Las carreteras asturianas, entre las peor conservadas de España: 1.536 kilómetros requieren actuaciones urgentes
ASTURIAS
Un estudio de la Asociación Española de la Carretera revela que el 58% de la red asturiana de carreteras necesita algún tipo de intervención en un plazo máximo de cuatro años
01 sep 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Grietas, baches y asfalto débil. Las carreteras de Asturias presentan un elevado desgaste según el último informe de la Asociación Española de la Carretera (AEC), elaborado a partir de un exhaustivo análisis digital con inteligencia artificial y datos recogidos durante el verano de 2024. El estudio, que evalúa el estado de conservación de más de 4.000 kilómetros representativos de la red viaria española, sitúa a la red asturiana como la cuarta más deteriorada del país, solo por detrás de Aragón, Castilla-La Mancha y Galicia, y claramente por encima de la media nacional.
El informe revela que el 33% de las carreteras de la región presenta un deterioro catalogado como «muy grave» y otro 25% sufre daños «graves». En conjunto, el 58% de la red asturiana —más de la mitad de sus carreteras— necesita algún tipo de intervención en un plazo máximo de cuatro años. De esta cifra, 1.536 kilómetros requieren actuaciones urgentes, en menos de un año, debido a daños estructurales como baches, «piel de cocodrilo» o deformaciones severas del firme. Otros 1.318 kilómetros necesitan obras en un plazo inferior a cuatro años para evitar que su deterioro se convierta en crítico.
El coste para poner a punto la red viaria asturiana ascendería, según el mismo estudio a 692 millones de euros. Una inversión que, según la AEC, no puede demorarse sin riesgo de encarecerse aún más. El ritmo de degradación en el conjunto del país ha sido del 8% anual en los últimos tres años.
Las consecuencias del mal estado de las carreteras son múltiples. La AEC advierte de que un firme deteriorado incrementa hasta un 12% el consumo de combustible, lo que repercute directamente en el bolsillo de los conductores y en los costes del transporte. También obliga a reducir la velocidad media, lo que alarga los tiempos de viaje: un 12,5% más en camiones, un 25% más en autobuses y un 20% más en vehículos ligeros.
Además, el informe subraya que el estado actual de la red puede frenar objetivos estratégicos como la transformación de las carreteras en infraestructuras más seguras, verdes y digitalizadas, la descarbonización del transporte, la reducción de la siniestralidad o la mejora de la conectividad en zonas despobladas. En una comunidad como Asturias, con una orografía complicada y una fuerte dependencia de sus ejes viarios para el transporte de mercancías y personas, el impacto de un deterioro prolongado puede ser especialmente grave.
La AEC propone para revertir la situación la creación de un fondo de financiación estable y sostenido, nutrido con presupuestos públicos, fondos europeos, sistemas de tarificación por uso y fórmulas de colaboración público-privada. También plantea medidas fiscales, como eliminar ciertas exenciones en el impuesto de hidrocarburos que actualmente benefician a otros modos de transporte, con las que podrían obtenerse miles de millones de euros anuales destinados al mantenimiento viario.
En lo referente a sostenibilidad, solo este verano la AEC prevé un incremento del 12% en combustible y emisiones debido al deterioro del firme de las carreteras, lo que supone en conjunto 270 millones adicionales en gasolina y diésel por los más de 100 millones de desplazamientos previstos por la DGT.
Según las estimaciones de la AEC para este verano, los conductores españoles gastarán diariamente 4,5 millones de euros más por sobrecoste de combustible debido al pavimento deteriorado, lo que también «puede tener un reflejo en la seguridad vial», apunta Juan Francisco Lazcano, presidente de la Asociación.