EsArt: pensar el arte y el patrimonio desde nuevas coordenadas

OFRECIDO POR FICYT
Blanca Bustillo

ASTURIAS

Integrantes del grupo pertenecientes al área de Historia del Arte (investigadores consolidados y en formación), en la escalera del edificio departamental del Campus del Milán.
Integrantes del grupo pertenecientes al área de Historia del Arte (investigadores consolidados y en formación), en la escalera del edificio departamental del Campus del Milán.

Desde Asturias, el grupo EsArt escucha los objetos, los oficios y los silencios de la historia para reinterpretar el patrimonio cultural con una mirada más inclusiva, más crítica, más contemporánea. Porque hay patrimonio que se ve y otro que se siente

09 jun 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

El grupo de investigación EsArt —Escenarios para el Arte—, con sede en la Universidad de Oviedo y formado principalmente por investigadores del Departamento de Historia del Arte, lleva años tejiendo nuevas narrativas sobre el arte y el patrimonio cultural.

Alejado de miradas reduccionistas, su trabajo cruza disciplinas, cuestiona los relatos dominantes y conecta con una red internacional de centros y expertos. Este grupo trabaja desde una premisa clara: entender el patrimonio cultural no como un conjunto estático de bienes consagrados, sino como un tejido vivo, diverso y en constante transformación.

«Para nosotros una vasija popular o un cuadro de Picasso, un ejemplo de arquitectura industrial o un palacio son hechos culturales que merecen nuestra atención como historiadores», explica Ana María Fernández García, investigadora principal de EsArt.

Esa mirada amplia e inclusiva se traduce en un enfoque metodológico que combina historia del arte, historia contemporánea, economía de la cultura, tecnologías aplicadas, estudios de género o musicología, entre otras disciplinas.

Santiago Rodríguez, investigador postdoctoral, con Marta Fernández Martínez de la Quesería Ca Sanchu, en una entrevista de trabajo.
Santiago Rodríguez, investigador postdoctoral, con Marta Fernández Martínez de la Quesería Ca Sanchu, en una entrevista de trabajo.

No se trata de un añadido oportunista, sino de una seña de identidad del grupo. «Los retos actuales de la cultura son demasiado complejos para abordarlos desde una sola disciplina. Por eso trabajamos colaborativamente, no como francotiradores, sino como un laboratorio de ideas en el que cada miembro aporta una visión insustituible», subraya.

Una trayectoria consolidada

La vocación internacional de EsArt no es una aspiración, sino un hecho. Desde su fundación, el grupo ha participado en proyectos europeos como Europa Creativa, Erasmus Mundus o Alpha.

Actualmente lideran CULTURALITY, un proyecto financiado por el programa Horizonte Europa centrado en el patrimonio inmaterial del medio rural, el desarrollo sostenible y el turismo cultural. «Conseguirlo en la primera convocatoria a la que nos presentamos fue una heroicidad», reconoce Fernández García. «Es un premio a años de trabajo serio, comprometido y con vocación transformadora».

El reconocimiento también ha llegado desde lo local a través de la Consejería de Ciencia, Industria y Empleo: el grupo EsArt es uno de los beneficiarios de la convocatoria de ayudas a grupos de investigación del Principado de Asturias para el periodo 2026, convocada por Sekuens y gestionada por la Fundación para el Fomento en Asturias de la Investigación Científica y la Tecnología (FICYT).

Transferencia, tecnología y sensibilidad crítica

Además de una sólida producción académica materializada en publicaciones especializadas, EsArt centra parte de su labor en la transferencia del conocimiento: exposiciones, asesoría técnica, actividades educativas y colaboraciones con instituciones públicas, museos, asociaciones culturales y entidades internacionales.

Uno de sus proyectos más significativos en el ámbito educativo es el Museo Portátil del Diseño. «Nació como una exposición y lo hemos convertido en una actividad muy exitosa para llevar los principios del diseño de producto en España a los institutos», explica la investigadora.

A través de esta propuesta, EsArt fomenta la creatividad, el pensamiento crítico y el acercamiento al patrimonio desde edades tempranas, reforzando el vínculo entre investigación universitaria y enseñanza preuniversitaria.

La investigadora predoctoral Llara Fuente Corripio elaborando una encuesta antropológica con la artesana textil Paz Mesa.
La investigadora predoctoral Llara Fuente Corripio elaborando una encuesta antropológica con la artesana textil Paz Mesa.

Paralelamente, el grupo explora nuevas formas de documentar y preservar el patrimonio a través de herramientas tecnológicas como la fotogrametría digital o el uso de drones.

Estas técnicas permiten generar reproducciones virtuales de edificios, objetos o paisajes —los llamados gemelos digitales—, facilitando su conservación, reconstrucción o divulgación, tanto en entornos museísticos como en plataformas educativas o aplicaciones interactivas.

Pero la dimensión más audaz del grupo es su compromiso con las miradas críticas. EsArt ha abierto líneas de investigación centradas en las producciones artísticas de colectivos históricamente silenciados: minorías étnicas, culturales, sexuales o sociales.

Estas líneas incorporan perspectivas críticas —como las miradas queer, decoloniales o interseccionales— que cuestionan las versiones tradicionales del arte y reivindican otras formas de narrar la experiencia cultural: más inclusivas, más diversas, más fieles a la complejidad del mundo.

«No se trata de mirar a estos grupos desde fuera o con condescendencia. Se trata de aprender otras formas de narrar, de representar, de crear comunidad», afirma Ana María Fernández García.

Retos de futuro: sostenibilidad, memoria, alianzas

El grupo mantiene activas múltiples líneas de investigación, como el proyecto 3RMOMO sobre la arquitectura del Movimiento Moderno en Asturias, y prepara eventos internacionales sobre artesanía, saberes inmateriales y turismo cultural en zonas periféricas.

Paralelamente, desarrollan propuestas orientadas al impacto ecológico del diseño y los modos de producción en la era del Antropoceno.

Pero también son conscientes de los desafíos que enfrenta el patrimonio en el contexto actual: la desmemoria, la mercantilización, la crisis climática o los conflictos armados. «Una bomba puede aniquilar en segundos siglos de historia», recuerda Fernández García.

Por eso, su mirada a futuro no se basa solo en crecer, sino en fortalecer vínculos y sumar saberes. «Quizás necesitemos más masa crítica de colegas de otras disciplinas, siempre que encajen en nuestro plan de trabajo. Nos gusta pensar que todos los que formamos EsArt sumamos. Y que esa suma no es reemplazable», remata Ana María Fernández García.