Operación Matta, el día que cayó en La Caridad la red criminal que introducía droga por la A-8
ASTURIAS
Ocho años después, comenzó el juicio a la trama descubierta tras interceptar 4,1 kilos de coca en el falso fondo de un coche
25 sep 2025 . Actualizado a las 22:24 h.Tras meses de investigación, el 8 de noviembre del año 2017 la Guardia Civil asestaba un gran golpe al narcotráfico en Asturias, dando el primer paso que llevaría a desarticular una red criminal que distribuía por toda la comunidad asturiana droga que adquiría en Vilagarcía de Arousa. Ese día de finales de noviembre, la Guardia Civil interceptaba en la autovía del Cantábrico (A-8), a la altura de La Caridad, a unos 20 kilómetros de la frontera con Galicia, un vehículo en el que encontraron bajo el tapizado del maletero cuatro paquetes plastificados de cocaína, con un peso total de 4,1 kilogramos y una riqueza del 78,5 %, droga que en aquel momento se valoró en 165.000 euros.
Fruto de esa actuación fueron detenidas seis personas (cinco ovetenses y un malagueño) que para llevar la droga usaban dos coches: el primero, un Seat León que realizaba labores de lanzadera con la misión de descubrir la presencia de fuerzas del orden para avisar al segundo vehículo, un SAAB en el que iba oculta la droga en un doble fondo en el maletero.
Según el relato de la instrucción del caso, los agentes relacionaron a Laureano Oubiña con esta red criminal, asegurando que uno de los líderes de la banda, con los otros cinco detenidos, habían recogido la droga en Vilagarcía de Arousa. Los investigadores apuntaron que el referido líder, que tenía el teléfono intervenido, contactó con Oubiña y se citó con él, situando así al arousano como la persona de contacto en las Rías Baixas para obtener el alijo de coca que finalmente se decomisó.
La operación bautizada como Matta continuó y un mes después la Guardia Civil divulgaba su alcance, dando por desarticulada la red criminal. En ese momento habían sido detenidas 18 personas en Gijón, Siero, Oviedo, Lugones, Grado, Avilés y Piedras Blancas, incluyendo al cabecilla, miembro del clan de los Mercheros, e identificado a medio centenar de distribuidores que movían coca y hachís por todo el Principado a través de «una auténtica tela de araña con numerosos puntos de venta, cada uno de ellos controlado por un miembro de la organización».
De aquellos 18 detenidos, 12 fueron enviados a prisión con fianzas que oscilaron entre 35.000 y 250.000 euros. Además, se practicaron 11 registros domiciliarios, en los que se incautaron casi cinco kilos de cocaína y más de 11 kilos en pequeñas cantidades de marihuana, 14.000 euros en metálico, cuatro pistolas y 15 vehículos de alga gama. Paralelamente, se procedió al bloqueo e incautación de diferentes cuentas bancarias y de numerosas propiedades de la organización delictiva, con un valor estimado de 600.000 euros.
El volumen de distribución de drogas por esta organización criminal era muy importante, según destacó en su momento la Guardia Civil, que calculó que las deudas contraídas por los clientes con ella superarían con creces el millón de euros.
Ocho años después, esta semana comenzó en la Audiencia Provincial de Oviedo el juicio y la vista oral contra los finalmente 22 acusados, 18 de los cuales reconocieron su participación en la trama y aceptaron penas individuales de dos a cuatro años y nueve meses de cárcel. Entre ellos no estuvo Laureano Oubiña, quien negó haber participado en esta red de narcotráfico en Asturias. En su testimonio ante la sala, Oubiña atribuyó su vinculación al sumario a haber mantenido tres reuniones y entablar llamadas telefónicas con uno de los acusados, que se había desplazado a Galicia para pedirle ayuda para un familiar en prisión.
La Fiscalía aceptó rebajar las penas por las demoras en el juicio
La Fiscalía, que inicialmente pedía penas individuales de tres años y medio y dieciséis años de prisión y multa de 688.000 euros, aceptó rebajarlas a una horquilla de 2 a 4 años y nueve meses, por las demoras del procedimiento, que data de 2017, y por la situación de los procesados, que no han cometido delitos desde esa fecha, están en tratamientos de desintoxicación y tienen trabajo y familias.
A esta operación policial se sumaba otra a principios del 2018 en la que eran detenidas diez personas (8 en Gijón y 2 en Galicia), desmantelando otra banda que se desplazaba desde Gijón a Vilanova de Arousa para recoger droga que después distribuía en Asturias. La Guardia Civil interceptó entonces un vehículo en cuyo maletero, oculta entre ropas y bolsas, iba un kilo de cocaína.
Este tráfico de droga unidireccional desde Galicia a Asturias se ha mantenido en los año sucesivos, como lo acreditan diferentes operaciones policiales. En el 2023, por ejemplo, la policía nacional detuvo a siete personas en Gijón y Pontevedra, interviniendo 65 kilos de cocaína, 8 de hachís y cerca de dos millones de euros. Utilizaban una furgoneta camperizada con doble fondo para ocultar y mover la droga.