La diferencia en las cuantías medias revela que los hombres tienen salarios más altos pero esa brecha se cierra de forma creciente
01 jun 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Los datos de Eurostat, la oficina estadística de la UE, ya apuntaban a finales del año pasado que Asturias es una de las regiones con mayor equilibrio de género entre su población ocupada, con un porcentaje muy similar de hombres y mujeres trabajando; sin embargo, lo cierto es que desde hace unos tres años incluso se ha dado la vuelta a la predominancia masculina tradicional y, en la actualidad hay más mujeres cotizando que hombres en el Principado.
Así lo revelan los datos de la Seguridad Social, en una comparativa realizada entre los años 2018 y las cifras de diciembre de 2024. En el caso de Asturias, en esa última medición se contaban 153.371 mujeres cotizando frente a 151.949 hombres. Es casi un reparto al 50%, pero no se trata de un fenómeno puntual sino de una tendencia mantenida desde 2022.
En el año 2018, los hombres todavía eran mayoría en el mercado laboral asturiano, aunque por un porcentaje pequeño, eran el 50,9% frente al 49,1% que suponían las mujeres; pero aunque en los siguientes ejercicios se mantuvo ese reparto prácticamente sin movimientos; es a partir de 2022 cuando se invierten las tornas y los hombres pasan a ser ese 49%, además decreciente en el último año.
Las diferencias en las cotizaciones, pese a todo, revelan que los hombres ganan de media salarios mayores que los de las mujeres, aunque es una brecha que se cierra con celeridad. Aún en el último período que se tiene en cuenta, con las cifras de diciembre de 2024, la cuantía media de las personas cotizantes entre los varones en el Principado era de 2.485 euros, mientras que la cuantía media de las mujeres era de 1.992.
Pero la evolución reciente de los salarios, con un aumento de las escalas más bajas gracias a las subidas del SMI, frente al mucho más lento y menor incremento en otras escalas laborales ha hecho que ese brecha se reduzca de forma creciente en los últimos ejercicios; fue algo destacado en los anuncios de las subidas del SMI que serían medidas que beneficiarían más a las mujeres. Es así que del 2028 al 2024, el incremento de las cuantías medias de personas cotizadas fue del 127%, mientras que el crecimiento entre los hombres fue menor, del 124%.
El 'sorpasso' femenino entre los cotizantes no se ha dado sólo en Asturias sino en provincias como A Coruña, en León, o Salamanca, todas en el oeste y noroeste peninsular, territorios muy afectados por el envejecimiento. Es de hecho el declive demográfico un factor que explica en buena medida este fenómeno en el Principado. Así las cifras de Eurostat un gran paralelismo entre la tasa de y del 63,5% para ellas). Ni es ni mucho menos lo habitual, en comunidades del entorno de Asturias la brecha es muy superior, en Galicia es de un 74% para los hombres y un 67% para las mujeres, en Cantabria los hombres 76% y las mujeres 67%, en las comunidades forales la distancia también es elevada, en País Vasco los hombres 79% frente 71% a las mujeres, en Navarra es mayor, 78% los hombres y 68% las mujeres. Pese a tener un gran peso de la economía de servicios, esa brecha de género en el empleo es también mayor que la asturiana en comunidades como Madrid (79% hombres y 71% mujeres) o Cataluña (78% hombres y 71% mujeres).
Pero más allá del envejecimiento de la población y la repercusión de este fenómeno en las estadísticas de empleo, Asturias presenta otros factores relevantes que explican su actual situación de equidad en el mercado laboral. Uno de los hitos clave se produjo en 2018, coincidiendo con el décimo aniversario del inicio de la Gran Recesión. Ese año se cerró un periodo de casi una década en el que la tasa de desempleo masculina había superado a la femenina.
Este fenómeno estuvo influido, en parte, por la fuerte pérdida de empleo en el sector de la construcción, donde la mayoría de los trabajadores eran hombres. A ello se sumó un cambio progresivo en la formación académica de la población asturiana: desde 2017, las mujeres superan ampliamente a los hombres en el acceso a estudios superiores. En 2024, el 61,9 % de las mujeres asturianas contaba con formación universitaria, frente al 44,3 % de los hombres.
Este dato no solo supera la media europea, sino que sitúa a Asturias cerca de países como Suecia, donde las mujeres representan el 69 % de los titulados universitarios, Letonia (68 %), Noruega (64 %), Eslovaquia, República Checa y Eslovenia, con un 63 %, según cifras previas a la pandemia. Esa brecha universitaria, a favor de las mujeres y en detrimento de los hombres, se ha generalizado ya en el conjunto del país y en Europa.
A estos factores se suma la alta feminización del empleo público en el Principado. Según la Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre de 2024, seis de cada diez trabajadores de la Administración pública en España son mujeres. En Asturias, este porcentaje es aún mayor: cerca de siete de cada diez empleados públicos son mujeres, lo que sitúa a Asturias como la comunidad autónoma con mayor representación femenina en el funcionariado.
En conjunto, estos elementos --la transformación del mercado laboral, el avance educativo femenino y el peso de la mujer en el empleo público-- han contribuido de forma determinante a configurar un escenario de mayor equilibrio laboral por razón de género en Asturias.