La propuesta, que se hará realidad a principios de 2026, mantiene las adscripciones de pacientes y refuerza los hospitales comarcales y la atanción primaria
21 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Asturias llevará a cabo próximamente una reforma muy sustancial de su mapa sanitario, que implicará el paso de ocho áreas a tres. El cambio, realizado a través de un decreto publicado en el BOPA a finales de junio, busca reducir la burocracia, mejorar la equidad en el acceso y optimizar los recursos humanos y tecnológicos, sin cerrar centros ni modificar la adscripción de los pacientes a sus médicos de atención primaria o a sus hospitales de referencia. La reorganización responde a transformaciones recientes, como el envejecimiento de la población, los avances tecnológicos y las nuevas infraestructuras, que permiten estructuras de mayor tamaño y con más capacidad resolutiva.
El Área de Occidente tendrá como referencia el Hospital Universitario San Agustín, de Avilés; el Centro-Suroccidente tendrá su cabecera en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), de Oviedo; y el Oriente tomará como referencia el Hospital de Cabueñes, en Gijón. Otros hospitales comarcales se integrarán en las áreas a través de una gestión conjunta, circuitos asistenciales comunes y una ampliación de la cartera de servicios especializados. El Hospital de Jarrio se integrará en el área de Avilés. El Centro-Suroccidente, la más poblada de las tres áreas, sumará al HUCA los hospitales Monte Naranco, Álvarez Buylla y Carmen y Severo Ochoa, con una red de atención primaria orientada a resolver más en proximidad. Por su parte, el Oriente integrará en torno a Cabueñes los hospitales de Jove, Arriondas y Valle del Nalón bajo una misma dirección, con dos distritos hospitalarios en Gijón. La Consejería de Salud planea, además, un decreto específico para incentivar económicamente los puestos de difícil cobertura en la nueva organización.
Las áreas tendrán como referencia los hospitales San Agustín. HUCA y Cabueñes, con 68 áreas básicas encajadas en ellas
Cada una de las tres áreas sanitarias contará con su propia dirección de Atención Primaria. La intención es mejorar la continuidad asistencial y acercar las prestaciones diagnósticas y terapéuticas a las zonas rurales. En este sentido, uno de los principales objetivos es reducir los desplazamientos innecesarios.
El decreto prevé un periodo de adaptación para ajustar los órganos de dirección y las estructuras administrativas: las actuales gerencias seguirán operativas temporalmente hasta el despliegue efectivo del nuevo organigrama. En términos operativos, el Mapa Sanitario se organiza en Áreas de Salud, Zonas Básicas, Zonas Especiales y Distritos de Salud. El nuevo diseño mantiene 68 zonas básicas integradas en las tres áreas. La intención es crear circuitos asistenciales comunes para reforzar la seguridad del paciente y homogeneizar los procesos, así como impulsar la telemedicina.
Todos los usuarios preservarán los médicos de cabecera que los asisten, el centro de salud en el que habitualmente van a las consultas y su hospital de referencia
La Administración sostiene que los ciudadanos no notarán cambios esenciales en su relación habitual con el sistema sanitario, ya que conservarán a sus médicos de cabecera, los centros de salud donde acuden habitualmente y sus hospitales de referencia. La nueva distribución de áreas sanitarias busca, sobre todo, que el Servicio de Salud del Principado de Asturias (SESPA) tenga una mayor capacidad de respuesta, una cartera de servicios más eficaz y una gestión más ágil.
En términos laborales, la intención es que los profesionales trabajen en un sistema más eficiente en materia de planificación de recursos, captación de talento y desarrollo profesional, con categorías retributivas alineadas en las nuevas gerencias y un periodo de transición ya establecido entre unas y otras.