Quiénes eran realmente los Symmachiarii

ASTURIAS

Las tropas especiales astures fueron reclutadas por Trajano para sus guerras en Dacia

28 sep 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Con el regreso del Real Oviedo a primera división en varias partes de fuera de Asturias ha comenzado a sonar el peculiar nombre de los ultras del equipo, los Symmachiarii, ¿pero quiénes eran realmente, cuál es su historia, de dónde viene este nombre que no es romano pese a que denomina a unas tropas que combatieron junto a las legiones imperiales en la guerra de Dacia?

Para casi todas las preguntas sobre esta milicia del mundo antiguo tiene respuestas el historiador Narciso Santos, de la Universidad de Oviedo, que ha dedicado muchos de sus trabajos a una figura fundamental para comprender realmente por qué se formó un destacamento así, reclutado entre la población nativa de los astures, para luchar bajo los estandartes de Roma; su nombre era Gayo Sulpicio Ursulo.

Es un personaje muy importante en esta historia, se trata de un astur, quizá de procedente de la zona de Lena o del Caudal, ya romanizado, con ciudadanía y que llega ser comandante de campo de las legiones bajo el mandato del emperador Trajano. Gayo Sulpicio Ursulo ya había combatido para el emperador en muchas de sus guerras y se encontraba quizá retirado, quizá establecido en sus tierras de Asturias, cuando el emperador le llamó para dirigir a un conjunto de tropas especiales en la otra frontera del imperio. Las guerras de Dacia (porque fueron dos) fueron complicadas, hicieron reunir al mayor ejército romano desde los tiempos de Augusto (el primer emperador y bajo cuyo mandato se conquistó a los astures) y la victoria romana aún se conmemora con la increíble columna de Trajano que luce todavía entre las ruina del foro de la ciudad eterna.

«Symmachiarii es una palabra griega, significa los que combaten juntos, los que acompañan a los que luchan, los romanos sí tenían palabra latina para esto, los conmilitones», explica Narciso Santos que detalla además que no es inusual que tomaran esta palabra de los griegos dada la fascinación que tenían los romanos por la cultura de la Hélade. Santos señala en todo caso que los symmachiarii astures no eran una tropas auxiliares, de una especie de rango menor, sino «tropas especiales, avezadas a combatir en la montaña» un paisaje que predominaba en la antigua Dacia y por lo que los astures crecidos en los escarpados riscos de la cordillera cantábrica eran tan apreciados.

Es cierto también, según indicó Santos, que los romanos solían reclutar a los pueblos recién conquistados, «a los que pudieran ponerse más rebeldes» para enviarles a luchar lo más lejos posible. ¿Cuántos eran estos symmachiarii? «La unidad tendría varios cientos de combatientes pero unos 400 o 500 individuos como mucho», apura el historiador que, en todo caso, apunta que conocemos de ellos por la inscripción de la estela funeraria de Gayo Sulpicio Ursulo, que menciona su pertenencia a la orden ecuestre y que mandato sobre los symmachiarii, «pero no sabemos si después de la guerra continuaron o los desmantelaron».

Las guerras de Dacia

En el reinado del emperador Trajano, Roma desató dos campañas militares contra Dacia, un reino que se encontraba al norte del Danubio, porque su rey, Decébalo, había violado los acuerdos de paz previos y representaba una amenaza en la frontera de la provincia romana de Mesia. La primera guerra tuvo lugar entre los años 101-102 de la presente era, tras lo cual Decébalo aceptó condiciones duras como ceder territorios, devolver armas, destrozar máquinas de guerra y reconocer la autoridad romana. Sin embargo, al no respetar esas condiciones y volver a los saqueos, se inició una segunda campaña, unos cuatro años después, con el fin de someter definitivamente a Dacia.  Y así fue de hecho y con un botín histórico.

En sus batallas, los astures no lucharon en grandes grupos sino más bien como tropas capaces de hacer guerra de guerrilas y valerse con las armas en terrenos empinados como los que se había en la montañosa Dacia.

Como resultado de estas guerras, Roma logró anexionarse gran parte de Dacia como provincia imperial, garantizando no solo seguridad en la frontera norte, sino también acceso a recursos muy valiosos, como las minas de oro y sal que proveían ingresos fiscales significativos. La zona conquistada fue colonizada por ciudadanos romanos, se estableció presencia militar permanente para evitar revueltas y se reforzó la capacidad defensiva del imperio en esa región. En Roma, estas victorias fueron celebradas ampliamente, los festejos duraron 123 días con miles de gladiadores luchando en el Coliseo; y el tesoro de Dacia se contabilizaba por millones de sextercios.