Las muertes por calor se disparan en Asturias: la edad, el factor más determinante
ASTURIAS
El Principado registró 28 fallecimientos atribuibles a las altas temperaturas en el verano de 2025, casi todos de mayores de 65 años
20 jul 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Asturias ha registrado 28 fallecimientos atribuibles al calor durante el verano de 2025, según los datos del sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III. Esta cifra contrasta con los 109 casos registrados en 2023 y forma parte de un contexto nacional en el que las temperaturas extremas han causado 1.180 muertes en apenas dos meses. El pasado año en el mismo periodo se contabilizaron 70 decesos en España, tan solo uno de ellos en el Principado.
El sistema MoMo no contabiliza únicamente los fallecimientos directos por golpe de calor, sino que estima el impacto térmico en la mortalidad a través de modelos epidemiológicos, tal como explica el médico de la UVI del HUCA Emilio García Prieto. Según estos modelos, la mayoría de los fallecimientos no se producen por golpe de calor directo sino porque las altas temperaturas agravan patologías crónicas en personas vulnerables. De las 1.180 muertes atribuidas al calor en España, el 95,08% correspondió a mayores de 65 años, porcentaje que en Asturias se acerca al 96%. «Porque la mayoría de estos fallecimientos no se producen por golpes de calor directos sino porque las altas temperaturas contribuyen a empeorar enfermedades que padecen las personas más vulnerables», aclara García Prieto.
Pone el ejemplo de una persona mayor con múltiples enfermedades, que tiene disminuida su percepción de la sed, que bebe menos, se deshidrata con facilidad, su tensión arterial baja o —como consecuencia de la deshidratación— tiene más riesgo de contraer una infección urinaria, añadidos que aumentan sus posibilidades de fallecer.
Estas son las muertes más comunes. Los fallecimientos por golpe de calor, es decir, en los que el aumento de la temperatura es la causa directa de la muerte, son muy raros en Asturias. García Prieto asegura: «En los últimos cinco años recuerdo un único ingreso de un joven deportista por un golpe de calor grave, que finalmente se recuperó. No se dio ningún caso más».
La sensibilidad al calor varía según las condiciones climáticas y sociales de cada zona. Un parámetro clave es el umbral de riesgo térmico, que marca la temperatura a partir de la cual comienza a aumentar la mortalidad.
Según el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas por Exceso de Temperaturas del Ministerio de Sanidad, el umbral medio provincial en Asturias se sitúa en 26,4 grados. A partir de este valor, el riesgo de mortalidad atribuible al calor crece de forma significativa. Este umbral es uno de los más bajos de España, donde hay regiones con temperaturas altas muy habituales que lo tienen por encima de los 35 grados.
El perfil de los fallecidos en Asturias refleja la mayor vulnerabilidad de los mayores de 65 años. Además de la edad, influyen otros factores descritos por García Prieto: menor percepción de la sed, tendencia a la deshidratación y agravamiento de enfermedades crónicas.
En el ámbito español, las comunidades más afectadas en 2025 han sido Galicia, La Rioja, Asturias y Cantabria, regiones con tradición de veranos templados que han visto aumentar su vulnerabilidad climática.
Ante esta situación, Emilio García Prieto recomienda medidas preventivas que no dejan de ser de sentido común: mantener una buena hidratación, evitar la exposición prolongada durante las horas centrales del día, usar ropa clara y permanecer en espacios ventilados o frescos. Estas sencillas pautas pueden marcar la diferencia, especialmente para los grupos de riesgo.
Por su parte, el Ministerio de Sanidad ha reforzado este verano el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas por Temperaturas Extremas, con alertas ajustadas a cada zona y campañas de información dirigidas a personas mayores y cuidadores.