Rubén Cabal publica su tesis sobre La Voz de Asturias, «un nombre propio de la historia de la prensa en nuestro país»

Manuel Noval Moro
Manuel Noval Moro REDACCIÓN

ASTURIAS

Rubén Cabal
Rubén Cabal

«En lo local y regional está la clave; vivir la vida con espíritu periodístico, estar al detalle, contar lo que nadie ha contado: eso es lo que hace del periodismo una historia que merece ser contada», sostiene

13 jul 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

El gijonés Rubén Cabal, historiador y doctor por la Universidad de Oviedo, ha dedicado años de investigación a desentrañar la historia de este periódico, La Voz de Asturias, una de las cabeceras históricas más relevantes la prensa regional, un trabajo reflejado en la tesis «La evolución de una empresa periodística: La Voz de Asturias», que ha obtenido el premio extraordinario de doctorado. La editorial TREA publicará próximamente el trabajo. 

Cuando tenía en mente la idea de hacer una historia del periodismo asturiano, Cabal se encontró con el proceso de cierre de la edición en papel de La Voz de Asturias. Tanto a él como a su director de tesis, Víctor Rodríguez Infiesta, les pareció interesante que hiciera un trabajo de investigación de la historia de La Voz desde una perspectiva económica y documental. Sin embargo, finalmente acabó reorientando el enfoque de su trabajo. 

En primer lugar, por la dificultad de acudir a documentos económicos y de otro tipo. En segundo lugar, por su contacto con el hispanismo francés, especialmente a través del CREC (Centre de Recherche sur l’Espagne Contemporaine) de la Sorbona. La visión del hispanismo hizo que su investigación pasase a centrarse en la memoria colectiva y profesional del periódico, con preguntas sobre la identidad, el recuerdo y la construcción social del medio.

En la construcción de esta identidad, Cabal habla de cierta «mitología» en torno a su imagen de periódico progresista. Porque, aunque con el tiempo sí es cierto que su línea editorial llegó a ser progresista, no fue siempre así, y hubo una evolución considerable a lo largo de su historia. Por ejemplo, «sus inicios están vinculados a la familia Tartiere, a una óptica más liberal, conservadora», matiza.

Porque la trayectoria de La Voz de Asturias es, «en muchos sentidos, un reflejo de la historia política y social de Asturias y de España en el siglo XX». Fundado durante la Restauración, el periódico convivió con la dictadura de Primo de Rivera —con la que mantuvo buena sintonía, salvo algunos desencuentros—, fue crítico con la Segunda República y, tras la Guerra Civil, en un primer momento se mantuvo en la línea el franquismo.

Fue a partir de la llegada de José Eladio Amado de Lema en los años sesenta cuando el periódico cambió su rumbo editorial: incorporó más temas sociales, adoptó un lenguaje más cercano y consiguió transmitir una visión más popular. Este cambio, según Cabal, no supuso un antifranquismo militante, pero sí una progresiva dotación de nueva identidad al diario. La evolución editorial coincidió con la ampliación de la red de colaboradores y con una atención creciente a los conflictos laborales y sociales.

El cierre de la edición en papel de La Voz de Asturias en 2012 fue el resultado de un proceso complejo, en el que confluyeron múltiples factores como la competencia de otros medios, el modelo de negocio y los cambios en los hábitos lectores. Entre otras cosas, sí parece claro que La Voz fue victima de un proceso que afectó a muchos otros diarios: la pérdida de relevancia del papel frente a las nuevas formas de consumo informativo. El regreso de este periódico en formato digital, que ha logrado consolidarse entre los lectores asturianos, es una buena prueba de ello.

Uno de los aprendizajes más valiosos que le ha dado la investigación ha sido, para Cabal, la importancia del periodismo local y regional. «En el periodismo local y regional está la clave; vivir la vida con espíritu periodístico, estar al detalle, contar lo que nadie ha contado: eso es lo que hace del periodismo una historia que merece ser contada», explica. Esta vocación de estar cerca de la realidad cotidiana, de dar voz a los vecinos y de captar las historias que pasan desapercibidas, es, para el autor, la esencia del oficio, y es algo que siempre ha caracterizado a La Voz de Asturias, convertido según Cabal en «un nombre propio de la historia de la prensa en Asturias y de la historia de la prensa en nuestro país».

Rubén Cabal subraya la necesidad de mantener vivo el espíritu de curiosidad y de conexión con la realidad social que ha caracterizado siempre a la prensa.

La historia de La Voz de Asturias es solo una parte de un mosaico mucho más amplio, que incluye grandes profesionales, debates técnicos y sociales, y una evolución constante de los medios y sus públicos. La continuidad de estos estudios depende, en buena medida, de la existencia de proyectos colectivos, redes de colaboración y apoyos institucionales.

Rubén Cabal está trabajando con otros compañeros en el segundo volumen de una Historia de la prensa en Asturias, y ya piensa en un tercer tomo que cubra el periodo hasta la transición democrática. Además, el autor expresa su deseo de retomar el estudio de la huelga en La Voz, a la que considera «un hito en lo que respecta a los medios de comunicación en nuestro país, por la resistencia que manifestaron sus trabajadores».

El propio proceso de investigación ha sido, para Cabal, una oportunidad para acercarse al oficio periodístico desde dentro. «Me interesa mucho la relación entre técnica y expresión», confiesa. El contacto con periodistas de distintas generaciones le permitió comprender la «artesanía» que hay detrás de cada noticia: desde la necesidad de ajustar los textos al espacio disponible hasta la transformación que supuso la llegada de los procesadores de texto.