vida nos atropella para poder llegar a todo. En los «desayunos analógicos» que organizo desde mi emprendimiento Natura el último domingo de cada mes, charlamos sobre esto: de cómo cuesta conectar con otras personas, de cómo el ruido a veces nos aísla y nos agota quitándonos el poco tiempo que nos queda para disfrutar del bienestar en cualquier formato y de cómo cuesta conectar con la calma y aquietar la mente para poder afrontar los retos del día a día. Algo que siempre me impacta es como al terminar el encuentro, las personas que asisten se sienten reconfortadas y felices y cómo la experiencia les ayuda a empezar a afrontar la semana desde otro lugar mucho más amable y alegre habiendo invertido solamente una hora y media. El yoga, la meditación y el desarrollo personal impactan de forma positiva en la salud ya que son una vía de acceso a uno de los bienes más preciados en la actualidad: la calma. Hoy en día se considera un privilegio entrar en un estado de calma y serenidad y estas técnicas proponen estos estados desde muchas perspectivas y todas ellas accesibles, independientemente de cuál sea tu condición física y mental sin necesidad de invertir horas de las que no disponemos.

—¿Hay intrusismo profesional en el ámbito del yoga, la meditación y el desarrollo personal?

—En todas las profesiones hay que lidiar con el intrusismo, pero en la mía especialmente ya que en los últimos años se ha puesto más el foco en ella y en personas que la han manipulado y alejado de lo que realmente es. Quizá se da por hecho que ejercer de profesora de yoga y meditación o de coach es algo fácil y, sobre todo, rápido de aprender. La realidad es que la mayoría de los casos, detrás de cada título hay años de formación, conocimiento, esfuerzo y dinero invertido para poder ejercer con seguridad y ética. Es cierto que el auge de nuevas vertientes más holísticas no ayuda a fortalecer el prestigio de la profesión y que quizá esta puesta en valor se demora porque aún nos falta entender que en los márgenes de lo tradicional existen técnicas y herramientas igual de válidas siempre que se guíen desde la experiencia y el conocimiento. El mundo de la salud mental y físico es muy amplio y rico y yo siento que muchas veces nos perdemos toda esa riqueza cuando desmerecemos lo que no entra dentro de lo que conocemos como establecido o normativo. Para todas las profesiones necesitamos tener un conocimiento válido y avalado que garantice la seguridad de todas las personas implicadas en su uso. Creo que, en mi profesión, necesitamos trabajar más en esto como profesoras y también como personas curiosas que se acercan a este mundo queriendo formar parte desde el lado profesional. Confió en que YOMEDE contribuya a difundir una base de ética y conciencia a todas las personas que se acerquen a este mundo de una forma u otra.

—¿Crees que en los últimos años ha crecido el turismo de meditación y desarrollo personal en Asturias?

—Asturias es conocida por la belleza de sus paisajes, lo que es imprescindible como elemento en un retiro de yoga y meditación. La ciencia avala la enorme influencia en la salud mental tras observar naturaleza. En los retiros que organizo desde Natura, el paisaje ha sido siempre un elemento de los más importantes dentro de la oferta de herramientas para aquietar la mente y el cuerpo durante la experiencia. Creo que hay demanda para asistir a los retiros que organizamos aquí, así como también creo que hay que darles una vuelta a los formatos e ir un poco más allá ofreciendo nuevas prácticas que favorezcan la conexión y el bienestar. Me gustaría que este tipo de turismo creciera más y hubiera más personas interesadas en absorber toda la magia y la belleza que ofrece Asturias y su cultura, desde un lugar como el que ofrece el yoga y la meditación, que va más allá del turismo masivo convencional. Tirarte en un prau a meditar mientras miras el Aramo, por ejemplo, puede darte muchas claves para entender a la sociedad y cultura asturiana mientras te proporciona un estado de calma profundo con la guía adecuada. Es importante que veamos estas prácticas como catalizador de conocimiento, venga este de donde venga. A veces, observar un paisaje puede devolverte más información sobre ti misma que repensarte una y otra vez y, para mí, Asturias es el escenario perfecto para esto.

—¿Qué papel jugará que la sede esté en Asturias en el crecimiento y expansión de la asociación?

—Siguiendo esta misma línea, quiero colocar a Asturias en el mapa como un referente de práctica, disfrute y ética dentro de la profesión. Que seamos conocidos por ser rigurosos y contribuir a construir una mejor reputación para mi profesión. También lo veo como una oportunidad de reciclar la idea de que Asturias como destino turístico depende de estereotipos de las playas, montañas, vacas y sidra. Somos y podemos ser mucho más que eso. Desde aquí YOMEDE puede crecer y desarrollarse con la misma calidad que si estuviera en otras grandes ciudades como Madrid o Barcelona sin perder nuestro encanto, cultura y saber hacer.

La asociación, un refugio para descansar mente y cuerpo

—¿Qué mensaje le gustaría transmitir a las personas interesadas en unirse o colaborar con la Asociación Española de Yoga, Meditación y Desarrollo Personal?

—Lo primero y más importante es que si están pasando un mal momento, no están solas ni solos: la Asociación está aquí para acompañarlos si lo necesitan. A veces sentir la soledad del sufrimiento es una losa más pesada que el mismo reto al que se estén enfrentando. Lo segundo es que se abran con curiosidad a experimentar un poco más allá de los márgenes de lo tradicional y a descubrir herramientas que van a enriquecer sus vidas de una u otra forma. Practicar yoga y meditación es algo social y esto también forma parte de los propósitos de YOMEDE: conectar personas a través de la experiencia, la seguridad y la transparencia que proporciona una práctica de yoga, de meditación y una experiencia o taller que contribuya al propio desarrollo personal. En la asociación van a encontrar un refugio donde poder descansar mente y cuerpo y donde aquietar la mente y conectar desde un lugar amigable. El deseo para los profesionales es que se unan para crear una comunidad que nutra y proteja lo que tanto queremos y de lo que hemos hecho nuestra profesión y, en muchos casos, nuestra pasión. Que formen parte de nuestra agenda para divulgar y acercar su sabiduría a todas las personas a través de la asociación.

—¿Qué planes tiene para el futuro de la asociación en los próximos años?

—Hay muchos planes para YOMEDE, el más importante es acceder al mayor número de personas que lo necesiten para poder impactar positivamente en sus vidas con el trabajo y la propuesta de la asociación; y en unos años, gracias al trabajo y la presencia, convertir YOMEDE en una fundación con prestigio nacional que facilite nuevas oportunidades para expandir el conocimiento que el yoga, la meditación y el desarrollo personal proponen para mejorar la vida de las personas y conseguir establecer lazos y colaboraciones con organismos y empresas que nos apoyen para divulgar sobre la necesidad de cultivar la salud mental y física como un todo para a conseguir un equilibrio y bienestar emocional. Y, por supuesto, ser un referente de ética, accesibilidad y buenas prácticas dentro del sector.