Las matronas de Mieres sostienen el paritorio trabajando «más de 60 horas semanales»: «La fatiga preocupa; un error puede tener consecuencias»
ASTURIAS
El área de partos del Hospital Vital Álvarez-Buylla está «abocado al cierre» si el Sespa no refuerza el servicio, según denuncian las trabajadoras, que encadenan jornadas de 24 horas sin descansos adecuados
19 jun 2025 . Actualizado a las 11:58 h.El servicio de partos del Hospital Vital Álvarez-Buylla de Mieres —el centro de referencia en el área sanitaria VII— atraviesa una situación crítica que amenaza con desembocar en un cierre inminente si no se aplican medidas urgentes, según los propios trabajadores. Así lo ha advertido el sindicato Sicepa-Usipa, que denuncia una sobrecarga extrema de trabajo sobre un equipo de matronas que ya se encuentra muy mermado, sin posibilidad de cubrir los turnos mínimos y asumiendo jornadas maratonianas que, según alertan, ponen incluso en riesgo la seguridad de las pacientes y la continuidad del servicio.
Actualmente, en el área sanitaria hay seis matronas en plantilla, más una profesional que se encuentra de baja. Sin embargo, la atención del paritorio de Mieres depende en la práctica de apenas dos o tres matronas activas que están cubriendo las 168 horas semanales necesarias para mantener abierto el servicio. «Se reparten los turnos entre dos matronas y media, en algunos momentos entre tres, que hacen de media 67,2 horas a la semana de jornada. No se ve eso ni en hostelería», lamenta Jorge Pérez, delegado del Sicepa-Usipa en el área VII. Según añade, además una de las profesionales está asignada a Atención Primaria.
La fatiga acumulada aumenta el riesgo de errores
La consecuencia es que estas profesionales están realizando jornadas continuadas de hasta 24 horas, sin descanso suficiente entre turnos. «Hoy (por ayer miércoles) una matrona hizo 24 horas, se fue a dormir y vuelve a las 22.00 horas hasta las 8.00 horas de mañana», describe Pérez. Según el sindicato, este tipo de prácticas se han vuelto habituales y la fatiga acumulada está alcanzando niveles preocupantes. «La fatiga es uno de los factores más malos en la atención sanitaria. A partir de las seis horas se cometen más errores», advierte. El problema, explican desde Sicepa-Usipa, se ha agravado durante el último mes a raíz de una baja médica y del inicio del periodo vacacional del personal, en un contexto de escasez estructural de matronas en el hospital.
«No puede ser que a un área le sobren profesionales y en otras hagan falta»
El pasado domingo, según relata Pérez, se vivió uno de los momentos más delicados hasta ahora para un servicio que atienda más de 200 partos al año. «Hubo un problema para cubrir la guardia. Una compañera terminó aceptando, pero tuvo que renunciar a días de vacaciones», explica. Aunque estas horas extra se remuneran, desde el sindicato alertan de que «un error puede tener consecuencias» en un servicio tan delicado como el paritorio. «Necesitaríamos seis matronas activas por semana para que el servicio funcione con normalidad», asegura Pérez. Sin embargo, el sindicato señala que «a día de hoy no hay profesionales disponibles para contratar en Mieres» y lamenta que las peticiones realizadas al Servicio de Salud del Principado de Asturias (Sespa) para desbloquear refuerzos de otras áreas sanitarias han sido rechazadas a pesar de que hay matronas en otras zonas del Principado con menor carga horaria que estarían dispuestas a reforzar temporalmente el servicio en Mieres. «No puede ser que a un área le sobren profesionales y en otras hagan falta», lamenta.
Según asegura Jorge Pérez, las profesionales siguen cubriendo los turnos «por responsabilidad moral», pero advierte de que «acabará rompiendo por algún sitio». Desde el sindicato insisten en que «la solución pasa por permitir el traslado temporal de profesionales desde otras áreas», pero lamentan que «no se esté permitiendo por parte del Sespa». El propio sindicato ha alertado de que el cierre del paritorio de Mieres podría ser «inminente» y avisa de que si no se toman medidas inmediatas, el hospital podría verse obligado a derivar partos a otros centros sanitarios del Principado. «Se puede llegar a dar la situación de tener que trasladar embarazadas», advierte Pérez. Un hipotético cierre del paritorio que supondría un «retroceso importante en la atención sanitaria de calidad que merecen las embarazadas de los concejos de Mieres, Lena y Aller».
Postura de la gerencia del hospital
Por su parte, desde la Consejería de Salud del Principado de Asturias aseguran que «la gerencia del área sanitaria VII garantiza la continuidad asistencial de la maternidad del hospital reorganizando el trabajo, contando con las propias profesionales y tratando de reforzar la plantillas buscando otras profesionales que se incorporen al área sanitaria para hacer frente a las incidencias no previstas que se han producido». Además, añaden que «en cualquier caso hasta que se produzcan estos refuerzos, la gerencia ha acordado con las profesionales un calendario de trabajo que garantice esta asistencia sanitaria».