Pablo Cés, de fumador a mentor para ayudar a otros a dejar el tabaco: «El verdadero problema es mental»
ASTURIAS
Tras 15 años de adicción, ofrece sesiones y contenido en redes para guiar a otros a dejar la adicción: «El único pensamiento que tengo es cómo pude estar tanto tiempo ahí metido»
26 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Pablo Cés, ovetense, comenzó a fumar a los 13 años, influenciado por el entorno y la mentalidad de su adolescencia. «Al final es por tema de entorno, de creer que el tabaco es guay, que mola, de creer que te vas a integrar mejor con los colegas, con los compañeros de clase, con los amigos que te ofrecen ese primer cigarro y que vas a ser guay como tus ídolos, tus cantantes, tus actores», recuerda sobre sus inicios. Durante 15 años mantuvo la adicción, marcada por la preocupación constante por su salud y los riesgos futuros: «Lo que más pensaba era o un infarto o estar con una bombona de oxígeno el día de mañana».
El punto de inflexión llegó tras una noche de excesos: «Salí un día de fiesta, fumé lo que no estaba escrito y al día siguiente me levanté con sabor a cenicero en la boca y entonces dije, no fumo más, hasta aquí. Y ese día empecé a vapear y no volví a fumar nunca más». Sin embargo, Cés se dio cuenta de que sustituir el cigarro por el vaper no resolvía el problema: «El problema no es el fumar, es ser adicto a la nicotina. Entonces estuve dos años vapeando y tenía el mismo problema. No podía separarme del vaper, todo el día vapeando. Era lo mismo, el mismo perro, pero con otro collar».
La transformación definitiva llegó gracias a la lectura del libro Dejar de Fumar Es Fácil, Si Sabes Cómo, de Allen Carr, que le permitió cambiar su mentalidad y deshacer las creencias falsas que mantenían la adicción. Desde entonces, asegura, «soy no fumador desde hace más de siete años, totalmente feliz y el único pensamiento que tengo es cómo pude estar tanto tiempo ahí metido». Recalca que su motivación principal fue personal: «No es algo que alguien me tuviese que echar una mano, fui yo solo».
Para Pablo, la batalla contra el tabaco es principalmente mental: «El verdadero problema es mental. Porque la adicción es un 99% mental y un 1% física». Según explica, el error común al intentar dejar de fumar es hacerlo «queriendo fumar»: «Quieren dejar de fumar, pero desean fumar. Y al final lo están haciendo al revés, porque la forma correcta de hacerlo es primero dejar de ser un fumador mentalmente, cambiar tu sistema de pensamiento, y cuando dejes de serlo no te cuesta dejar de hacer el acto en sí. Ahí es donde pasas un proceso mental y te entra la ansiedad, pero te la desencadena la mente. No es físico». «Al final, no necesitas ninguna adicción, todas son mentales. Pero el tabaco en concreto, si lo piensas, es la única trampa que no tiene a cebo. Con cebo me refiero a que no te gusta, no te aporta superfuerza, no te aporta superinteligencia, no te aporta absolutamente nada bueno», afirma.
Tras superar su adicción, decidió ayudar a otros a dejar de fumar. Su método se basa en sesiones individuales de cuatro horas en las que trabaja directamente sobre la mentalidad del fumador: «En esas cuatro horas te cambio totalmente todo tu sistema de pensamiento y te elimino todas las creencias falsas que tenías acerca del tabaco, todos esos mitos, todas esas ilusiones, todo lo que te mantiene ahí y te quito todo el miedo y toda la preocupación. Cambio tu mentalidad, elevo tu nivel de conciencia y de esa forma se elimina automáticamente tu deseo de fumar».
Además de estas sesiones, tiene la opción, aunque señala que no está abierto al público ahora mismo, de que «entren conmigo en un acompañamiento que empieza en tres meses, donde puedo hablar de más cosas con esas personas y les puedo enseñar o ayudar otras cosas, como puede ser aprender a comer, ponerse en forma, les hablo también de autoconocimiento, del ego, les enseño a no tener conflictos, a tener mejor relación con el dinero, a tener mejor relación con otras personas. Entonces ya abarca más cosas que no solo el dejar de fumar».
Cés asegura que la apertura mental de quienes acuden a él es clave para el éxito: «Lo primero que digo a la persona cuando empezamos es que tienen que tener la mente abierta. Porque hay muchas personas que no tienen fe, creen que las cosas no son posibles. Y el único mal que se hacen se lo hacen a ellos».
Su motivación para continuar con esta labor es la satisfacción de ayudar a otros a mejorar su calidad de vida: «Lo primero, saber que gracias a mí, o gracias al mensaje que yo comparto, haya personas que puedan evitar un cáncer, que puedan evitar un infarto, que puedan evitar un ictus, que puedan evitar estar el día de mañana con oxígeno, que puedan evitar irse antes de la cuenta y seguir disfrutando de su familia, que puedan vivir algunos años más».
Pablo no busca la notoriedad ni el dinero: «Lo empecé a hacer porque es como yo vivo y es lo que a mí me viene bien, entonces simplemente compartirlo, porque yo llevo compartiendo vídeos y contenido desde que hay redes sociales porque siempre me gustó mucho grabar y hacer vídeos, entonces simplemente cambié el enfoque un poco del contenido y empecé a compartir lo que a mí me viene bien, lo que yo hago. Ahora que yo ya experimenté que muchas personas me manden mensajes y me pongan comentarios de agradecimiento por haberse convertido en no fumadores, gracias a mí, experimenté lo bien que te hace sentir eso, porque al final lo que tú estás dando a los demás te lo estás dando a ti».
Hoy, Pablo vive sin tabaco, sin alcohol y libre de otras adicciones, enfocándose en el desarrollo personal y en ayudar a otros a encontrar su bienestar. Su mensaje es claro: cambiar la mentalidad es la llave para liberarse de cualquier adicción y alcanzar una vida más plena y consciente.