Las conexiones del polígono y su extensión han sido determinantes en la elección de la compañía
11 sep 2025 . Actualizado a las 20:43 h.Con casi todos los mimbres en su sitio para que Indra despligue en Asturias su factoría de blindados, que se ubicará en los terrenos del Tallerón de Duro Felguera en Gijón, los planes de la compañía incluyen además otras iniciativas en Asturias, que son complementarias de la fábrica. Los blindados que salgan de sus naves deben probarse en unos terrenos y tanto Langreo como Mieres llegaron a ofrecer espacios a la multinacional, sin embargo, la elegida final es Mieres y el destino es el polígono de Reicastro.
Fuentes conocedoras del proyecto han confirmado a La Voz de Asturias esta decisión tras un periodo de consulta entre Hunosa e Indra. La compañía se decantó finalmente el polígono de Reicastro, en el Caudal, como emplazamiento para su nueva pista de pruebas y centro de investigación y desarrollo. La operación contempla la construcción de una pista de unos 1.600 metros de longitud y un complejo tecnológico asociado, para lo que la compañía necesitaba disponer de un terreno de alrededor de 70.000 metros cuadrados.
En el proceso de selección, tanto Mieres como Langreo presentaron propuestas. El polígono de Modesta, en Langreo, con una extensión cercana a los 65.000 metros cuadrados y una ubicación estratégica junto a la autovía minera, se perfilaba como una alternativa sólida por sus facilidades de conexión logística.
Sin embargo, las características del polígono de Reicastro han resultado determinantes. Con 77.000 metros cuadrados de extensión, es una de las mayores bolsas de suelo industrial de la zona. A ello se suman sus buenos accesos a la Autovía de la Plata (A-66) y la disponibilidad de amplias parcelas, que permiten albergar sin dificultad tanto la pista como las instalaciones complementarias.
Indra Group ha presentado al Gobierno asturiano sus planes de expansión en la comunidad que, según destacaron, supondrán una fuerte creación de empleo y nuevas inversiones estratégicas. El presidente ejecutivo de la compañía, Ángel Escribano, se reunió esta semana con el jefe del Ejecutivo autonómico, Adrián Barbón, para detallar la hoja de ruta que incluye la generación de entre 300 y 500 puestos de trabajo en «El Tallerón» de Duro Felguera, así como esta construcción de una pista de pruebas de 1.600 metros en terrenos de Hunosa, en las cuencas mineras, destinada a testar los vehículos blindados producidos en Asturias.
El desembarco de Indra en «El Tallerón», adquirido hace apenas unos meses, se ha consolidado como una de las operaciones industriales más relevantes en el Principado en los últimos años. La compañía prevé elevar la plantilla actual de 155 empleados hasta un rango de 300 a 500 trabajadores en apenas un año, en función del ritmo de producción. Para ello, ya ha iniciado la formación de nuevos operarios y está ejecutando obras de adecuación en la antigua factoría, que albergará las líneas de montaje y ensamblaje.
El calendario industrial de Indra en Asturias marca un plazo de seis a ocho meses para arrancar la producción y un horizonte de 18 a 24 meses para la entrega de las primeras unidades. El proyecto refuerza el papel de la comunidad como polo industrial vinculado al sector de la defensa y la innovación tecnológica.
Además, la empresa ha solicitado al Gobierno autonómico que la inversión se tramite bajo la figura de Proyecto de Interés Estratégico Regional (PIER), un mecanismo que otorga prioridad y agilidad administrativa a iniciativas tractoras. Indra considera que cumple los requisitos para ser declarada como tal y ya ha trasladado oficialmente su petición, con el objetivo de acelerar la puesta en marcha de sus instalaciones en la comunidad.