La diferencia entre trabajadores por cuenta propia y funcionarios era de tan sólo 3.140 personas el pasado mes de julio cuando hace una década la diferencia se elevaba a casi 22.700
11 sep 2025 . Actualizado a las 05:00 h.El tejido social, económico y laboral de Asturias se ha ido reconfigurando de forma silenciosa en Asturias en los últimos años y la expectativa de tener estabilidad laboral y un salario fijo ha ido apoderando al riesgo que supone emprender, si se tiene en cuenta cómo ha crecido el número de empleados públicos y como ha descendido la cifra de trabajadores autónomos. Tal ha sido la subida de los primeros y la bajada de los segundos que ambos sectores están muy cerca de confluir.
Los datos estadísticos de la Seguridad Social del pasado mes de julio indican que en el Principado había 70.058 trabajadores por cuenta propia, mientras que el número de empleados públicos (contabilizando a los funcionarios de la propia comunidad autónoma, a los ocupados en Ayuntamientos y a los funcionarios de la Administración central) era de 66.918. El contexto lo da el que esa diferencia que en julio de este año era de tan sólo 3.140 personas se ha ido acortando año a año a pasos agigantados, ya que en julio de hace una década la diferencia era de 22.695 personas. En concreto, en julio de 2016, la cifra de funcionarios (suma de estatales, autonómicos y locales) era de 53.452 y la de autónomos ascendía a 76.147.
Con estos datos se puede hablar de forma contundente de un cambio de paradigma en el que la población cada vez más busca la seguridad por encima del riesgo de emprender puesto que, en términos porcentuales, en los últimos diez años, la plantilla de funcionarios y personal laboral al servicio de las administraciones públicas ha aumentado un 25%, mientras que, en el mismo periodo de tiempo, el conjunto de emprendedores y trabajadores por cuenta propia ha disminuido un 8%.
Analizando los datos de afiliados medios que ofrecen las estadísticas de la Tesorería General de la Seguridad Social, los empleados públicos que más han crecido en la última década son los autonómicos, ya que, si en julio de 2016 se contabilizaban 36.107 funcionarios, en julio de este 2025, el dato era de 47.543. Mucho menos han crecido los empleados públicos de las administraciones locales, que han pasado de los 10.896 (dato de julio de 2016) a los 12.650 (dato de julio de 2025). E insignificante, se puede decir, que ha sido el crecimiento de funcionarios de ámbito estatal, que en ese periodo de tiempo han pasado de los 6.499 a los 6.724. Es decir, el número de funcionarios autonómicos ha crecido en 11.436, los funcionarios locales en 1.804 y los estatales en 225.
Situación de otras comunidades
Un estudio realizado por la Institución Futuro Think Tank Independiente, de Navarra, refleja que esa cercanía entre el número de trabajadores autónomos y de empleados públicos se da en otras comunidades autónomas, como son el País Vasco, Cantabria y Aragón. De hecho, a julio de 2025, había 4 comunidades cuyo número de funcionarios era mayor que el número de autónomos: Madrid (con 550.699 empleados públicos y 434.807 autónomos), Extremadura (90.449 frente a 81695), Navarra (48.504 empleados públicos y 46.414 autónomos) y Canarias (145.600 frente a 145.269). De media, en España los empleados púbicos han aumentado un 39,53% en una década y los autónomos han crecido un 7,43%.
Desde la Institución Futuro analizan que ambos sectores, los autónomos y los empleados públicos, «desempeñan roles distintos pero complementarios en la economía» y que «los autónomos representan iniciativa empresarial, generación de empleo privado y creación de riqueza, mientras que el sector público depende, en última instancia, de los ingresos procedentes de la actividad privada», por lo que «un desequilibrio prolongado entre ambas realidades puede limitar la capacidad de crecimiento y dinamismo del tejido productivo».