¿Mueven las grandes plataformas los hilos del mercado inmobiliario en Asturias?

Nel Oliveira
Nel Oliveira REDACCIÓN

ASTURIAS

F. Sotomonte

Expertos y colectivos coinciden en que las grandes webs concentran la mayoría de la información sobre vivienda en el Principado, pero discrepan sobre si aportan transparencia o alimentan la especulación

05 sep 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Plataformas digitales como Idealista o Fotocasa, entre otras de gran impacto, se han convertido en una de las principales puertas de entrada al mercado de la vivienda tanto en España como en Asturias. Su influencia alcanza a compradores, vendedores e inquilinos que recurren de forma habitual a ellas para informarse sobre precios, localizar viviendas disponibles o anunciar inmuebles. Dada la alta concentración de información que contienen estos portales sobre el mercado inmobiliario de cualquier zona de España surge la pregunta de qué impacto tienen en la configuración del mercado. Para profundizar en esta cuestión, este medio ha recogido las visiones de Víctor Iglesias, catedrático de Marketing en la Universidad de Oviedo con amplias publicaciones internacionales sobre el sector servicios; y de Jorge Mel, portavoz de la plataforma Asturias pa Vivir.

Víctor Iglesias subraya que estas plataformas han transformado el acceso a los datos sobre vivienda. «En un entorno en el que tradicionalmente la información era muy dispersa y dependía en gran medida de la intermediación de agencias inmobiliarias, ahora cualquier ciudadano puede consultar precios, localizaciones o la evolución de la oferta», explica. Según el profesor, esta disponibilidad de información «genera una mayor transparencia en algunos aspectos del mercado, pero también condiciona las expectativas de compradores y vendedores, que tienden a tomar como referencia lo que ven anunciado en portales digitales». Iglesias añade que, en este sentido, el efecto de las plataformas «va más allá de la simple difusión: contribuyen a configurar percepciones sobre el valor de los inmuebles».

El académico recuerda que su modelo de negocio está ligado al volumen de anuncios y a los servicios de visibilidad que ofrecen, lo que fomenta «un mercado muy dinámico, con alta rotación, en contraste con la estabilidad que pueden aportar los contratos de larga duración». En cualquier caso, insiste en que las plataformas «se han convertido en actores imprescindibles en la intermediación, y han desplazado en buena parte a los agentes tradicionales», que por otro lado también las usan como una herramienta más en su trabajo diario.

Concentración y especulación

Desde la plataforma Asturias pa Vivir, Jorge Mel plantea una visión más crítica. A su juicio, los grandes portales «son beneficiarios directos de la subida de precios de la vivienda», ya que su facturación depende del número de anuncios publicados. «Les interesa que haya constante movimiento en el mercado. Si el mismo piso se anuncia tres veces, cobran tres veces», sostiene. Mel advierte además del «rol de oligopolio» que ejercen estas empresas, al concentrar la mayor parte de la información digital sobre alquiler y compraventa. Esto, según afirma, genera situaciones problemáticas: «En muchos casos se publican viviendas destinadas a uso turístico sin comprobar si cuentan con licencia, lo que contribuye a la proliferación de ofertas irregulares».

«Sí condicionan la realidad del mercado; generan ansiedad a quienes buscan vivienda y quien la ofrecen»

El portavoz recalca que los intereses de estas compañías «son contrarios a la concepción de la vivienda como un derecho reconocido en la Constitución». Considera preocupante que «sean empresas privadas con ánimo de lucro quienes manejen más datos que la propia Administración». Respecto a la fijación de precios, Mel sostiene que los portales «sí condicionan la realidad del mercado», ya que los anuncios influyen en la percepción de propietarios y compradores sobre cuánto vale una vivienda. También señala que la alta rotación de inquilinos y la inestabilidad contractual «facilitan la subida progresiva de los precios», en beneficio de bancos, fondos de inversión y grandes tenedores de inmuebles. A su juicio, esta dinámica «genera ansiedad tanto en quienes buscan vivienda como en quienes la ofrecen», en un contexto en el que muchas familias deben destinar un alto porcentaje de sus ingresos al alquiler o la hipoteca.

Por tanto, las plataformas digitales han modificado profundamente la forma en que se accede a la vivienda en Asturias. Para algunos, como el catedrático Víctor Iglesias, representan un canal que aporta transparencia y acceso a la información en un mercado históricamente más opaco. Para otros, como Jorge Mel y la plataforma Asturias pa Vivir, concentran demasiado poder, incentivan la especulación y dificultan el acceso a un derecho básico. Lo que parece indiscutible es que portales como Idealista o Fotocasa se han convertido en actores centrales del mercado inmobiliario, con una influencia creciente sobre cómo se compran, venden y alquilan viviendas en la región.