La Universidad de Oviedo identifica el uso de una molécula clave en el entreno de fuerza
ASTURIAS
La investigación abre la puerta a nuevas vías para entender cómo el entrenamiento de fuerza impacta sobre la salud
12 ago 2025 . Actualizado a las 12:56 h.El grupo de investigación de la Universidad de Oviedo 'Traslacionales para la Salud' ha liderado un estudio internacional en el que se identifica una molécula clave en la mejora de la adaptación al ejercicio de fuerza, ha informado este martes la universidad.
En un comunicado, la institución ha explicado que el músculo esquelético libera a la sangre estas moléculas, llamadas microRNA, que le permiten comunicarse con otros tejidos cuando hacemos ejercicio, lo que supone una investigación que «abre la puerta» a nuevas vías para entender cómo el entrenamiento de fuerza impacta sobre la salud.
El descubrimiento de estas moléculas les supuso a Víctor Ambros y a Gary Ruvkun la obtención del Premio Nobel de Medicina en el año 2024, y han sido ahora 'Traslacionales para la Salud' quienes han averiguado que una de estas moléculas, el miR-29a-3p, es esencial para el mantenimiento de la fuerza y la adaptación al ejercicio de esta cualidad física.
El grupo de la Universidad de Oviedo, adscrito al Instituto de Investigación Sanitaria del Principado de Asturias (Ispa), ha llegado a esta conclusión tras realizar un mes de entrenamiento controlado y supervisado con ratones, unos con entrenamientos de fuerza y otros de resistencia.
Gracias al experimento, los investigadores observaron once microRNA cuyos niveles en sangre cambiaban con el ejercicio de fuerza, entre los que destacó el miR-29a-3p como potencial mensajero producido por el músculo, por lo que se centraron en él para estudiar cómo afectaba al rendimiento físico su ausencia mediante ratones modificados genéticamente que carecían de la molécula.
El trabajo, que ha sido publicado en la revista 'Molecular Metabolism', ha sido fruto de una colaboración internacional entre la Universidad de Oviedo, el Instituto Karolinska (Suecia), la Universidad de Texas Southwestern (EE. UU), y la Universidad de Barcelona, informa Efe.