El Seprona investiga la aparición de un oso que murió en un lazo furtivo

María Guntín
María Guntín LUGO / LA VOZ

ASTURIAS

Aparece un oso que murió en un lazo furtivo en Asturias, a 60 kilómetros de la frontera con Galicia
Aparece un oso que murió en un lazo furtivo en Asturias, a 60 kilómetros de la frontera con Galicia

Apareció en Asturias, a 60 km de la frontera con Galicia. Es un macho de unos cinco años que transitaba por ambas comunidades autónomas

22 jul 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

El Seprona de Asturias investiga la aparición de un oso muerto en un lazo furtivo en Degaña, Asturias, a 60 kilómetros de su frontera con Galicia, lo que anticipa que el ejemplar podría ser compartido entre las dos comunidades. 

Fue un pescador el que se topó con el cadáver del animal, colgado en el río Degaña, y dio la voz de alarma ante las autoridades. El ejemplar tenía unos cinco años y pesaba entre 160 y 170 kilos. Hasta el lugar se desplazó una patrulla del Seprona de Asturias, que también investiga ahora los hechos para dar con los responsables del suceso.

El oso apareció con un tipo de lazo poco común ya que no era fijo, sino que estaba atado a un tronco con la finalidad de que el animal siguiese arrastrándose y pudiese así desplazarse fuera del sitio en el que estaba colocada la trampa, con la intención de que este fuese más difícil de localizar.

Un ejemplar radiomarcado

Asimismo, el ejemplar de oso muerto estaba radiomarcado, aunque en el momento de su aparición no tenía el collar puesto. Podría haberle caído al intentar zafarse del lazo, que estaba específicamente pensado para capturar osos.

Hasta esta zona asturiana se desplazaron agentes de Seprona, pero también de la Patrulla Oso y de la propia Consejería de Medio Rural. El cadáver fue trasladado hasta el Centro de Recuperación de la Fauna Silvestre de Sobrescobio, donde se le practicó ya la necropsia.

El ejemplar apareció en Degaña, un concejo asturiano que limita con Cangas de Narcea, Castilla y León pero también con Ibias, ya en la zona oriental de la provincia de Lugo, por lo que podría ser uno de los varios osos que transitan entre las tres comunidades autónomas.

La investigación ya está en marcha y la persona responsable del suceso se enfrentará a una cuantiosa multa e incluso a pena de cárcel. Hace varios años se encontró otro oso muerto a manos del furtivismo en Ibias, concello que limita con Galicia y que está a 21 minutos en coche del lugar en el que apareció este animal.