Castropol recuperará el edificio abandonado junto al puente de los Santos: estos son sus planes
ASTURIAS
El concejo de Castropol ha optado por una medida drástica para tratar de dar un sentido al inmueble que recibe a las personas que entran en Asturias procedentes de Ribadeo por el puente de los Santos. Allí se construyó lo que iba a ser un punto de información turística, que en el año 1993 se contrató por 26 millones de las antiguas pesetas. Pero hubo que esperar hasta el año 2000 para que se abriese al público. Fue el Concejo de Castropol quien se hizo cargo de ello, contratando al personal que lo atendía. Así estuvo hasta que el puente de los Santos fue desdoblado en autovía, a finales de 2008, cuando se cerró de nuevo, ya para no volver a abrir.
Con el inmueble sumido en el abandono, año tras año se fue deteriorando y dañando, siendo objeto de pintadas, destrozos y hasta llegando a ser ocupado por indigentes para dormir. Desde el concejo de Castropol se barajaron diferentes opciones para darle uso y en 2016 se ofrecía a empresas para su explotación como local de hostelería en los meses de verano. Si bien desde el consistorio asturiano se llegó a manifestar que había interés de algún empresario, no fructificó.
De escaparate de una región, la edificación separada de viviendas y de gente se convirtió en un quebradero de cabeza para la administración que ahora el concejo de Castropol quiere resolver buscándole otra utilidad. Es en el marco de un proyecto más amplio, ya en ejecución, que incluye abrir una senda costera que comunicará Arnao con Figueras. El sendero discurrirá bajo el puente de los Santos y tendrá una pasarela de madera en el tramo de carretera que se desmoronó junto a la playa. También se ha recuperado el lavadero de Arroxo (con cargo al Plan de Sostenibilidad Turística en Destino de la comarca Oscos-Eo) y se ha tapiado la antigua oficina de turismo.
La idea del alcalde, Francisco Vinjoy, es darle un uso comunitario construyendo un área recreativa con una tirolina para disfrute de los más pequeños. El presupuesto de la intervención se estima en 400.000 euros y pretende que Arnao (bandera azul) y se entorno luzca como lo que realmente es, uno de los lugares más hermosos de la frontera asturgalaica.