Un estudio muestra que en la región predomina la búsqueda de rentabilidad: casi siete de cada diez personas que invierten en criptomonedas lo hacen con el objetivo de obtener beneficios económicos
25 jun 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Asturias no permanece ajena al fenómeno de las criptomonedas, aunque su nivel de implicación está lejos de las cifras que se registran en otras regiones españolas. Según el estudio 'El mapa de la inversión cripto en España', elaborado por Criptan, plataforma dedicada a la compraventa y gestión de estos activos, la inversión media en el Principado se sitúa en los 3.635 euros por persona. La cifra se encuentra muy por debajo de comunidades como Cantabria, Navarra o Extremadura, donde se superan los 5.000 euros de media.
Las criptomonedas son activos digitales basados en tecnología blockchain —una especie de registro descentralizado— que permiten transacciones financieras sin necesidad de intermediarios tradicionales. Entre ellas, Bitcoin es la más conocida y extendida, aunque existen miles de alternativas con diferentes propósitos y niveles de aceptación, como Ethereum o USDC. Pese al crecimiento de este mercado en la última década, sigue siendo un entorno volátil y con escasa regulación, lo que genera división de opiniones entre inversores, instituciones y organismos financieros.
En el caso asturiano, el informe revela una fuerte concentración de la inversión en Bitcoin, que representa el 60% de las carteras digitales, una de las cifras más altas del país, sólo superada por Aragón. Esto contrasta con el escaso peso de otros activos como Ethereum (3,5%) o el dólar digital USDC (17%), lo que sugiere una estrategia centrada en los activos más consolidados, o al menos, los más conocidos. Esta preferencia por Bitcoin puede interpretarse como una señal de cautela ante el universo cripto, ya que otras monedas más recientes o complejas apenas despiertan interés entre los inversores asturianos.
En cuanto al perfil de estos inversores, el estudio muestra que en Asturias predomina la búsqueda de rentabilidad: casi siete de cada diez personas que invierten en criptomonedas lo hacen con el objetivo de obtener beneficios económicos. Esto sitúa al Principado entre las comunidades con mayor orientación financiera, junto a Cantabria, Extremadura y Navarra.
Según Criptan, el 90,6% de los inversores asturianos son hombres, con una edad media de 40 años. Además, el 67,8% de los inversores asturianos son trabajadores por cuenta ajena, el 13,7% lo son por cuenta propia y un 6,6%, estudiantes. Los sectores con mayor representación entre los inversores españoles son hostelería (8,1%), tecnología (7,4%) y educación (6,6%).
Por otro lado, el uso de wallets o billeteras digitales —herramientas que permiten almacenar criptomonedas de forma segura— es más limitado. Solo el 30,4% de los inversores asturianos utiliza estas plataformas con fines de custodia, lo que puede indicar una menor penetración de la tecnología o simplemente un enfoque más especulativo y menos orientado a la conservación a largo plazo.
El mapa que traza Criptan no deja lugar a dudas sobre las diferencias regionales en cuanto a volumen, motivación y preferencia de activos. Asturias aparece como una comunidad que se interesa por el universo cripto, pero que se mantiene prudente, tanto en inversión como en la variedad de activos elegidos.