Armón fabrica los primeros ferries totalmente eléctricos para cruzar el Estrecho de Gibraltar
ASTURIAS
Tanto en Tarifa como en Tánger se instalarán sistemas de almacenamiento en tierra
16 sep 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Los astilleros de Armón, en Gijón, han comenzado la construcción de dos catamaranes totalmente eléctricos llamados a transformar el transporte en el Estrecho de Gibraltar. Con capacidad para 804 pasajeros y 225 vehículos, estas embarcaciones cubrirán la ruta entre Tarifa y Tánger sin utilizar una sola gota de combustible fósil, lo que convertirá este trayecto en el primer corredor marítimo internacional libre de emisiones. Su puesta en servicio está prevista para el año 2027.
El proyecto supone uhn hito en la producción naviera asturiana; los catamaranes estarán equipados con un sistema de propulsión de 16 megavatios, capaz de mantener velocidades de hasta 26 nudos (unos 48 kilómetros por hora) y de completar los 33 kilómetros que separan ambas orillas sin necesidad de recargar. Además de su autonomía, el sistema debería ofrecer un viaje silencioso y libre de emisiones contaminantes, mejorando tanto la sostenibilidad como la experiencia de los pasajeros.
La innovación se extiende también a las infraestructuras portuarias. Tanto en Tarifa como en Tánger se instalarán sistemas de almacenamiento en tierra de 8 megavatios-hora, junto con refuerzos eléctricos de hasta 5 megavatios en España y 8 MVA en Marruecos. Esto permitirá una recarga rápida y estable sin sobrecargar la red. Los buques podrán reabastecerse en apenas 40 minutos gracias a brazos robóticos autónomos que conectarán directamente con los sistemas de carga, lo que garantizará una alta frecuencia de viajes sin renunciar a la eficiencia.
En el diseño, las embarcaciones incorporarán tecnología avanzada para la comodidad y seguridad de los pasajeros. Un sistema de estabilización T-Foil reducirá el movimiento en condiciones de mar agitada, mientras que las maniobras en puerto se facilitarán con hélices de proa y popa, cuatro timones y alerones con control integrado. Además, dos rampas de gran capacidad agilizarán el embarque y desembarque de vehículos.
Tras experiencias previas con gas natural o sistemas híbridos, es la primera vez que se apuesta de forma decidida por una ruta 100 % eléctrica en un trayecto marítimo internacional de alta intensidad.