El profesorado asturiano invade Oviedo: «Necesitamos que las cosas mejoren y no sólo por nosotros, sino por los críos»

Carlos M. Riesco REDACCIÓN

ASTURIAS

Profesores durante la manifestación en Oviedo
Profesores durante la manifestación en Oviedo C.M.

Cientos de profesores han vuelto a reunirse este jueves en la capital asturiana a la espera de que mañana haya una reunión en la que ambas parten negocien unas nuevas condiciones

29 may 2025 . Actualizado a las 17:54 h.

El profesorado asturiano está en huelga y con un sentimiento de «hartazgo» que ha provocado que busquen cambios profundos en la Eduación asturiana. Este jueves, cientos de educadores uniformados con una camiseta negra con la cruz de Asturias y la palabra «Educación» se han reunido en Oviedo en frente del Edificio Administrativo de Servicios Múltiples para mostrar su enfado por «años y años de promesas y de mejoras en la educación austriana que no se ven reflejadas». La gran mayoría asegura que la causa no es la hora lectiva de junio y septiembre, sino que esto es «la gota que colma el vaso» en la gestión de la Consejería de Educación.

Uno de los profesores que comparte este sentir es Marcos Victorero, del Evaristo Valle de Gijón. Él explica que esta medida fue sólo el «detonante» para que esta huelga se convocase: «Esa hora nunca fue lectiva y siempre la dedicamos a labores que son necesarias para planificar el curso siguiente: para hacer memorias y documentos del curso que acaba, en el caso de junio, y en el de septiembre para planificar. Esa hora es muy necesaria para esas labores», apunta.

«Lo que hizo fue cogernos a nosotros como cuidadores, ya que según ella (Lydia Espina) nos tiene contratados, aunque no nos tiene»

En su caso, él no está en contra de ampliar una hora la atención del comedor. Al contrario, le parece «muy bien» pero no concuerda con la forma en la que lo hizo la consejera Lydia Espina: «Lo que hizo fue cogernos a nosotros como cuidadores, ya que según ella nos tiene contratados, aunque ella no nos tiene porque somos funcionarios de carrera o interinos o como sea. Ella no es la empresaria y se le ocurrió echar mano de nosotros para cuidar a los guajes durante una hora más, como si no estuviéramos trabajando en esa hora previamente», asevera este docente.

Sin embargo, recalca que esta no es la principal causa, pues, a su juicio, «esto ya viene de muy atrás», defiende que su colectivo «lleva muchos años sufriendo distintas desconsideraciones y agravios» y afirma que son de «los cuerpos docentes peor pagados de España». Además, cuenta que «no solamente se sobrecarga a los docentes desde un punto de vista material, de trabajo, sino también psicológicamente, porque nos hace adquirir una carga de culpa, como si fuera culpa nuestra el hecho de no poder atender a los guajes como nos gustaría».

Este profesor del Evaristo Valle recalca que su oficio cuenta con ciertas peculiaridades que se deben tener en consideración: «Nuestro trabajo es de relaciones humanas. No trabajamos con tornillos, trabajamos con seres humanos, con los más frágiles y que merecen más atención. Nos implica mucho emocionalmente, al fin y al cabo. De hecho, no nos gusta mucho estar aquí, si no fuera necesario, pero es que lo que es». 

Sobre la posibilidad de un posible acuerdo entre las partes en la reunión de este viernes, Victorero no las tiene todas consigo, pues asegura que «la consejera Lydia Espina sacó el genio de la lámpara y a ver quien lo mete de nuevo ahora». Aún así, afirma que tiene «la esperanza de que pueda darse» y le gustaría que así fuera, pero cree que «el sentir mayoritario es que no» habrá apretón de manos.

«El profesorado asturiano es un profesorado muy trabajador y muy comprometido»

Para José Ignacio García y Xose Ignacio Menéndez, del Colegio Público Salvador Vega Berros, el sentimiento que define principalmente el sentir de los profesores es el «hartazgo» después de promesas que no se cumplen. Defienden que su colectivo es un «pilar importante para la sociedad» y explican que están «cansados de que no se respete la labor que hacemos y no se tome en cuenta que nuestro trabajo es importante». Ambos subrayan que «el profesorado asturiano es un profesorado muy trabajador y muy comprometido» que se ha movilizado para «que se nos escuche» después de unas declaraciones de Espina que consideran «muy desafortunadas» y «que colmaron la paciencia del profesorado».

Acerca de la reunión de mañana, estos profesores tampoco tienen mucha fe en que se llegue a un acuerdo: «Lo que queremos es que se nos tome en cuenta. La consejera no habla con nosotros directamente, ni habla con los sindicatos tampoco. No hay un diálogo entre nosotros y el Gobierno. Entonces, al final, la única opción que nos dio fue venir a hacer una huelga en la que hay gente de todas las clases políticas y de todos los sectores».

Los dos creen que habrá alguna propuesta por parte del Ejecutivo, pero dudan que sea suficiente. Lo que tienen claro es que en ese caso esto no frenará aquí: «Nosotros vamos a seguir. Tenemos claro que no paramos aquí porque necesitamos que las cosas mejoren y no solo por nosotros, que por nosotros es importante que esté mejor, sino por los críos y la calidad de la educación asturiana, que deja mucho que desear», aseguran.

Javier García, del Elena Sánchez Tamargo en Laviana, también piensa que «la reducción de la jornada de junio y septiembre fue la gota que nos hizo saltar a la calle» y explica que lo que este jueves se reivindicaba era «una equiparación salarial con las comunidades limítrofes, la reducción de jornada a los mayores de 55 años, que haya más profesionales de PT y AL en los colegios y menos burocracia». En definitiva, para García esta huelga «es un cúmulo de circunstancias que lo que buscan es conseguir que los críos estén muchísimo mejor en el cole y que las condiciones laborales nuestras también sean buenas».

Acerca de la reunión del viernes, este docente cree que «hay que ser realistas» y piensa que siendo mañana «el primer día de negociación real» que haya un acuerdo es algo que «nunca se dio». Así que García lo tiene claro: «Hay que ir el lunes a la huelga»

«Adrián Barbón debe defender la escuela pública con hechos, no con promesas, que estamos ya muy cansados»

Por último, Ana Fernández, del Colegio La Gesta en Oviedo, describe que el profesorado asturiano se siente «completamente abandonado». «Nos han ninguneado mucho tiempo. Siempre han sido promesas y el motivo de la huelga es respeto a nuestro trabajo, a la profesión, a que, si de verdad nos valoran un poco, que se note. Las promesas no nos valen, queremos que concreten en hechos», explica. Por su parte, cree que, «si tienen voluntad política, claro» que puede haber acuerdo, pues asegura que, al fin y al cabo, «esto es dinero y compromiso, que de verdad que nos respeten, que valoren el trabajo», afirma.

Finalmente, concluye aludiendo al presidente del Principado: «Adrián Barbón lo puede hacer, es una decisión suya y tiene que ser consecuente. Porque él, si defiende la escuela pública, que lo defienda, pero con hechos, no con promesas, que estamos ya muy cansados», sentencia.